La asesoría jurídica externa es una opción por la que pueden apostar las empresas y autónomos. Son muchas las ventajas de elegir este formato y te conviene conocerlas. Sigue leyendo y te las explicamos.

Las ventajas de una asesoría jurídica externa

La externalización del servicio de asesoría jurídica es una opción para PYMES y autónomos. Es sabido que en muchos casos no hay ni recursos ni motivo para tener en nómina a un abogado a jornada completa. La idea es conseguir un asesoramiento profesional puntual, cuando se necesita.

En los últimos años ha habido una evolución en lo referente a la asesoría legal para empresas. La mayoría de los profesionales ven cómo tienen que pleitear ante situaciones confusas, de ahí que gane en importancia este aspecto.

Los beneficios que aporta la contratación de una asesoría jurídica son varios. Destacamos los más importantes para que los puedas valorar:

1. Atención personalizada

El asesor jurídico se adapta a las circunstancias de tu negocio o compañía. Las respuestas estarán ajustadas a tu problemática. Tener a mano un abogado es importante para poder defender mejor tus intereses y ahorrar tiempo y dinero. Esta es una buena opción para que no tengas problemas en el futuro.

La calidad de una respuesta se mide en que esta sea útil para quien la formula. La experiencia que tenemos es que siempre es más fácil aconsejar a un profesional que conoces.

2. Asesoría legal para constituir una empresa

Muchos pequeños empresarios o autónomos ignoran cuál es la fórmula jurídica que les conviene. Un asesor jurídico tiene conocimientos en derecho mercantil y te puede señalar las distintas posibilidades. Esta información te servirá para decidirte poniendo en valor los impuestos que pagarás y la responsabilidad.

Hay autónomos a los que les puede interesar seguir como personas físicas. En cambio, hay otros casos en los que será preferible constituir una Sociedad Limitada (S.L).

3. Información sobre normativa a aplicar y formas de financiación

Conocer la normativa es imprescindible para no incumplirla y, en ocasiones, hay detalles que pueden escapar a tu conocimiento. Un abogado te indicará cuáles son las mejores posibilidades para que no tengas problemas, de ahí que sirva como prevención.

 

Las ventajas de una asesoría jurídica externa

 

Un caso candente es el del Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD). La nueva normativa supone más obligaciones para los gestores de datos personales. Sin embargo, hay muchas empresas que aún no se han puesto al día. Como profesional, te interesa y mucho saber cómo cumplir la ley para evitar sanciones cuantiosas.

Otro aspecto importante es el de las formas de financiación, porque el asesor legal te puede hablar sobre créditos oficiales. De esta manera, barajarás opciones más beneficiosas y seguras para tu empresa.

4. Representación legal ante tribunales

Hay veces en que es inevitable ir a los tribunales para defender tus intereses. La idea es que tengas una defensa profesional y los asesores jurídicos externos ofrecen este servicio. Los abogados pueden presentar recursos, demandar o hacer de demandantes ante cualquier jurisdicción relacionada con la economía.

5. Ahorro de costes

La contratación de un asesor jurídico externo supone un gran ahorro de costes. En primer lugar, porque no es un empleado de la compañía y, por lo tanto, tributará como servicio puntual. El segundo motivo es que asumirá todas las funciones de asesoría y te podrás ahorrar trámites y gastos innecesarios.

Lo cierto es que muchos profesionales empezaron contratando este servicio por el ahorro económico. Con el tiempo, se ha podido ver que para ti tiene más ventajas.

Conclusión

La asesoría jurídica externa es, por muchos motivos, una alternativa ventajosa para los profesionales. Es bueno que contactes con empresas especializadas en este servicio para conocer todas las opciones.

Podemos definir el impuesto de patrimonio como un tributo que grava los bienes y derechos de cada ciudadano una vez restadas las cargas a que esas posesiones están sujetas. Debes saber que es, por tanto, un impuesto personal y complementario al del IRPF. No obstante, hay unos límites exentos.

El impuesto de patrimonio: características y sujeto pasivo

Aunque este tributo es de carácter nacional, cada comunidad autónoma tiene cedida su tramitación. Es decir, cada una de ellas marca los límites exentos, los tipos impositivos aplicables y las deducciones para su cobro. Pero todas deben hacerlo dentro de los márgenes compatibles con la ley estatal.

1. Límites exentos

Con carácter general, deberás pagar el impuesto de patrimonio por tus bienes y derechos que superen los 700.000 euros. No obstante, a efectos de calcular este mínimo exento, queda excluida tu vivienda habitual hasta un valor de 300.000 euros.

Es decir, que si tuvieses un patrimonio de 900.000 euros pero tu casa vale 300.000, no tendrías que presentar el tributo, ya que, a efectos fiscales, tus posesiones serían de 600.000 euros.

Si, por el contrario, superas el mínimo exento, tendrás que pagar el impuesto, pero solo por la cantidad que rebase esa cuantía mínima. Imagina que, descontada la vivienda habitual, tu patrimonio fuese de 800.000 euros. Tendrías que presentar el impuesto, pero solo te cobrarían por 100.000 euros, ya que el resto estaría exento.

Sin embargo, debes tener cuidado, puesto que cada comunidad autónoma ha establecido sus propios límites exentos. Por ejemplo, en Cataluña y Extremadura es de 500.000; en la Comunidad Valenciana, de 600.000 y en Aragón, de 400.000, por citar solo unos ejemplos.

 

El impuesto de patrimonio: características y sujeto pasivo

 

2. Sujeto pasivo

El impuesto sobre el patrimonio es de carácter individual, es decir, se aplica a personas físicas, no a sociedades mercantiles, como un tributo complementario al de la renta. Deberás presentarlo siempre que superes los límites antes citados y te halles en alguna de las circunstancias que citamos a continuación:

  • Tener la residencia fiscal en España aunque tu nacionalidad sea otra. En este caso, debes tributar por todos los bienes y derechos de tu propiedad con independencia de que se encuentren en territorio español o no. Es lo que se conoce por sujeto pasivo por obligación personal.
  • Tener tu residencia fiscal en otro país, pero tus bienes en España. En este caso, tributarás únicamente por los que están en territorio español y serás sujeto pasivo por obligación real.

3. Cálculo del impuesto

Si debes presentar el impuesto de patrimonio, para calcularlo lo primero que tienes que hacer es hallar su base imponible. Esta es el resultado de restar a tu patrimonio las deudas deducibles.

A continuación tienes que obtener la base liquidable. Para ello, réstale a la base imponible el mínimo exento.

Y, seguidamente, calcula la cuota íntegra, que es el resultado de multiplicar la base liquidable por el tipo de gravamen. Respecto a este, cada comunidad autónoma tiene el suyo en función de la cantidad que configure la citada base liquidable.

Finalmente, para saber la cuantía que deberás pagar por este tributo, has de aplicar a la cuota íntegra las distintas bonificaciones y deducciones que contempla la normativa. Por ejemplo, por límite conjunto con IRPF, las cuotas por ambos tributos no pueden superar el 60 % de la base imponible general de este último impuesto.

4. Modelo y fecha para presentar el impuesto de patrimonio

Este tributo se presenta a través del modelo 714 (si se trata de bienes en el extranjero, el 720). Y el plazo de presentación coincide con el del IRPF.

En conclusión, este impuesto grava las posesiones que superen un límite exento. Por eso, si no llegas a él no tienes que preocuparte de presentarlo.

La amortización es un tipo de financiación interna, ya que se trata de fuentes de riqueza que provienen de la propia empresa. Según cómo se calcule el tipo de amortización de los activos se irá imputando una depreciación al inmovilizado con intención de tener reservas suficientes preparadas para hacer frente a la reparación, mantenimiento o sustitución del mismo. No obstante, antes de profundizar en cómo se calculan, vamos a comenzar repasando contigo algunos conceptos.

La amortización: tantos, cuotas y valor amortizable.

La figura contable de la amortización aparece para dar respuesta a la depreciación del inmovilizado como consecuencia de la producción industrial. Desde la perspectiva de la contabilidad de costes, la amortización sería la imputación del coste de producción a la cuenta de resultados para compensar la pérdida de valor que sufren los elementos patrimoniales. La amortización se va acumulando para, al final de la vida útil del patrimonio, tener reservado el dinero suficiente para su sustitución.

Dentro de la amortización puedes encontrar tres conceptos bien diferenciados que vale la pena aclarar:

– El valor amortizable es la cantidad resultante de restarle el valor residual al coste de compra, es decir, cuánto dinero es necesario para sustituir el inmovilizado.

– El tanto de amortización es el porcentaje que se le aplica al bien amortizable para calcular la cuota de amortización.

– La cuota de amortización es el dinero que cada ejercicio se destina a la amortización acumulada del bien. Desde la perspectiva de la contabilidad de costes, se trataría de la depreciación del inmovilizado en términos monetarios sufrida durante el ejercicio económico. Es el resultado de multiplicar el valor amortizable por el tanto de amortización.

 

 

Tipos de amortización de activos

Ahora que ya tienes claros estos conceptos, vamos a fijarnos en los distintos métodos que existen para calcular la amortización de tus activos:

Método de la amortización constante o lineal

Este método se aplica cuando conoces desde el principio la vida útil del inmovilizado desde el momento de su adquisición. Se divide el valor amortizable entre el número de años. El resultado será una cuota anual constante a aplicar a partir del primer año de compra. La ley 27/2014 del 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades establece unas tablas con el coeficiente y los periodos de amortización máximos.

El tanto fijo sobre una base amortizable decreciente

Este método de cálculo tiene en cuenta una depreciación constante del valor del patrimonio. Lo puedes calcular aplicando una cuota fija a un valor amortizable decreciente. El resultado será una amortización mucho más alta los primeros años que se irá reduciendo hasta completar el total.

Método de los números dígitos

Al contrario que en el método anterior, este sistema tiene en cuenta la progresividad en la depreciación, que puede ser ascendente o descendente. Un ejemplo de la depreciación progresiva descendente sería la depreciación de un coche, donde los primeros años pierde valor mucho más rápido que los últimos. En el caso de la depreciación progresiva ascendente el bien se depreciará mucho más rápido los últimos años de su vida útil.

Amortización constante por unidad de producto elaborada

En este caso, lo que se tiene en cuenta para calcular la amortización es la capacidad productiva del inmovilizado, por lo que su cuota se calcula teniendo en cuenta las unidades de producto que deseas elaborar durante la vida útil del mismo. Según su uso, se le asignará un porcentaje que será aplicable al valor amortizable.

Todos estos métodos están sujetos a una normativa y una legislación, por lo que antes de aplicarlos es conveniente contar con la ayuda de un experto contable que te permita elegir cuál es el método que te interesa en cada caso.

En términos contables, se denomina provisión a una cantidad de recursos que reserva una empresa para hacer frente a una obligación contraída. De este modo, guarda tales recursos de fondos hasta la fecha en que deba pagar la factura por esa obligación. Se trata, por tanto, de una cuenta de pasivo.

¿Cuándo generar una provisión?

Si te preguntas cuando generar una provisión, debes saber que hay distintas circunstancias en el devenir de una empresa en que tal figura contable se hace necesaria. Las más habituales son las siguientes.

1. Provisión para cubrir operaciones comerciales

Es la reserva que debes hacer para cubrir incidencias en tus ventas. Por ejemplo, devoluciones de clientes, gastos por garantías de reparación o revisiones de productos.

Imagina que vendes televisiones con un año de garantía. No sabes cuántos de los que los han comprado utilizarán esa garantía por defectos en el producto, pero basándote en la experiencia de años anteriores puedes dotar una previsión contable que ampare esas pérdidas en las ventas.

Otro ejemplo es que sufras muchas devoluciones de un producto después de venderlo. También puedes realizar una provisión para cubrir esas pérdidas.

2. Provisión para el pago de tributos

Consiste en hacer una reserva contable para cubrir impuestos cuyo importe y fecha de pago todavía no están concretados.

 

¿Cuándo generar una provisión?

 

Por ejemplo, se da el caso de que tienes impuestos atrasados, bien por no haber podido pagarlos, bien porque has sufrido alguna reclamación administrativa. Además, sabes que van a cobrártelos a lo largo del siguiente ejercicio. Debes hacer una provisión contable para tener cubierto ese pago y, además, teniendo en cuenta los hipotéticos recargos e intereses, si los hubiera.

3. Provisión para retribuciones del personal a largo plazo

Es la reserva que tienes que hacer para cubrir posibles gastos de personal. Estos son distintos a los de sus salarios o seguros sociales, pero pueden también producirse.

Por ejemplo, tu empresa se ha visto obligada a despedir a dos trabajadores. Sin embargo, estos han recurrido judicialmente la decisión y tus servicios legales piensan que van a ganar el proceso. Por tanto, es muy probable que tengas que indemnizarles. Lo normal en estos casos es que dotes una provisión a las cuentas de tu empresa.

4. Provisión por gastos de deterioro

Los bienes que has adquirido se amortizan en la contabilidad. Es decir, se contabiliza su pérdida de valor. Pero también puedes realizar una provisión cuando estimas que está próxima la fecha en que no podrás utilizarlos.

Por ejemplo, tu empresa ha adquirido una furgoneta hace ocho años. Ya ha sido muy utilizada, por lo cual estimas que el año próximo tendrás que adquirir otra. Puedes hacer la provisión en tu contabilidad para ello.

5. Provisión para otras obligaciones legales

Es la que debes hacer para amparar otras posibles obligaciones de tipo legal distintas a las mencionadas para gastos de personal.

Por ejemplo, imagina que tu empresa tiene un litigio en curso. No sabes si lo ganará o lo perderá. En tal caso, puedes provisionar la contabilidad para cubrir los gastos en caso de que esto último suceda.

6. Provisión para restructuraciones

Te conviene hacerla para amparar costes derivados de una reestructuración en la empresa. Por ejemplo, has planificado otra forma de trabajar basada en la contratación de auxiliares externos para mejorar la productividad. En consecuencia, tendrás que reducir personal.

Puedes hacer una provisión que cubra las indemnizaciones que deberás pagar a esos empleados, pero también el coste de abogados y otros profesionales independientes que puedes necesitar.

En conclusión, debes hacer provisiones para cubrir posibles gastos futuros de tu empresa, estén o no confirmados. De este modo, evitas el desajuste contable y económico que provocarían tales gastos en las finanzas de tu negocio.

Si estás en la búsqueda de una buena asesoría contable en Madrid es porque, sin duda, requieres de sus servicios para solucionar un problema de ese ámbito.

Pero, ¿te has parado a pensar cuáles son los beneficios para el empresario en disponer de una consultoría de confianza en su propia ciudad, máxime si se trata de la propia capital? ¡Sigue leyendo!

Los beneficios de disponer de asesoría contable en Madrid

En primer lugar, el empresario tendría acceso directo y total a la legislación imprescindible de su sector. El asesor encargado notificará al empresario acerca de las leyes que ha de cumplir la empresa, así como cualquier tipo de ayuda a la que podría acogerse a fin de mayor beneficio económico.

En segundo lugar, un trato más personalizado, pues el empresario obtendría un estudio con todo lujo de detalles de los problemas que podrían afectar a su empresa. Tomando como base la legislación vigente en materia contable, el asesor sabrá aconsejar siempre al empresario con la mayor diligencia posible con el objetivo de tomar la mejor decisión para el negocio. El hecho de que tanto la empresa como la asesoría estén en el mismo territorio no haría más que facilitar el contacto empresario-asesor y la personalización de los problemas de este primero.

En tercer lugar, y en relación con el punto anterior, supondría un ahorro de esfuerzo y de tiempo por parte del empresario, al delegar sus tareas contables, evitando con ello previsibles quebraderos de cabeza que pudieran suponer para él. Una vez más, la cercanía territorial entre la empresa y la consultoría contable en Madrid sería una ventaja notable a la hora de establecer encuentros personales para aclarar los puntos que sean convenientes.

 

 

En cuarto lugar, la asesoría dispone de los mejores programas informáticos, perfectamente al día y actualizados con la legislación vigente, lo que representa un gran ahorro para la empresa, pues no tiene la necesidad de estar en posesión de dichos programas, y mucho menos en su última versión, con todos los gastos que pudieran conllevar.

En quinto lugar, el ahorro del empresario de tener que estar todos los días con los trámites en orden, pues supone una pérdida de tiempo que se puede traducir en pérdida de beneficios por no poder optimizarse mejor. La consultoría en Madrid, al encargarse de todas esas gestiones, ahorrará al empresario una cantidad ingente de tiempo que puede traducirse, ahora sí, en beneficio económico para la empresa. De este modo, el empresario siempre podrá disponer de todos sus documentos perfectamente archivados y gestionados.

En sexto lugar, cualquier buena asesoría asegurará la correcta confidencialidad de sus clientes, especialmente en lo que concierne a los documentos con los que se trabajen. El secreto profesional de la empresa con la que se trabaja ha de ser siempre la norma prioritaria, sin excepción.

Por último, y no por ello menos importante, tener una asesoría de confianza y con un fuerte compromiso con la empresa hará que esta primera pueda colaborar con las mejores estrategias a la hora de destacar sobre la competencia. Los asesores encargados serán siempre los idóneos acorde a sus conocimientos acerca del sector donde opere la empresa. De esta forma, se podrán establecer planes de acción que puedan beneficiar al empresario.

Y tú, ¿estás pensando en buscar una asesoría en Madrid?

Como ya ha quedado demostrado, residir en Madrid es la mejor opción empresaria para buscar el mayor número posible de clientes, pero de nada sirve si no se es capaz de optimizar los recursos y gestiones, y no hay mayor ahorro de dinero y tiempo que contratar a una gestoría contable en Madrid que sea capaz de ahorrarte todo eso y más, con la cercanía y facilidades que conllevan vivir en la misma ciudad.

Una asesoría laboral en Madrid es conveniente para todas las empresas que realizan su actividad en la capital por varios motivos. Te indicamos las principales razones por las que trabajar con un asesor de esta ciudad.

Los motivos para trabajar con una asesoría laboral de la ciudad

Antes de nada, es importante que sepas que no estás obligado a trabajar con una asesoría laboral ni tampoco a que esta esté radicada en tu ciudad. De hecho, esta es una opción comúnmente utilizada por empresarios o pequeños autónomos. Pero, si no conoces con detalle la legislación laboral, sí deberías contar con esta ayuda.

No en vano, las pymes pierden mucho dinero por desconocimiento de la normativa del Ministerio de Trabajo. Hay varias razones de peso por las que te convendría trabajar con un profesional de tu ciudad. Son las siguientes:

1. Conocimiento de la idiosincrasia de la ciudad

Un asesor laboral ha de saber, sobre todo, cómo hacer contratos y también dominar perfectamente la normativa nacional. Pero no es menos importante que conozca la idiosincrasia de la ciudad, ya que algunas pautas de contratación están influidas por ello. Por ejemplo, en una ciudad industrial los contratos tienden a ser más estables que en una ciudad turística.

Lo habitual es que un asesor laboral de tu ciudad te pueda dar un mejor servicio. Como norma general, el conocimiento del entorno es un factor positivo.

2. Celeridad a la hora de resolver dudas y consultas

Lo cierto es que gracias a internet los plazos de tiempo para responder se han acortado significativamente, ya que existe la posibilidad del servicio online. Sin embargo, es conveniente señalar que, si tienes un contacto directo con tu asesor y este conoce la legislación regional, siempre será más rápida la respuesta que te puede ofrecer.

El tiempo es oro y no deberías desdeñar este aspecto. En la mayoría de las ocasiones, una mayor distancia implica también un mayor desinterés. Si el servicio que necesitas es frecuente, mejor tener a mano al profesional que te atienda.

3. Conocimiento de la forma de trabajar de los juzgados y la Seguridad Social

Otro aspecto importante es que un asesor laboral que trabaje en Madrid conoce el ritmo de los juzgados de lo Social y de las delegaciones de la Seguridad Social. Una vez más, disponer en el momento de esta información puede ser sumamente útil si quieres tomar decisiones.

¿Qué ofrece una asesoría laboral en la capital?

 

Qué ofrece una asesoría laboral en la capital

 

Las asesorías laborales se encargan de varias funciones. Destacamos las más importantes que a ti, como autónomo o pyme, te interesan:

1. Asesoramiento sobre contratos

Imagínate que vas a contratar a una persona pero no sabes cuáles son tus obligaciones. Lo primero que va a hacer un asesor laboral es explicarte los tipos de contratos a tu alcance para que elijas la modalidad que mejor se adapte a lo que buscas.

2. Redacción del contrato

¿No sabes redactar contratos de trabajo? Tranquilo, porque eso es lo normal. El asesor laboral se encarga de redactar el contrato de trabajo incluyendo las cláusulas que consideréis oportunas en cada momento. Esto incluirá las renovaciones, despidos o redacción de nuevos contratos.

3. Confección de las nóminas

La nómina es el documento que justifica vuestra relación laboral y, por tanto, es imprescindible que cumpla una serie de condiciones básicas. Los asesores laborales se encargan de esta función, incluyendo el salario base, los complementos y las retenciones que procedan.

Si quieres trabajar con una asesoría laboral en Madrid, en BKF Asesores te proporcionamos todo lo que necesitas; ya se trate de asesoramiento laboral, contable o jurídico, con nosotros podrás llevar a cabo lo que quieras de forma segura y acorde a la ley.

Los profesionales contrastados pueden ayudarte de varias maneras gracias a la asesoría laboral y la gestión de personal. Te damos más detalles sobre las funciones de un asesor laboral y te proponemos alternativas si eres PYME o autónomo.

Cómo te puede ayudar una asesoría laboral

El asesor laboral, al estar especializado en todas las tareas relacionadas con esta área, te puede ofrecer un servicio integral. No se trata solo de realizar trámites sino, también, de avisarte con antelación de todas las novedades en la legislación.

Los asesores laborales, pues, se han convertido en una pieza imprescindible para que una PYME funcione con normalidad. En primer lugar, porque evitan sanciones derivadas del desconocimiento. Por otra parte, porque tardan menos tiempo en realizar los trámites necesarios, con el consecuente ahorro de dinero y en otros recursos.

Te indicamos cuáles son las tres principales vertientes en las que te va a poder ayudar un asesor laboral. Si trabajas con un profesional, vas a notar la diferencia, siguiendo lo que establece el Ministerio de Trabajo.

1. Asesoría legal

La asesoría legal es fundamental porque la PYME que desconoce los detalles de la legislación está más expuesta a ser objeto de sanciones. Aquí se puede hablar de los tipos de contratos que se pueden firmar, de la prevención de riesgos laborales y de la importancia del control horario.

Conocer los derechos y deberes de los trabajadores es fundamental para confeccionar los contratos, teniendo en cuenta cuál es la idiosincrasia de la empresa. Por otra parte, la prevención de riesgos laborales se ha convertido en una obligación de las compañías cuyo incumplimiento puede tener consecuencias penales. Finalmente, hay que recordar que recientemente se ha introducido la obligación del control horario en las empresas para el pago de las horas extra.

En caso de que haya diferencias con la Administración, es posible presentar recursos con el objeto de adaptar el cumplimiento de la norma a la idiosincrasia del negocio. Es fundamental que sepas cómo formular un recurso para defender mejor tus derechos.

 

Asesoría legal

 

2. Confección de nóminas

El cálculo de la nómina es otro de los servicios que te ofrece una asesoría laboral. A nadie se le escapa que la confección de este documento reviste de una cierta complejidad y tiene que estar ajustado a derecho para que no haya problemas.

Es importante recordar que, en algunos casos, procede realizar retenciones por impuestos (IRPF) y otros conceptos y eso requiere de conocer las diferencias entre bruto y líquido. No te ha de extrañar que este cálculo lo tenga que hacer un profesional porque los tipos de gravamen cambian de un año a otro. Si confías en un asesor laboral, este se encargará de realizar los cálculos para que no haya problemas.

Una de las ventajas es que nosotros nos encargamos de calcular la nómina y de presentarla. Lo mismo hacemos con las cartas de despido y los finiquitos cuando son necesarios.

3. Gestiones con la Seguridad Social

Las asesorías laborales realizan las gestiones ante la Seguridad Social, calculando las cuotas que corresponden y realizando las correspondientes liquidaciones. El asesor laboral se encarga de realizar la labor de representación de la empresa en aquellos trámites en los que es posible.

Este paso es fundamental, pero también hay que recordar que, según el caso, hay bonificaciones y exenciones. Las cuotas a la Seguridad Social pueden tener rebajas que te conviene conocer para no gastar más dinero del estrictamente necesario.

Y tú, ¿necesitas asesoramiento?

La asesoría laboral y la gestión de personal es importante y en BKF Asesores te podemos ayudar. Si necesitas hacer alguna consulta no dudes en contactar con nosotros, pues nuestro amplio equipo de profesionales está a tu entera disposición.

Conocer las partidas de deducción del Impuesto de Sociedades es fundamental para que pagues únicamente lo que te corresponde. Te damos más detalles acerca de las partidas deducibles.

Cómo aplicar deducciones del Impuesto de Sociedades

Los gastos deducibles tienen que cumplir una serie de condiciones para que lo sean según lo que establece la Agencia Tributaria. Tienen que estar debidamente contabilizados, justificados, correspondientes al periodo impositivo y realizados con el objetivo de obtener un beneficio. Si no se cumple alguna de estas premisas, el gasto no podrá deducirse.

La Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades indica cuáles son las principales deducciones que se pueden aplicar. Es bueno que las tengas en cuenta para no tener ningún tipo de problema y ajustar los pagos a lo que marca la legislación.

1. Creación de empleo para personas con diversidad funcional

Las empresas que contraten a personas con diversidad funcional tienen reconocida una deducción en la liquidación del impuesto. Concretamente, las empresas se podrán deducir 9.000 euros por persona y año si el aumento de contratados es entre el 33 y el 65 % de los que tenían. Si esta proporción pasa del 65 %, la deducción será de 12.000 euros por persona y año.

Como principio general, la incorporación de personas con diversidad funcional a la plantilla supondrá un ahorro para la empresa.

2. Inversiones en I+D+i

Las inversiones en I+D+i tienen un carácter prioritario para la Administración, de ahí que se incentiven por la vía de las deducciones fiscales. Una inversión en Investigación y Desarrollo tendrá deducciones del 25 % en los gastos y del 8 % en las inversiones. Las actividades de innovación tendrán una deducción del 12 % de los gastos totales.

La inversión en I+D+i, con carácter general, siempre está incentivada fiscalmente. Eso sí, te recomendamos que consultes al asesor la consideración de gasto o inversión, porque en este aspecto suele haber una cierta confusión.

 

Cómo aplicar deducciones del Impuesto de Sociedades

 

 

3. Deducciones en producciones cinematográficas

Las producciones cinematográficas o series de ficción tienen un tratamiento específico a la hora de aplicar deducciones tributarias. Si este es tu caso, podrás deducirte hasta el 25 % de los gastos en el primer millón de euros y, en adelante, el 20 %.

Este capítulo tiene diversas especificaciones, así que es bueno consultarlo detenidamente porque las deducciones pueden alcanzar porcentajes más elevados en determinadas películas.

4. Deducciones para evitar la doble imposición

Las deducciones para evitar la doble imposición no tienen como objeto descontar el deber de pagar el Impuesto de Sociedades, pero sí evitar la doble imposición. No hay que olvidar que, por principio, esta circunstancia está prohibida.

Por ejemplo, si ya has pagado el tributo equivalente al Impuesto de Sociedades en Francia y Alemania, no tendrías que pagarlo en España. Para ello, tendrás que acreditar el abono en otro país mediante un documento oficial de la Hacienda que pueda ser comprobado.

En cualquier caso, sí has de recordar que la prevención de la doble imposición puede originar diferencias de criterio.

5. Deducciones para incentivar la contratación

La contratación es uno de los principales retos de la Administración, de ahí que no resulte extraño que la Administración prevea deducciones específicas para estos casos. Si contratas a una persona de menos de 30 años por vez primera podrás deducirte 3.000 euros al año. También se pueden aplicar deducciones en el caso de contratar a una persona por tiempo indefinido en empresas de menos de 50 trabajadores.

Conclusión

Conocer cómo aplicar una deducción del Impuesto de Sociedades es fundamental y en BKF Asesores te ayudamos. Si tienes dudas o necesitas asesoramiento, ponte en contacto con nosotros y nos encargaremos de todo lo que necesites.