Tanto si estás comenzando con tu negocio como si ya llevas un tiempo operando, conocer las claves de la asesoría fiscal para empresas te permitirá contratar el servicio eficiente y adecuado a tus necesidades que esperas. Maximizar tu beneficio será más sencillo cuando los servicios que contrates sean de utilidad y calidad, ya que ayudarán a tu negocio a moverse en la dirección que deseas. Para ello deberás buscar en tu asesor fiscal las siguientes características:

1. Cercanía

Es importante que con el tiempo se construya una relación de confianza, para que podáis poner en común las preocupaciones y anhelos actuales del negocio y llevarlo así a donde desees. Para ello es importante un trato cercano en el que sientas que puedes comunicarte libremente.

2. Transparencia

En todo asesor externo se busca honestidad y claridad. De esta manera podrá orientarte sobre las decisiones de tu negocio y ofrecerte alternativas cuando considere que no sean buenas y puedan perjudicarte en un futuro. Así tomarás las decisiones habiendo considerado todos los escenarios posibles.

3. Confianza

Una asesoría fiscal va a ayudarte a tomar decisiones de gran impacto para la salud de tu negocio. Este tipo de decisiones puede incluso llegar a tener consecuencias penales, por lo que un servicio que te ofrezca fiabilidad y en el que puedas confiar es fundamental.

4. Formación

Un equipo profesional que te ofrezca un buen servicio en materia fiscal no solo habrá de tener formación específica sobre el tema, sino que además se encargará de actualizar sus conocimientos a medida que la ley cambie para ofrecer a sus clientes un servicio de calidad y actualizado.

 

asesoría fiscal de las empresas

 

5. Experiencia

Además, tan importantes son los conocimientos como saber aplicarlos, por lo que la experiencia es también muy importante. De esta manera, la asesoría podrá ir un paso más allá y no solo asesorar sobre la legislación sino también sobre su aplicación, permitiendo valorar la conveniencia en distintos escenarios.

6. Proactividad

Una de las ventajas de contar con un servicio externo con experiencia es la posibilidad de delegar en un equipo con mucha especialización y que esté dedicado exclusivamente a una parte de la gestión de tu negocio. Por este motivo, debe ser capaz de llegar donde tú no lo hagas y sugerirte constantemente mejoras y modificaciones para optimizar los procesos.

7. Flexibilidad

Al ser un equipo externo, en tu asesoría fiscal deberán adaptarse a tus necesidades, facilitando la gestión de tu negocio. De esta manera serán ellos quienes trabajen para conseguir la información minimizando al máximo el impacto de su actividad en el negocio.

8. Adaptabilidad

Como los negocios evolucionan con el tiempo, las necesidades que tengas al principio irán evolucionando a lo largo del tiempo. Contar con un servicio que pueda adaptarse a tus necesidades para que puedas ir escalando a medida que creces será la inversión perfecta.

9. Adaptado a las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías facilitan la gestión empresarial. Constantemente aparecen sistemas y programas que permiten optimizar la gestión fiscal de las empresas. Con un asesor que te ofrezca un servicio adaptado los procesos se realizarán de manera más rápida y eficiente, lo que repercutirá en una mejora de la productividad.

10. Servicios complementarios

Si tu asesoría fiscal, además, te ofrece otro tipo de soportes como el contable o el legal, te permitirá acceder a un servicio integral actuando, más que como proveedor, como un socio para ayudarte a optimizar la gestión de tu empresa.

Podemos resumir todos estos puntos diciendo que tu asesor fiscal debe trabajar como un socio comercial que te ayude a llevar el negocio al destino que desees a través de una relación de confianza y transparencia.

En términos económicos, se denomina presión fiscal o tributaria de un país a la parte de su producto interior bruto que está destinado a pagar impuestos. Individualizándolo en cada ciudadano, sería la cantidad de tus ingresos que destinas al abono de tributos y cotizaciones sociales.

La presión tributaria en España comparada a la de la Unión Europea

En definitiva, la presión tributaria de un país mide el porcentaje de los ingresos que la sociedad dedica al pago de impuestos. Por tanto, habrás comprendido que siempre va ligada a la riqueza económica de esa nación. Y también por ello es interesante que sepas cómo es la española respecto a la de otros países de la Unión Europea.

En términos generales, te diremos que la presión tributaria en España es de un 35,2 % según datos de junio de 2019. Frente a esta, la media de la Unión Europea es algo superior, concretamente de un 40,30 %. No obstante, esta última cifra puede llevarte a engaño, ya que se trata de una media.

Por ejemplo, en Francia la presión tributaria es de un 48,30 %, mientras que en Irlanda tan solo es de un 23,40 %. Entre aquel máximo y este mínimo se mueven las de los restantes países de la Unión Europea. Como asesores vamos a analizar estas cifras impuesto por impuesto.

1) Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

Seguramente sea el que más te interese, ya que se trata de un impuesto directo sobre tus ingresos por trabajo. Pero también es el más difícil de comparar, ya que tiene varios tramos.

No obstante, para que te hagas una idea, vamos a poner el ejemplo de un asalariado medio, casado y con dos hijos, cuya esposa obtiene igualmente ingresos. En España, el matrimonio tendría que pagar por este impuesto en torno al 23 % de sus salarios. Frente a esto, la media de la Unión Europea se sitúa, aproximadamente, en un 17 %. Pero en Dinamarca sería del 28 %, mientras que en Luxemburgo sería solo del 9 %.

 

 

La presión tributaria en España comparada a la de la Unión Europea

 

2) El Impuesto sobre el Valor Añadido

Otro de los impuestos al que estarás acostumbrado y quizá el más insolidario, ya que todos pagamos lo mismo por él como consumidores finales, al margen de nuestros ingresos. En nuestro país, el tipo medio está en el 21 %.

Es, aproximadamente, igual que en la mayoría de las naciones de nuestro entorno. No obstante, por ejemplo, Suecia y Dinamarca tienen el 25%, pero Hungría llega al 27 %. En el extremo contrario, Luxemburgo tiene el 17 % y Malta el 18 %. Todo ello, arroja una media aproximada del 21 %.

3) El Impuesto de Sociedades

En este caso, España está bastante por encima de la media europea. En nuestro país es del 25 %, frente a la media de la Unión que está en el 21,9 %. Como ejemplos concretos, te diremos que los países que más cobran por este tributo son Malta con un 35 %, Francia con un 34,4 % y Bélgica con un 34 %. En el otro extremo se sitúan Bulgaria con un 10 %, Hungría con un 10,8 % y Chipre e Irlanda con un 12,5 %.

4) Otros impuestos

También te interesará saber que el Impuesto sobre el Patrimonio ha desaparecido en toda la Unión Europea, salvo en Francia y en España. En cuanto al de Sucesiones y Donaciones, se mantiene en casi todos los países, pero con grandes diferencias entre ellos.

En conclusión, como español te interesará saber que estás sujeto a una presión tributaria algo inferior respecto a las demás naciones de la Unión Europea. Si en nuestro país es del 35,21 %, la media de nuestro entorno se halla en el 40,30 %.

Una de las primeras cuestiones que debes tener en cuenta como trabajador por cuenta propia es la elección de tu asesoría fiscal para autónomos. La liquidación de los impuestos, los costes sociales que pagas o el seguimiento de un calendario fiscal, en todos los casos representan una carga de trabajo añadida a tu actividad.

Por este motivo, como trabajador autónomo debes relegar todos estos aspectos a profesionales expertos en el campo de la asesoría fiscal, quienes ayudan, confeccionan y presentan todos los impuestos en nombre del trabajador. Llegados a este punto, lo ideal es que conozcas qué características debe reunir una asesoría para que puedas despreocuparte de un montón de impuestos y trámites.

Expertos de asesorías fiscales para los autónomos: las características que deben reunir

Entre las más importantes, destacamos las siguientes:

1. Experiencia y formación

Hacemos referencia en este punto a la experiencia de la asesoría, puesto que preferentemente debe contar con varios años de experiencia a sus espaldas. Dejar en manos inexpertas las cuentas de tu negocio no es buena idea. No queremos decir que las asesorías que no tienen experiencia no sean buenos profesionales, sino que cuanto más camino ha sido recorrido, mejores resultados cabe esperar.

Asimismo, la formación es clave. Como trabajador autónomo puedes preguntar a los expertos en materia fiscal cualquier duda que tengas sobre los tributos o modelos presentados.

2. El servicio al trabajador por cuenta propia

Si de algo debe hacer gala una asesoría fiscal es de una buena atención al cliente. La asesoría debe ser cercana: quizá como nuevo autónomo te interese contar con profesionales a los que les interese tu actividad y que no te dejen de lado.

 

Asesoría fiscal para autónomos, qué características deben tener

 

Si en algo debe destacar un asesor en materia de impuestos es en saber entenderse con el cliente. Esto es, intenta que sea alguien que cuide y conozca tus necesidades al 100 % y que tengas la confianza de que puede encargarse de cualquier aspecto.

3. Contacto continuo para lo bueno y lo malo

Es determinante que la asesoría demuestre un feedback continuo con tus mensajes, dudas e intereses. Lo ideal es poder contactar a través del teléfono con los profesionales cuando los necesites, que puedas consultar tus modelos o cuotas y que exista una comunicación ágil a través del correo electrónico.

4. La despreocupación, clave

Debe permitirte, en cierta medida, despreocuparte. Cuando contratas a una asesoría, lo ideal es que como autónomo estés completamente tranquilo, que no tengas temores sobre su cometido y que tengas la certeza de que está optimizando tus recursos. En definitiva, que no se le pase por alto ninguna necesidad, que todo esté correcto, sin problemas.

5. Optimización fiscal

En primer lugar, hay que recordar que una asesoría fiscal es un gasto deducible. Ya sabes por dónde van los tiros, ¿no? Lo que queremos decirte con esto es que los asesores, con la ley en la mano, aplicarán las deducciones o bonificaciones más favorables para que puedas exprimir al máximo tus recursos económicos.

Un autónomo paga muchos impuestos y gastos por su actividad. Minimizar los efectos de los mismos debe quedar en manos de profesionales.

6. Asesoría con los mejores servicios laborales

Los asesores deben prestarte los mejores servicios laborales, especialmente si eres un autónomo con empleados a tu cargo. La asesoría debe encargarse de la gestión de todos los trámites, pagos a la Seguridad Social, nóminas…

Una asesoría fiscal para trabajadores por cuenta propia es importante. Necesitas tener no solo el mejor asesoramiento, sino más tiempo para dedicarse a lo que más te importa: tu negocio. Por ello te hemos hablado de las características que debe reunir una asesoría para serte rentable.

Los impuestos en Madrid, cuando estos dependen de la comunidad autónoma, suelen ser más bajos que la media estatal. ¿Quieres saber cuál es la diferencia con el resto de España? Te la explicamos con más detalle.

Impuestos autonómicos: Madrid frente a los demás territorios

Hay que recordar que, en términos absolutos, la Comunidad de Madrid está entre las que más pagan. Esto se debe no solo al peso demográfico de la comunidad (la tercera en población), sino también al efecto sede, puesto que muchas empresas internacionales domicilian su sede fiscal en la capital.

Lo que sucede es que debemos tener en cuenta la proporción en aquellos impuestos sobre los que las autonomías tienen potestad normativa. Los que más afectan a los ciudadanos son el tramo autonómico del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Existen otros tributos como las tasas sobre el juego o la participación en el IVA, pero estos son los más importantes por peso recaudatorio.

El resultado es que cada autonomía tiene su peso en cuanto a recaudación porque el sistema de financiación autonómica es, de por sí, complejo. No hay un solo territorio que cobre lo mismo porque las autonomías hacen uso de su potestad normativa.

Si hacemos las cuentas con estos tributos, es cierto que los madrileños pagamos menos. Vamos a comprobarlo.

 

Impuestos autonómicos: Madrid frente a los demás territorios

 

Tramo autonómico del IRPF

El IRPF cuenta con dos tramos: estatal y autonómico. La suma de ambos da el porcentaje que tiene que pagar cada contribuyente. El tramo estatal está fijado entre el 9,5 % para una base liquidable de menos de 12.450 euros y el 22,5 % para una base superior a 60.000 euros.

¿Qué sucede entonces? Pues que en el tramo autonómico hay diferencias muy grandes entre lo que establece cada comunidad. Madrid, junto con Canarias, es la que menos cobra a las rentas bajas porque su tipo mínimo de IRPF está en el 9% en el tramo autonómico. Cataluña, por ejemplo, lo tiene en el 12%. Las rentas altas también pagan menos, porque Madrid tiene el tipo máximo en el 21% mientras que Cataluña y Valencia lo tienen en el 25,5%.

La Comunidad de Madrid, por tanto, es la autonomía en la que los ciudadanos tienen que pagar la menor proporción media de IRPF en todos los tramos.

Impuesto de Sucesiones y Donaciones

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que ya sabes que es el que se aplica a las herencias, tiene una peculiaridad. Si bien es cierto que la normativa básica la establece el Estado, la recaudación y la capacidad de graduarlo pertenece por entero a las comunidades autónomas.

El resultado es que hay comunidades en las que apenas se cobra y otras en las que supone una proporción importante en los gastos de liquidación de una herencia. Tienes que saber que, en este caso, la Comunidad de Madrid está en la vanguardia de las que pagan menos. Ya en 2003 se empezaron a aplicar rebajas y bonificaciones y solo los patrimonios altos están obligados a pagar una cuota.

Por ejemplo,un heredero de 30 años que reciba un patrimonio de 800.000 euros, cuyos primeros 200.000 correspondan a vivienda, tendrá que abonar 1.586,04 euros para liquidar el tributo. Si hablamos de donaciones, la cifra para 800.000 euros en efectivo es de 2.000 euros.

En la práctica, las bonificaciones que aplica Madrid hacen que sea la tercera región de las que menos pagan por el tributo; solo en Andalucía y Canarias se paga menos. En donaciones, Madrid está solo por encima de Canarias.

En conclusión

En definitiva, has de saber que los impuestos en Madrid para los particulares son, por término medio, más bajos que en el resto de España.