cómo amortizar un vehículo adquirido por una sociedad

En este artículo te explicaremos cómo amortizar un vehículo adquirido por una sociedad. Dado que los casos son diversos y la forma de contabilizar también, es aconsejable acudir a una asesoría de empresas para que te aconsejen sobre cómo proceder.

¿Cómo amortizar un vehículo?

La forma más habitual de amortizar un bien, en este caso un vehículo, es haciendo uso de las tablas de amortización mediante amortización lineal. Estas tablas determinan un porcentaje máximo lineal y un período máximo de amortización.

En cuanto al gasto deducible, debemos tener en cuenta que es preciso demostrar que el uso del vehículo va dirigido a la actividad económica de la sociedad, no a la vida privada. Además, la amortización de este gasto variará según su afección a la actividad económica.

Si nuestra sociedad adquiere un vehículo destinado a la actividad, el IVA soportado tendrá un carácter deducible del 50%, exceptuando que demostremos mediante herramientas legales que no va destinado a uso particular o que afecta a la actividad en un porcentaje distinto.

Llegados a este punto, es habitual que nos preguntemos qué tomaremos como base amortizable, ¿el valor facturado sin IVA?, o ¿le sumamos el IVA no deducible previamente comentado?

Para responder acudimos a la norma 2 de Registro y Valoración del PGC, la cual dictamina lo siguiente:

«Los impuestos indirectos que gravan los elementos del inmovilizado material sólo se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción cuando no sean recuperables directamente de la Hacienda Pública

Así, la base amortizable corresponderá al valor del bien (precio facturado – descuentos + gastos + lo no deducible del IVA soportado), yendo un 50% recuperable a la cuenta (472) IVA soportado, y un 50% de IVA no recuperable a la cuenta (218) Elemento de transporte.

¿Cómo deducir el vehículo en la contabilidad de la empresa?

Si buscas una asesoría en Madrid para saber cómo deducir un vehículo en la contabilidad de tu sociedad, debes saber que la deducción dependerá del tipo de vehículo y su afección en la actividad económica. Te lo explicamos a continuación.

Deducción vehículo de empresa

La deducción de un vehículo de empresa será de un 50%, ya que se presume que este es el porcentaje en el que afecta al desarrollo de la actividad. Por otro lado, es posible deducir todos los gastos relacionados con este inmovilizado material, como el combustible, el coste del parking o los peajes.

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Deducción vehículo afectados a un 100% por la actividad

Si conseguimos demostrar que el vehículo se ve afectado en un 100% por la actividad empresarial, podremos deducir el 100% del IVA de adquisición y los gastos de combustible, parking, mantenimiento…

No se trata de una tarea sencilla. Para demostrarlo deberemos aportar las pruebas necesarias según la ley que ciertamente acrediten que el vehículo afecta en su totalidad a la actividad. Por ejemplo, mediante rastreo o tickets de parking, entre otros.

Asimismo, se podrá deducir el 100% del IVA en el caso de que sea el comercial de la empresa quien vaya a hacer uso del vehículo.

Deducción vehículo usado

Nos referimos a la amortización de los vehículos de segunda mano. En este caso, se puede amortizar el 32% (cifra resultante si multiplicamos por 2 el coeficiente de amortización lineal máximo, el que asciende al 16% en las tablas de amortización).

Si conocemos el precio de adquisición, el vehículo se podrá amortizar un 16% cada año. Mientras que, si desconocemos el coste de producción original o el precio de adquisición, lo tendrá que establecer un perito.

Como vemos, el registro de un vehículo en la contabilidad de una empresa da lugar a controversias. En estos casos, es aconsejable acudir a una asesoria contable en Madrid para tener nuestras cuentas perfectamente ajustadas.