La campaña de la declaración de renta 2021 comenzó el 6 de abril. Por lo que ya puedes acceder al borrador a través de internet y, si están todos los datos correctos, puedes incluso validarlo.

Pero te recomendamos que antes leas este artículo en el que te contamos las principales novedades de las declaraciones de la renta de este año.

Datos relevantes de la declaración de renta 2021

Los contribuyentes que estén obligados a presentar la declaración de renta este año, tendrán hasta el 30 de junio del 2022 para hacerlo, y cumplir así con sus obligaciones frente a la Agencia Tributaria.

Es importante destacar que la Agencia Tributaria no cuenta con todos los datos de cada contribuyente, por lo que es muy probable que el borrador no sea del todo correcto, y contenga errores.

Por eso, es conveniente analizar detenidamente el borrador antes de proceder a validarlo, ya que de lo contrario el contribuyente tendrá que asumir toda la responsabilidad ante cualquier error.

A la dificultad de tener claro que todos los datos son correctos, hay que sumarle el hecho de que cada año la fiscalidad cambia, así como todas las normativas destacadas en la declaración de renta.

Es por eso, que muchos deciden acudir a una asesoría contable madrid para que los profesionales se encarguen de este trámite necesario.

Novedades en la renta 2021

Son varias las novedades que entran en vigor en la declaración de renta de este año. A continuación te hablamos de algunas de las más relevantes.

Nuevas deducciones

En el ejercicio 2021 se van a poder aplicar, aparte de las que ya estaban vigentes, nuevas deducciones en la declaración.

Tres de estas nuevas deducciones, todas relacionadas con reformas en la vivienda habitual y recogidas en el Real Decreto-ley 19/2021 del 5 de octubre, son la posibilidad de beneficiarse de una:

  • Deducción del 20 % por realizar obras en la vivienda habitual con el fin de reducir la demanda de calefacción o refrigeración
  • Deducción del 40 % por obras o mejoras en la vivienda que reduzcan el consumo de energía no renovable.
  • Deducción del 60 % por realizar una rehabilitación energética en edificios.

Otros cambios

Además de las deducciones por rehabilitación en las viviendas, este ejercicio incluye otros cambios que afectan a muchas personas. A continuación te mencionamos brevemente algunos de los más destacados.

Se incrementa en un 1 % el Impuesto sobre el Patrimonio para todos aquellos que superen los diez millones de euros de valor. Situándose así en un total de 3,5 %.

Tendrán exención de tributar las ayudas concedidas por los daños personales todos los afectados de las erupciones volcánicas en La Palma.

Se modifica la reducción de las desgravaciones de los planes de pensiones privados individuales, poniendo un nuevo máximo en las aportaciones de 2.000 euros.

Otro de los grandes cambios, y uno de los que más polémica ha generado en la declaración de renta de este año, es la obligación de declarar las operaciones realizadas con criptomonedas. Será obligatorio declarar la compra, la venta, el trade y el stalking de cualquier tipo y cantidad de criptomoneda.

Como hemos visto, son muchos los cambios que entran en vigor en el ejercicio de la declaración de renta 2021. Adicionalmente a estos cambios, es importante tener presente cuáles son las ventajas y bonificaciones a las que tenemos derecho de acogernos.

Si necesitas ayuda con la declaración de renta de este año puedes contar con la ayuda de nuestros asesores contables. En BKF Asesores llevamos más de 25 años ayudando a emprendedores con sus gestiones contables. Contacta ya con nosotros y te ayudaremos.

Cada vez son más los autónomos que ejercen su actividad profesional desde su propio domicilio. Con ello, ahorran costes, puesto que no tienen que pagar una oficina o coworking. Además, pueden atender todas las necesidades de su negocio de manera directa sin tener que desplazarse a la oficina y, si lo desean, las 24 horas del día. Pero, por si fuera poco, pueden deducirse diferentes gastos que, por medio de una asesoría laboral Madrid, te detallamos con todo lujo de detalle. Toma nota.

Los gastos que un trabajador por cuenta propia puede deducirse al trabajar desde casa

Levantarse y sentarse en un minuto en el ordenador, evitar el desplazamiento fuera de casa para la actividad diaria (pese a que a veces hay que salir a ver clientes, reunirse con los asesores, entregar documentación…) o no gastar dinero en la oficina son claras ventajas de trabajar en la propia vivienda. Los autónomos en casa ahorran capital, además, de las deducciones que pueden aplicarse tanto en el modelo trimestral de IRPF como en la declaración de la renta. No sería justo que un trabajador asumiera toda la carga de los gastos en su hogar cuando, trabajando en la oficina, sí tiene derecho a hacerlo.

Llegados a este punto, te contamos qué es lo que se pueden deducir, a continuación:

1. Suministros

Para poder aplicar una deducción por diversos suministros, el trabajador por cuenta propia debe incluir en el modelo 036 o 037 que realiza su actividad desde su propia vivienda. Si es así, la deducción alcanzará el 30 % en los recibos que declare como gastos en el modelo del IRPF. Estos suministros pueden ser el teléfono, la luz o el teléfono. Sin embargo, pueden suponer un auténtico quebradero de cabeza, puesto que Hacienda puede interpretar que puede haber gasto del teléfono para temas que no son del puesto de trabajo.

En primer lugar, los recibos que te lleguen deben estar a tu nombre. Y, en segundo, se recomienda contar con dos líneas de teléfono diferenciadas: una para tu trabajo y la otra para tu vida personal o para la familia. Lo mismo con los contadores, por ejemplo. Así se logra evitar posibles problemas (como sanciones) de cara a inspecciones, cuando la Agencia Tributaria puede desconocer de dónde procede un gasto de manera exacto.

2. Vivienda

Tienes derecho a deducir, independientemente de que vivas en una vivienda de alquiler o sea en propiedad. Por ejemplo, si has alquilado un hogar, puedes deducirte el porcentaje de la vivienda que uses para tu desempeño diario. En una vivienda de 50 metros cuadrados, si apenas empleas 10 para tu actividad (como si fuera el salón, la habitación…), podrás deducirte el 20 %.

En el caso de que el hogar sea de tu propiedad, la deducción llegará en los gastos de comunidad, la amortización del hogar, los intereses hipotecarios y los impuestos relacionados que tuviste que asumir con la adquisición del hogar (en este último caso únicamente el primer año).

3. Gastos en consumibles

Como ocurre en todas las oficinas, las empresas y los gastos de autónomos relacionados con lo que se consume, sí son deducibles. Hablamos, por ejemplo, del coste que tienen para ti los cartuchos de tu impresora e incluso algunos equipos digitales con los que únicamente trabajas. Teclados, ordenadores, impresoras, material de oficina, bolígrafos, cuadernos… Absolutamente, todo lo que uses para tu día a día como trabajador por cuenta propia es deducible.

Como ya has visto, los trabajadores por cuenta propia pueden deducirse diferentes gastos. El requisito es que estén vinculados a la actividad que realizan, que queden registrados en los libros contables y que, como es lógico, estén bien justificados ante posibles requerimientos de Hacienda.

¿Por qué existen las diferencias impositivas entre las diferentes comunicades autonomas? Esta es una pregunta que se hacen muchas personas cada vez que piden asesoría jurídica en Madrid. Por este motivo, aquí hablaremos de ello y a qué atienden los distintos criterios que implican esa diferencia en cuanto al pago de impuestos en función de donde vivamos.

¿Dónde debemos vivir para pagar menos impuestos?

Aunque esta pregunta tiene trampa, puesto que no siempre vivimos donde queremos, sí es cierto que dependiendo del lugar de la residencia tendremos más o menos beneficios fiscales. Por tanto, es preciso aclarar en qué zonas de España se pagan menos impuestos, algo que atiende sobre todo a la comunidad autónoma a la que pertenezca la localidad o ciudad de nuestra residencia.

Cada comunidad es particular tanto en lenguaje como en cultura, gustos musicales e incluso aficiones deportivas. No obstante, no debemos olvidarnos del día a día y aquí es donde entra la cuestión de los impuestos. ¿Quién paga más y quién paga menos? ¿Nos conviene seguir viviendo donde lo hacemos habitualmente o merece la pena que nos mudemos? Aquí desgranamos qué es lo que hay que pagar en cada territorio en función del impuesto.

IRPF

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se aplica en todo el país salvo en el País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra. En Madrid hay un mayor beneficio para rentas bajas (9 %) y altas (21 %). De hecho, el total de la comunidad queda entre el 18,5 % y el 43,5 % respectivamente, teniendo en cuenta los distintos tramos de IRPF.

Por su parte, las rentas bajas de Cataluña, Andalucía, Aragón, Asturias y Valencia pagan más, mientras que Extremadura obliga a pagar más a las rentas medias y altas.

Impuesto de Patrimonio

Grava el patrimonio neto de las personas físicas con una deducción de las cargas y gravámenes, junto con las deudas y obligaciones personales. Queda asociado directamente a las personas y se liquida a final de año.

Haciendo una media de lo generado y los bienes de una persona a final de año, los territorios donde más se pagaría serían Aragón, Extremadura, Cataluña y la Comunidad Valenciana. En cambio, las que menos tributos tienen son Madrid y, por provincias, Vizcaya y Álava, dentro del País Vasco.

Impuesto de sucesiones

Llegamos a un punto espinoso, dado que ha sido un tema de disputa entre muchos presidentes autonómicos de acuerdo con los beneficios fiscales de una comunidad autónoma respecto de otra. En este sentido, Asturias está en la cima como el territorio donde más hay que pagar para heredar, seguido por Castilla y León, la Comunidad Valenciana, Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha y Canarias. Por su parte, en donaciones de bajas cantidades, Andalucía, Cantabria y Galicia sería donde menos se pagaría.

Impuesto de donaciones

Al igual que las sucesiones, es un tema que levanta bastante suspicacia, debido a que no se entiende en muchas ocasiones que haya que pagar por lo que vamos a heredar si fueron bienes comprados y pagados en su momento. En cualquier caso, Castilla y León y Extremadura están a la cabeza de los lugares donde más se paga, seguidos de los territorios Aragón, Asturias, la Comunidad Valenciana y Canarias. Por su parte, Cantabria destaca por tener una cuota líquida de 0.

Con todo, las distintas cuantías muestran que cada comunidad tiene unos tipos impositivos diferentes. Eso sí, después debemos tener en cuenta dónde están el trabajo, los amigos o la familia. En cualquier caso, si te surgiera un cambio de vida, tuvieras que mudarte y pagaras menos impuestos, ¿lo harías? Cuéntanos.

¿Qué factores debo tener en cuenta para comprar una empresa? Existen múltiples estrategias a la hora de adquirir una empresa, pero lo fundamental es contar con un buen plan estratégico, organización y asesoramiento adecuado. En este post te explicamos los factores más importantes que hay que tener presentes, así como las claves de un buen asesoramiento contable en una empresa.

Principales factores a tener en cuenta para adquirir una empresa

La compra de una empresa no es una tarea sencilla. Hay que tener en cuenta numerosos aspectos contables para conocer su situación económica y financiera. No te pierdas estos factores, te ayudarán a tener las cosas más claras. Un ejemplo de medidas de esta índole te lo pueden explicar bien en una asesoría fiscal en Madrid con expertos.

1. Conseguir la financiación necesaria

Antes de iniciar el proceso, es recomendable considerar el ciclo económico del momento en que te propongas adquirir la empresa, pues influirá en la deuda derivada de la financiación.

Existen múltiples formas para obtener la financiación necesaria, con procedimientos y duración muy diferentes, distinguiéndose entre financiación a corto plazo, como préstamos bancarios; y financiación a largo plazo, como por ejemplo garantías hipotecarias o préstamos participativos.

2. Un buen asesoramiento contable

Las gestiones que hay que realizar no son tarea fácil, por lo que es muy recomendable recurrir a asesoramiento contable profesional. Para ello, debes tener en cuenta una serie de claves, como conocer tu situación financiera real para saber si se puede proceder a la contratación del asesoramiento, llevar correctamente la gestión de cobros y pagos, ajustarse en todo momento a las necesidades del negocio, saber hacer un buen análisis de los resultados o aprovechar las ventajas que otorgan los softwares de gestión, muy útiles para simplificar y dar seguridad a tu contabilidad.

3. Conocer el balance de situación

Debes estar al tanto del activo y el pasivo de la empresa, es decir, de los bienes inmuebles, instalaciones, dinero en efectivo o existencias de productos (activo) y de las obligaciones de pago (pasivo) en el momento de la compra.

El balance de situación permite conocer la situación financiera de la entidad y su evolución a lo largo de los años, lo que te dará mucha información sobre la imagen real de la empresa, útil para la planificación estratégica de la compra de la empresa.

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4. Realizar una previsión de ingresos y gastos

Una de las claves principales es conocer las cuentas de resultados de la empresa en los últimos años, esto es la relación entre los ingresos y gastos que ha tenido en cada ejercicio. Es importante clasificarlos en grupos para saber qué elementos están suponiendo un mayor gasto y cuáles un mayor ingreso.

El objetivo es disponer de información sobre la gestión de la empresa para facilitar la planificación de la hoja de ruta a seguir y las decisiones a corto, medio y largo plazo.

5. Hacer previsiones de tesorería

La tesorería es el área responsable de gestionar el flujo monetario de la empresa. Funciona como una garantía de liquidez a corto y largo plazo, por lo que conocer el capital disponible será muy útil frente a los diferentes imprevistos que surjan en la compra de la empresa y su gestión. Es necesario planificar detalladamente las necesidades que vas a tener de liquidez y de efectivo.

Es importante conocer el flujo de caja, el flujo de salidas y entradas netas de dinero en una empresa, con el cual podemos medir su nivel de liquidez y facilitar la capacidad de pagar las deudas.

En definitiva, para la adquisición de una empresa, debes tener en cuenta distintos elementos de su situación contable en la compra y en los años previos, para conocer de manera precisa su evolución y su gestión.

En este artículo te explicaremos cómo amortizar un vehículo adquirido por una sociedad. Dado que los casos son diversos y la forma de contabilizar también, es aconsejable acudir a una asesoría de empresas para que te aconsejen sobre cómo proceder.

¿Cómo amortizar un vehículo?

La forma más habitual de amortizar un bien, en este caso un vehículo, es haciendo uso de las tablas de amortización mediante amortización lineal. Estas tablas determinan un porcentaje máximo lineal y un período máximo de amortización.

En cuanto al gasto deducible, debemos tener en cuenta que es preciso demostrar que el uso del vehículo va dirigido a la actividad económica de la sociedad, no a la vida privada. Además, la amortización de este gasto variará según su afección a la actividad económica.

Si nuestra sociedad adquiere un vehículo destinado a la actividad, el IVA soportado tendrá un carácter deducible del 50%, exceptuando que demostremos mediante herramientas legales que no va destinado a uso particular o que afecta a la actividad en un porcentaje distinto.

Llegados a este punto, es habitual que nos preguntemos qué tomaremos como base amortizable, ¿el valor facturado sin IVA?, o ¿le sumamos el IVA no deducible previamente comentado?

Para responder acudimos a la norma 2 de Registro y Valoración del PGC, la cual dictamina lo siguiente:

«Los impuestos indirectos que gravan los elementos del inmovilizado material sólo se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción cuando no sean recuperables directamente de la Hacienda Pública

Así, la base amortizable corresponderá al valor del bien (precio facturado – descuentos + gastos + lo no deducible del IVA soportado), yendo un 50% recuperable a la cuenta (472) IVA soportado, y un 50% de IVA no recuperable a la cuenta (218) Elemento de transporte.

¿Cómo deducir el vehículo en la contabilidad de la empresa?

Si buscas una asesoría en Madrid para saber cómo deducir un vehículo en la contabilidad de tu sociedad, debes saber que la deducción dependerá del tipo de vehículo y su afección en la actividad económica. Te lo explicamos a continuación.

Deducción vehículo de empresa

La deducción de un vehículo de empresa será de un 50%, ya que se presume que este es el porcentaje en el que afecta al desarrollo de la actividad. Por otro lado, es posible deducir todos los gastos relacionados con este inmovilizado material, como el combustible, el coste del parking o los peajes.

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Deducción vehículo afectados a un 100% por la actividad

Si conseguimos demostrar que el vehículo se ve afectado en un 100% por la actividad empresarial, podremos deducir el 100% del IVA de adquisición y los gastos de combustible, parking, mantenimiento…

No se trata de una tarea sencilla. Para demostrarlo deberemos aportar las pruebas necesarias según la ley que ciertamente acrediten que el vehículo afecta en su totalidad a la actividad. Por ejemplo, mediante rastreo o tickets de parking, entre otros.

Asimismo, se podrá deducir el 100% del IVA en el caso de que sea el comercial de la empresa quien vaya a hacer uso del vehículo.

Deducción vehículo usado

Nos referimos a la amortización de los vehículos de segunda mano. En este caso, se puede amortizar el 32% (cifra resultante si multiplicamos por 2 el coeficiente de amortización lineal máximo, el que asciende al 16% en las tablas de amortización).

Si conocemos el precio de adquisición, el vehículo se podrá amortizar un 16% cada año. Mientras que, si desconocemos el coste de producción original o el precio de adquisición, lo tendrá que establecer un perito.

Como vemos, el registro de un vehículo en la contabilidad de una empresa da lugar a controversias. En estos casos, es aconsejable acudir a una asesoria contable en Madrid para tener nuestras cuentas perfectamente ajustadas.

Llega el fin de año y la cuenta atrás para los autónomos y las empresas. Llega la hora de los ajustes en las cuentas de las empresas para que todo cuadre y para pagar el mínimo en impuestos en el marco de lo que establece la Ley. ¿Cómo? Siguiendo unos consejos que no puedes perder de vista si eres una empresa y quieres acabar el año mejor de lo que lo empezaste.

Las empresas y cómo cerrar el año de la mejor manera posible

El primer consejo, en una asesoría de empresas, es que no dejes el cierre para el último momento. Podrás hacer un precierre con tiempo para hacerte una idea de por dónde van las cuentas de tu empresa. Será una manera, entre otras cuestiones, de detectar fallos como facturas pendientes. Es una forma de anticiparse y de ahorrar a la larga. Sin embargo, no es la única manera de ajustar cuentas y salir ganando.

1. Revisa las cuentas con lupa

Facturas duplicadas o posibles descuadres. Estos son solo dos de los ejemplos de lo que te puedes encontrar si no verificas bien la contabilidad anual. No olvides que estos errores puede que no te hagan ahorrar impuestos, pero sí que te enfrentes a consecuencias que terminan costando dinero.

2. Invierte para ganar

Si ves que has tenido beneficios, invertir o amortizar antes de que acabe el año es una manera de pagar menos impuestos. Se trata de poder incluir gastos deducibles para amortiguar los impuestos. Deducir pagos de créditos que hayamos pedido también es una manera igual de certera que la idea de invertir.

3. Comprueba las facturas impagadas

Este año no puedes olvidar que el impago de una factura se tiene que prolongar seis meses. Este plazo ahora es de 3 meses y en este caso estamos hablando de beneficios que son deducibles y sobre los que tendrás que poner la lupa. También es el momento de recuperar el IVA de las facturas impagadas. No hay que olvidar que este IVA termina siendo un impuesto ingresado, pero no recuperado.

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4. Conocer los incentivos fiscales

Si tu facturación es inferior a 10 millones de euros, aunque no lo creas en esto del ahorro, estás de suerte. Podrás beneficiarte de una serie de incentivos fiscales, como el que establece el artículo 102 de LIS. Un ejemplo de medidas que se pueden llevar a la práctica y que pueden suponer un considerable ahorro, te lo pueden explicar mejor en asesoría contable en Madrid con expertos.

5. Tener en cuenta las posibles compensaciones con respecto a cierres anteriores

Tanto si tienes beneficios como si no los tienes, tendrás que tener en cuenta lo que establece la normativa fiscal en esta materia. En términos generales podrás, con mermas, integrar y compensar con las pérdidas de ejercicios anteriores. Si lo que tienes son beneficios también podrás, dentro de unos límites, acogerte a una compensación que siempre será beneficiosa a la hora de calcular el pago de los impuestos correspondientes.

En cualquier caso y como conclusión, el conocimiento de todos los reglamentos, leyes, decretos y normativas es esencial para que el cierre de cuentas anual si tienes una PYME sea lo más beneficioso en la mercantil. Un beneficio en dos escenarios: tanto en el de las pérdidas como en el de las ganancias y siempre en el marco que establece la ley.

Tener la contabilidad al día y controlada es otra de las mejores maneras de cuadrar cuentas, lo mismo que contar con los servicios de nuestra gestoría en Madrid Una manera de delegar un asunto para el que hay poca broma. Aquí el desconocimiento te puede costar, cuanto menos, dinero de tus arcas. También, independientemente de si has ganado o has perdido.

¿Has gestionado alguna vez una empresa? Si es así, seguro que estás acostumbrado a utilizar ratios económicos para interpretar cómo van las cosas. Si estás empezando y todavía careces de experiencia, estás en el lugar perfecto para familiarizarte con ello.

La liquidez es decisiva

Imagina que solo llevas 2 euros encima. Has perdido la cartera, los bancos están cerrados porque es de noche y te has quedado solo en una ciudad desconocida. Normalmente tomarías un taxi para volver a tu hotel, pero como no podrás pagar al conductor, debes regresar andando: tienes un problema de liquidez que te impide actuar con normalidad.

Si trasladas esta analogía al ámbito empresarial, tendrás claro qué es la liquidez y cómo afecta a tu negocio. Cuando tienes problemas para abonar tus pagos cotidianos, el bloqueo no tarda en llegar.

Para evitarlo con la necesaria antelación, actuar en consecuencia y prevenir estas dificultades, calcular y considerar el ratio de liquidez es la mejor alternativa.

La liquidez en un ratio

En el área económica, los ratios son relaciones cuantitativas entre dos magnitudes o fenómenos que reflejan una situación específica. Por ejemplo, la productividad, la rentabilidad o la distribución de las inversiones.

Los ratios de liquidez te permiten controlar tu tesorería antes de que sea tarde. El indicador de liquidez representa qué capacidad tiene tu negocio para afrontar sin problemas sus próximas obligaciones y abonos.

Anticipa, por lo tanto, el corto plazo. Está relacionado con el fondo de maniobra, pues este refleja en porcentajes la realidad que el ratio indica en valores absolutos.

Cómo calcularlo

No necesitas ser matemático para poder conocerlo. La fórmula es, en realidad, muy sencilla: divide tu activo corriente entre el pasivo corriente.

Dicho de un modo más cercano, sigue estos tres pasos:

  • Suma tus derechos de cobro a corto plazo con las existencias y la tesorería. Esto es el activo corriente.
  • Suma, a continuación, las obligaciones de pago que tienes y todos los compromisos que debes resolver a corto plazo. Es decir, el pasivo corriente.
  • Divide ambas cantidades, poniendo el activo como divisor y el pasivo como dividendo.

Interpretando el resultado

Solo hay tres posibilidades:

  • Si obtienes más de uno, refleja buena salud financiera. (Salvo que sea una cantidad demasiado grande, en cuyo caso estarás perdiendo rentabilidad. Si te ocurre, elige una buena inversión).
  • Si obtienes menos de uno, ten cuidado. Posiblemente tendrás problemas de pago antes de un año. Busca un buen asesoramiento de expertos para mejorar tu liquidez y encontrar alternativas, por ejemplo obtener un  préstamo ICO.
  • Si el dato es igual a uno, estás en el alambre. Pon en relación la cantidad obtenida con las de los periodos precedentes y siguientes, para hacerte una idea de tu situación real.

De lo que no debe quedarte duda alguna es de que la información es fundamental. Solo si conoces a tiempo lo que está ocurriendo y sus riesgos podrás actuar correctamente.

La ausencia de liquidez no es, necesariamente, un signo catastrófico. De hecho, es normal si estás invirtiendo para realizar un gran proyecto que cobrarás después. Pero debes estar preparado para hacerle frente. Si no, puede provocar una parálisis económica en tu actividad con preocupantes consecuencias.

Por lo tanto, debes calcular y chequear los ratios de liquidez de tus proyectos periódicamente. Te vendrá bien, sobre todo, en los primeros meses de actividad de tu empresa, al afrontar nuevos retos y negocios, en las épocas de menos explotación comercial… No permitas que te pille el toro de la falta de liquidez: déjate ayudar por especialistas contables.

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No es frecuente, pero puede pasarte. Hay veces en los que la suma del IVA soportado al IVA repercutido da como resultado un valor negativo. Es decir, que has pagado más en concepto de IVA de lo que has ingresado. En ese caso, una vez finalizado el año, podrás solicitar su devolución o elegir compensarlo en ejercicios venideros. Queremos explicarte las ventajas e inconvenientes de ambas opciones.

Pero ¿cómo es posible que soportes más IVA del que repercutes?

El funcionamiento del IVA es muy simple. Como empresario o trabajador autónomo, estás obligado a incluir el IVA en las facturas que generes y cobrárselo a tus clientes para, cuando finalice el mes o el trimestre en curso, ingresarlo en las arcas de Hacienda. Pero, como bien sabrás, tú también tienes que pagar IVA siempre que compras productos a tus proveedores.

Lo normal es que repercutas más IVA a tus clientes del que pagas a tus proveedores. De hecho, es un indicador de que tu negocio goza de buena salud. Sin embargo, hay excepciones. Por ejemplo, si tienes un restaurante o un bar, repercutirás en tus clientes un IVA del 10 %, pero soportarás uno del 21 %. Por tanto, es mucho más fácil que acabes pagando más de lo que ingresas por este impuesto.

Cuando esto sucede, Hacienda queda en deuda contigo. En tus manos queda la decisión de solicitar su devolución o de compensar esa cantidad en los siguientes ejercicios.

Las ventajas e inconvenientes de solicitar el IVA soportado

Es algo que puedes hacer mediante el Modelo 390 y el Modelo 303. La principal ventaja de esto es que Hacienda ingresará el dinero en la cuenta corriente de tu empresa o en la que esté asociada a tu actividad como trabajador autónomo. Por tanto, podrás hacer con él lo que te parezca bien.

Sin embargo, solicitar el IVA soportado a Hacienda tiene bastantes inconvenientes. Tantos, que la mayoría de asesores desaconsejan pedirlo. Vamos a verlos:

  • La Agencia Tributaria tendrá hasta 6 meses para abonar el importe del IVA negativo desde el momento en el que realices la solicitud.
  • Es habitual que Hacienda pida todo tipo de justificantes a quienes solicitan la devolución del IVA soportado. Sobre todo, cuando se trata de una cantidad relativamente grande. Aunque lo tengas todo en regla, perderás bastante tiempo reuniendo recibos y facturas para enviarlos.
  • Solo puedes solicitarlo a final de año y una vez que hayas entregado el resumen anual del IVA. Las devoluciones no se realizan trimestralmente ni mensualmente.

Las ventajas e inconvenientes de compensar el IVA soportado

En este caso, lo que haces es mantener la deuda que Hacienda tiene contigo y compensarla con tus futuras declaraciones del IVA. Es la opción más recomendable en caso de que la situación se haya dado por una circunstancia puntual y que, probablemente, no volverá a repetirse. Estas son las ventajas que ofrece:

  • Pagarás menos en tus futuras declaraciones del IVA y, por tanto, ahorrarás dinero en la cuenta corriente de tu empresa.
  • No tendrás que perder ni un segundo en reunir recibos y facturas ni en realizar trámites con la Agencia Tributaria.
  • Tienes cuatro ejercicios para compensar el excedente de IVA. Tiempo más que suficiente. Y, si no lo consigues, siempre puedes solicitar la devolución.

El único contra que se le puede poner a esta opción es que no te permitirá disfrutar del dinero en tu cuenta y gestionarlo como quieras. Sin embargo, a nuestro juicio, compensar el IVA soportado es la alternativa más interesante de las dos tras sopesar sus inconvenientes y ventajas y compararlas con las asociadas a solicitar la devolución.

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¿Tienes que hacer la declaración de renta de autónomos? Si trabajas por tu cuenta, debes tener presente que tu cita anual con Hacienda tendría que seguir una serie de pautas concretas para evitar tener problemas posteriores.

¿Qué autónomos deben declarar sus ingresos?

Si ganas más de 1000 euros al año por tus actividades económicas como autónomo, debes saber que tienes que presentar la declaración de renta de manera obligatoria. Además, ten en cuenta que si cobras menos de esta cantidad, también deberás hacerlo para beneficiarte de las posibles deducciones existentes que encajen con tu caso.

Que autonomos deben declarar sus ingresos

El IRPF en los autónomos

¿Cuánto vas a tener que pagar de IRPF siendo autónomo? La verdad es que esta pregunta no tiene una respuesta concreta, ya que depende de diversos factores. Entre los más importantes, merece la pena destacar:

  • La comunidad autónoma en la que resides, ya que no todas establecen los tramos de cotización igual.
  • La actividad que desarrolles, y los ingresos y gastos que esta genere. Si cotizas en estimación directa, tendrás que especificarlos todos, mientras que los módulos establecen distintos niveles de renta en función de cada tipo de negocio
  • Otros ingresos que recibas, como el pago de posibles trabajos por cuenta ajena, alquileres o depósitos bancarios
  • Circunstancias familiares, como la existencia de hijos o personas mayores al cargo

Todos estos factores harán que el importe del IRPF a pagar por los ingresos generados en tu actividad económica como autónomo pueda variar de manera considerable. Por lo tanto, es importante que tengas toda la información necesaria sobre los requisitos establecidos en cada zona de España cuando vayas a hacer la declaración de la renta.

Declaración de renta 2020

A la hora de hacer la declaración de los ingresos correspondientes al año 2020, debes tener en cuenta las ayudas recibidas por la pandemia del coronavirus. Es importante señalar que tributan como cualquier otra subvención y que deben declararse como rendimientos del trabajo. En consecuencia, tributarán en el IRPF de la base general.

En este sentido, una de las compensaciones más habituales ha sido la prestación por cese de actividad. Debe reflejarse como rendimiento del trabajo, pero siempre teniendo en cuenta que los 2000 primeros euros recibidos están exentos de tributación. Siguen el mismo camino las prestaciones otorgadas por las comunidades autónomas.

En cuanto a los créditos ICO, debes saber que no tributan porque tienen la consideración de préstamo y, por lo tanto, deben devolverse. Las exoneraciones de cuota del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos tampoco tributan.

¿Qué ocurre si no declaras correctamente?

Ten en cuenta que si no especificas a Hacienda las ayudas recibidas en tu actividad como autónomo, puedes ser objeto de diversas sanciones, que dependerán de la cantidad de dinero no declarada y de si ha habido ocultación o no del dinero. Así, estas son algunas de las más habituales:

  • Si se trata de menos de 3000 euros, con o sin ocultación, se considera una infracción leve. Por lo tanto, la multa será del 50 % de la cantidad no declarada.
  • En caso de que se trate de más de 3000 euros y haya habido ocultación, se trata de una infracción grave, que puede tener un recargo de hasta el 100 %
  • Si, además, se han usado medios fraudulentos para evitar la tributación, la sanción puede llegar al 150 %

Como puedes comprobar, hacer la declaración de renta de manera correcta te evita tener que hacer frente después al pago de una cantidad muy superior a la que hayas evitado declarar.

Si eres trabajador por cuenta propia, ten en cuenta estos consejos para hacer la declaración de la renta y conseguirás liquidar tus deudas con Hacienda sin tener problemas posteriores.

Con la presentación de los nuevos Presupuestos Generales del Estado, se han producido cambios significativos relacionados con el IRPF y el Impuesto de Sociedades, afectando uno de ellos a las rentas del capital y sus tramos impositivos.

Qué son las rentas del capital

Las rentas del capital hacen referencia a todas aquellas ganancias que recibe un individuo o empresa, procedentes de los bienes que posee. Dentro del IRPF, las rentas de capital (o rendimientos del capital mobiliario) forman parte de las rentas del ahorro, y se consideran como todos los ingresos que provengan de bienes mobiliarios, sin estar afectos a actividades económicas. Podemos clasificar las rentas del capital de la siguiente manera:

  1. Obtenidos por cesión a tercero de capitales propios: interés de préstamos concedidos, de cuentas, depósitos y otros rendimientos de títulos de renta fija (bonos, obligaciones); amortización, transición, reembolso o canje de activos financieros (bonos, letras del tesoro, participaciones preferentes…); cesiones de crédito y de activos financieros.
  2. Obtenidos por participación en fondos propios de entidades: dividendos, participación en beneficios, primas de asistencia a justas, utilidades, derechos o facultades de uso o disfrute de acciones y participaciones…
  3. Procedentes de operaciones de capitalización y contratos de invalidez o seguros de vida (exceptuando las tributaciones como rendimiento del trabajo y rentas derivadas de la imposición de capitales): prestaciones por jubilación, supervivencia, invalidez; rentas temporales o vitalicias por imposición de capitales.
  4. Otros rendimientos del capital mobiliario: propiedad industrial no afecta a actividades económicas, propiedad intelectual (cuando el contribuyente no es autor), arrendamiento de bienes muebles, etc.

rentas del capital como tributanCambios en el tipo impositivo para el año 2021

Desde el 1 de enero de 2021 se aplican los cambios fiscales publicados en la Ley 11/2020 de 30 de diciembre publicada en el BOE, incluyendo importantes cambios en el IRPF. 

La modificación más importante la encontramos en un incremento del gravamen a las rentas más altas, pues suben tres puntos las rentas de capital mayores a 200 000 euros.

Además, se reduce el límite general aplicable a la base imponible de aportaciones y contribuciones a sistemas de previsión social.

Por otro lado, se han prorrogado los límites cuantitativos que delimitan el ámbito de aplicación del método de estimación objetiva en el IRPF (excluyendo actividades ganaderas, agrícolas y forestales).

Rentas del capital: cómo tributan y qué cambia la nueva normativa

Cuando hacemos la declaración de la renta, separamos las ganancias y pérdidas patrimoniales por un lado y los rendimientos de capital mobiliario por otro, para sumarlos y realizar el cómputo global que nos indique la cantidad por la que tendremos que pagar impuestos.

En este proceso, podemos compensar las pérdidas y ganancias patrimoniales, restando las pérdidas a las ganancias que hayamos obtenido. Veamos cómo eran los tramos del ahorro antes de la nueva normativa:

  1. Beneficios hasta 6000 €: tipo impositivo del 19 %
  2. Beneficios desde 6000 € hasta 50 000 €: tipo impositivo del 21 %
  3. Beneficios mayores de 50 000 €: tipo impositivo del 23 %

Con el aumento de tres puntos en las rentas de capital mayores de 200 000 euros, encontraremos un nuevo tramo que se añade a los anteriores:

  1. Beneficios hasta 6000 €: tipo impositivo del 19 %
  2. Beneficios desde 6000 € hasta 50 000 €: tipo impositivo del 21 %
  3. Beneficios desde 50 000 € hasta 200 000 €: tipo impositivo del 23 %
  4. Beneficios mayores de 200 000 €: tipo impositivo del 26 %

Además, debemos saber que los tramos se aplican progresivamente. Veamos un ejemplo que ilustre la aplicación de los tramos en las rentas del ahorro:

Un reconocido corredor de bolsa obtiene unos beneficios de 500 000 euros, por lo que se acoge a todos los tramos impositivos. Para calcular los impuestos que tiene que pagar, primero calculamos el 19% de los primeros 6000 € (1140 €), después calculamos el 21 % de los siguientes 44 000 € (9240 €) y el 23 % de los siguientes 150 000 (34 500 €). Nos quedarían 300 000 €, a los que tenemos que aplicar el nuevo tramo del 26 % (78 000 €). Sumando todas las cantidades, obtendremos el monto total a pagar por parte del contribuyente, 122 880 euros.

El incremento del gravamen aplicado al IRPF representa el mayor cambio que se ha incluido en los Presupuestos Generales del Estado con respecto a este tributo, afectando solamente a las grandes rentas del ahorro, donde solo el 0,08 % de los declarantes se verán directamente influidos por el nuevo tramo.