Los empresarios y autónomos suelen tener muchas dudas cuando llegan las liquidaciones de IVA. Especialmente, se preguntan qué gastos pueden deducir y cuáles no. Pero, sobre todo, en cuánto porcentaje pueden hacerlo respecto a determinadas facturas recibidas. Para que no te ocurra esto, vamos a aclararte estas cuestiones.

¿Qué puedes deducir y en qué porcentaje?

Los gastos que puedes deducir en el Impuesto sobre el Valor Añadido tienen que cumplir una serie de requisitos que vienen especificados en la Ley 37/1992 del IVA. No obstante, básicamente, se resumen en dos: deben estar registrados en la factura o recibo correspondiente y estar vinculados a tu actividad profesional. Sin embargo, hay una serie de gastos que, sin cumplir estrictamente estas premisas, la administración tributaria te permite deducir en todo o en parte. Vamos a verlos.

1.- Los vehículos

Seguramente conocerás a algún autónomo que incluye en sus declaraciones de IVA todos los gastos derivados de la compra y utilización de su vehículo particular. Sin embargo, esto no puede hacerse. Hacienda solo acepta la deducción del 100 % en vehículos cuando solamente se usen para la actividad profesional del autónomo. Por ejemplo, camiones o autobuses en caso de transportistas.

En otros casos, los gastos derivados del leasing o de la compra del coche y del combustible consumido solo podrás deducírtelos en un 50 %. Y ello siempre que lo precises para trabajar. Por ejemplo, si eres comercial. Pero, si tienes un trabajo de oficina, no podrás incluir esos gastos en tu declaración de IVA.

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2.- Comidas

Únicamente son deducibles en el Impuesto del Valor Añadido las facturas derivadas de comidas con tus clientes. Ya no se tolera aquello de pasar todas las dietas. Además, esas comidas deben figurar en una factura simplificada donde aparezcan todos tus datos para ser admitida como gasto deducible.

3.- Mobiliario y material de oficina

Los gastos derivados de la compra de muebles y material para tu oficina son deducibles en el IVA, como resulta lógico. Pero hay un límite: 601,01 euros. A partir de ahí, no podrás desgravarlos.

 

Liquidaciones de IVA

4.- Teléfono móvil

En principio, los autónomos pueden deducir el 100 % del IVA soportado en gastos de telefonía móvil. Sin embargo, no es recomendable que tengas un solo teléfono, ya que Hacienda puede pensar que también lo usas para asuntos particulares. Y en tal caso solo podrás desgravar el 50 %.

5.- Teléfono fijo, Internet, electricidad y otros gastos

El IVA soportado por todos estos gastos es deducible al 100 % siempre que desarrolles tu actividad en una oficina o local distinto a tu casa. Sin embargo, en los últimos años han proliferado los autónomos que trabajan en su domicilio. En este pagan facturas de teléfono fijo, Internet, electricidad y otros gastos. Es lógico que también puedan deducir ese IVA en todo o en parte.

Respecto a teléfono e Internet, la Agencia Tributaria permite desgravar el Impuesto sobre el Valor Añadido al 50 %. No obstante, el caso de la electricidad es diferente. Para explicártelo, imagina que utilizas una habitación de tu casa como despacho.

En primer lugar, tienes que indicar el número de metros cuadrados de la vivienda que usas para trabajar. A continuación, podrás desgravar en el IVA la parte proporcional del soportado por electricidad que corresponde a esos metros. Y lo mismo puede decirse de otros gastos como el alquiler (si la vivienda no es tuya), de los pagos a la comunidad, etc.

En conclusión, a la hora de hacer tus declaraciones de IVA, tendrás que tener en cuenta todos estos aspectos. De lo contrario, puedes enfrentarte a una sanción de la Agencia Tributaria. Contacta con nosotros si necesitas asesoramiento.

El impuesto de patrimonio no se aplica a todos los contribuyentes, sino solo a quienes superen unos límites previamente establecidos. Los límites son establecidos por las comunidades autónomas. Queremos mostrarte los criterios en los que se basa el propio impuesto y las mejores comunidades para establecer tu residencia si se te aplica dicho impuesto.

Impuesto de patrimonio por comunidad autónoma

El límite aplicable al impuesto sobre el patrimonio en las comunidades autónomas será el que resulte aplicable por tu residencia habitual en el momento en el que se produzca el devengo del mismo. Los criterios que se achacan son similares a los de la Ley del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. Dicha ley también tiene en cuenta la residencia habitual del contribuyente.

El primer criterio que tiene en cuenta el impuesto sobre el patrimonio es, como te hemos mencionado, el de la residencia habitual. Se considera como tal el lugar en el que permanezcas durante más de 183 días. Este criterio recibe el nombre de permanencia. A estos efectos, además de la propia comunidad autónoma, también se considerará similar si vives en una ciudad que tenga su propio estatuto de autonomía. Los 183 días no son totalmente exactos, ya que las ausencias temporales se tendrán en cuenta también.

Se considerará que tu residencia es el lugar donde estés empadronado, salvo que aportes prueba en contrario. Es decir, si estás empadronado en Asturias pero tienes un contrato de alquiler en Madrid, podrás demostrar que es ahí donde tienes tu residencia habitual. En este caso te convendría, ya que como veremos más adelante, en Madrid no se paga impuesto sobre el patrimonio. Si en un hipotético caso no te conviniera aportar dicha prueba, puedes tributar por la comunidad en la que estás empadronado.

Si no se puede establecer una residencia habitual, también puedes justificar tu tributación en una determinada comunidad autónoma mediante el principal dentro de intereses. Esto es el lugar de donde provenga el mayor porcentaje de IRPF, teniendo en cuenta la base imponible de tus rendimientos del capital inmobiliario, del trabajo, y de las ganancias patrimoniales de tus inmuebles, así como de las actividades económicas. Por ejemplo, si vives en Murcia pero tienes un inmueble del que se derivan ganancias patrimoniales en Madrid, podrás tributar en dicha comunidad autónoma. Por último, un tercer criterio es tu última residencia según la declaración del IRPF que hiciste el último año fiscal.

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Impuesto sobre el patrimonio

El impuesto sobre el patrimonio sigue los mismos criterios que el IRPF para considerar la vivienda habitual, lo cual te aporta diferentes posibilidades. Ahora que sabes las reglas, es importante que conozcas las mejores residencias de cara a la tributación de dicho impuesto. Como te hemos explicado, Madrid ha eliminado este tributo, por lo que es la más ventajosa. A Madrid le siguen Extremadura, Aragón y Cataluña. En Aragón se comienza a tributar desde los 400 000 euros, uno de los límites autonómicos más elevados y, además, no se computa la vivienda habitual. Otro caso de lo más interesante es el de La Rioja, que tiene en este impuesto una bonificación del 75 %.

La tasa de patrimonio está destinada a las posesiones con las que cuentas como persona física. Así, se gravarán también los derechos que recaigan sobre ti, no solo tus bienes como tal. Este impuesto está creado como una manera de complementar al IRPF una vez que se pasan ciertos límites de ganancias. Sin embargo, como has podido ver, no es igual en toda España, y en Madrid no se aplica.

Ahora que se termina el ejercicio fiscal en curso, ya va siendo hora de prepararnos para el ejercicio correspondiente al año que entra. Para ello es fundamental conocer la variación de impuestos en el 2020 que se pueda producir. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondientes a 2020 no están aprobados.

 

Las subidas de impuestos que nos depara el 2020

 

El objetivo del Plan de Estabilidad es elevar la presión fiscal desde el 35,1 % al 37,3 % del PIB en 2022. Las principales novedades afectan al impuesto de la renta sobre las personas físicas (IRPF), al impuesto de patrimonio, al de sociedades (IS) y la introducción de tasas que gravan las transacciones financieras y la actividad de las empresas tecnológicas. Así, como ya hemos dicho antes, estas medidas serán difícilmente aplicables para el año entrante, debido a que se mantiene la prórroga presupuestaria. De momento, nuestro bolsillo no se verá afectado.

 

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1. El impuesto a los carburantes

El impuesto de fiscalidad verde trata de que el coste de un litro de diésel sea el mismo que un litro de gasolina. Estarán exentos de este impuesto los transportistas y los agricultores, ya que cuentan con una bonificación. Los principales afectados serán aquellos conductores de vehículos diésel que pasen muchas horas en la carretera.

 

2. La tasa Tobin

Este impuesto trata de establecer un gravamen del 0,2 % sobre las operaciones de compra de acciones españolas por parte de operadores del sector financiero, independientemente del lugar de residencia de los compradores. En otras palabras, no seremos los ciudadanos de a pie los principales afectados, sino que se verán afectadas las entidades financieras.

 

3. El impuesto de sociedades (IS)

Está previsto un tipo mínimo para grandes empresas del 15 %. Además, si existen dividendos en el extranjero se aplicará un gravamen del 5 % (actualmente existe una exención del 100 %).

Para aquellas empresas que facturen menos de un millón de euros se prevé una reducción de dos puntos porcentuales en el impuesto de sociedades, pasando del 25 % al 23 %. Si tenemos una pequeña o una mediana empresa estamos de enhorabuena.

 

Las subidas de impuestos que nos depara el 2020

 

4. Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF)

Se prevé un aumento del IRPF a las rentas más altas. Concretamente, de dos puntos porcentuales para aquellas rentas superiores a los 130.000 € y de cuatro puntos porcentuales para las rentas que excedan de 300.000 € (llegando al 26,5 %). Este aumento afectaría a más de 120 000 personas, que son las que tienen las mayores rentas del país.

 

5. El impuesto de patrimonio

El Plan de Estabilidad recoge para este impuesto un aumento del 1 % si el patrimonio tiene un valor superior a los diez millones de euros. De esta forma se pretende recaudar más de 330 millones de euros.

Ahora bien, la competencia sobre este impuesto está transferida a las comunidades autónomas, por lo que cada una de ellas será libre de aplicar diferentes bonificaciones o reducciones.

 

6. La tasa Google

Estamos ante una tasa dirigida a las empresas tecnológicas para que paguen sus impuestos en los países en los que se genere su actividad. Afectaría a empresas con ingresos superiores a los 750 millones de euros. Es una tasa que a nosotros, como contribuyentes, no nos afectará.

A modo de conclusión, a pesar de que el Plan de Estabilidad presentado ante la Unión Europea recoja dichas medidas, es difícil que las vayamos a ver el año próximo debido a la inestabilidad política. Esta situación impide aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, por lo que se prorrogan los ya vigentes.

 

Llevar adelante un negocio independiente y continuar en ascenso hacia el logro de tus metas es un trabajo, de por sí, a tiempo completo y que implica mucha dedicación. Ten en cuenta que no se trata solo del esfuerzo invertido, sino que también debes adquirir conocimientos en cada etapa para que tu negocie funcione. Si a todo ello le añadimos la necesidad de estar al día en materia fiscal, vemos cómo la figura del asesor fiscal es vital.

 

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¿Por qué es conveniente contratar los servicios de una asesoría fiscal para pymes y autónomos?

 

1. Ahorro de tiempo. Como motivo de gran peso está el hecho de que puedas dedicarte a tus actividades sin necesidad de invertir más tiempo en tareas en las que, probablemente, no seas especialista y donde es prioritario conocer a fondo las normas que rigen tu negocio para no cometer errores. Delegar el trabajo a una asesoría te ahorrará tiempo, preocupaciones y, sobre todo, problemas fiscales.

2. Cumplimiento de normativas. Ya te mencionamos que lo más probable es que no seas especialista en materia fiscal. Esto quiere decir que podrás satisfacer por tu cuenta algunas responsabilidades como autónomo, pero solo personas con un grado de especialización en materia fiscal podrán ayudarte a cumplir con el 100 % de las obligaciones de tu negocio. Además, siendo este su trabajo, te mantendrán al día sobre reformas, actualizaciones y cualquier cuestión formal cambiante con respecto a estas.

3. Gestión documental. Ten tu documentación disponible cuando la necesites, bien organizada e incluso en acceso remoto gracias a las nuevas tecnologías. Una asesoría fiscal llevará por ti toda la documentación necesaria sin que tengas que preocuparte por esta labor y cuentes siempre con la certeza de que los archivos necesarios están ahí para ti.

4. Siempre al día. ¿Pago de impuestos? ¿Declaraciones? Hay incluso trámites o procesos que requieren que estés el día con Hacienda. Es aquí donde no tienes que quebrarte la cabeza por resolver problemas de un momento a otro. Todas tus actividades estarán garantizadas con cumplimiento fiscal óptimo gracias a los servicios especializados en autónomos de una asesoría.

 

Por qué es conveniente contratar los servicios de una asesoría fiscal para pymes y autónomos?

 

5. Personalización. Hoy en día las labores a distancia se facilitan gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías; sin embargo, el trato presencial no deja de ser una opción más que necesaria, pues a veces es preciso que nos expliquen detalladamente por qué se hizo o se tiene que hacer tal o cual movimiento. Finalmente, lo que está en juego es tu negocio.

6. Servicios complementarios. Una asesoría fiscal que se precie cuenta con un equipo multidisciplinar que complementa íntegramente las necesidades de los autónomos. De esta forma, puedes contar con apoyo jurídico, contable y laboral en caso de necesitarlo.

7. Guía de personas experimentadas. Contar con asesoramiento de especialistas con gran experiencia no solo se trata de cumplir con tus obligaciones, sino también de poder contar con aliados que te pueden ayudar a resolver conflictos sobre cómo actuar en determinadas circunstancias para que tu negocio siga el mejor camino posible.

8. Sistemas actuales fáciles. Por último, no podemos olvidar el uso de las nuevas tecnologías. Los sistemas actuales con que cuentan las asesorías te facilitarán el día a día. Si necesitas crear o recuperar facturas, corroborar alguna información, ver tus procesos en tiempo real, todo será muy fácil, incluso podrás hacerlo desde el móvil.

 

Como ves, los servicios de una asesoría fiscal a autónomos van más allá del cumplimiento de meros trámites administrativos. Es un requisito vital que mantendrá tu negocio a flote, sin mayor esfuerzo, de tal forma que puedas dedicarte de lleno a tu trabajo, sin perder tiempo y, sobre todo, sin faltar a ninguna normativa que pueda afectarte legalmente.

 

 

El asesoramiento fiscal para particulares y personas jurídicas es un servicio imprescindible cuando se gestionan carteras de activos de gran valor o si simplemente se desconoce la normativa tributaria. De esta forma se pueden prevenir cuantiosas sanciones por parte de la administración tributaria derivadas de autoliquidaciones incorrectas o de no pagar un tributo determinado. A continuación te ofrecemos diversas razones por las cuales es una buena idea que recurras a este tipo de profesionales.

 

Las razones por las que deberías recurrir a un asesor

 

Los asesores fiscales son un conjunto de profesionales que actúan en dos ámbitos. El primero de ellos es preventivo, es decir, reducir la cuantía de los impuestos a pagar. El segundo ámbito es ofensivo y consiste en defender nuestros intereses ante la existencia de un procedimiento de inspección o sancionador.

 

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1. Conocimiento de la normativa tributaria

Un buen asesor fiscal conoce la normativa que los particulares y las empresas jurídicas deben cumplir. Esta normativa es muy importante porque no solo se trata de prevenir sanciones, sino que muchas veces se regulan diversas ayudas y deducciones que pueden ser aprovechadas para reducir la cantidad a liquidar. Además, un asesor deberá conocer los cambios normativos que se produzcan a lo largo del ejercicio económico.

En el caso de las empresas deben cumplimentarse una serie de trámites periódicos, tales como el pago de nóminas y del impuesto de la renta sobre las personas físicas (IRPF) de los trabajadores; liquidaciones trimestrales del IVA, declaraciones del impuesto de sociedades (IS) o la elaboración de las cuentas de la empresa.

 

2. El ahorro de tiempo

Delegar toda la actividad tributaria de la empresa en una serie de profesionales dedicados a ella te traerá a la larga una serie de beneficios. Generalmente se optimizan los recursos con los que cuenta la empresa a la vez que se ahorra tiempo y trabajo.

 

3. La importancia de contar con un equipo multidisciplinar

A la hora de realizar el asesoramiento en materia tributaria, es necesario tener en cuenta que se ven afectadas diversas áreas del negocio, tales como la contable, la laboral y la jurídica.

Esto otorga innumerables beneficios, ya que de esta forma se obtienen diferentes puntos de vista de la situación, lo que permite tomar las decisiones adecuadas.

 

 La importancia de contar con un equipo multidisciplinar

 

4. Trato personalizado

Si cuentas con los servicios de una asesoría podrás conocer los problemas del día a día, y de esta manera realizar los cambios convenientes con la finalidad de mejorar el día a día en tu empresa.

 

5. Mejora de las relaciones con la Administración

En cualquier momento podemos recibir notificaciones y comunicaciones de la Administración, ya sean resoluciones o multas.

A la hora de responder a dichos requerimientos es necesario cumplir con una serie de formalidades. Así, una buena asesoría conocerá el abanico de recursos administrativos que pueden presentarse, los plazos para presentarlos y el órgano competente para hacerlo.

De esta forma evitarás el riesgo de presentar recursos defectuosos, lo que daría lugar a no poder defender tus derechos ante la Administración tributaria.

 

6. Las comunicaciones judiciales

Cuando nos encontramos dentro de un proceso judicial es fundamental conocer qué derechos tenemos. Así, un buen asesor sabrá cuál es el órgano competente y te ayudará a defender tus intereses que pudieran verse afectados.

A modo de conclusión, es necesario recalcar que contar con un buen asesoramiento en materia tributaria te permitirá conocer los diversos puntos de vista existentes sobre este mismo hecho. Esto te permitirá defender tus derechos e intereses legítimos, a la vez que ahorrarás en tiempo. Un buen asesor te permitirá ganar en tranquilidad.

 

El impuesto de sociedades es el tributo que grava la renta de las sociedades que operan en el territorio nacional. Al tratarse de un impuesto, la normativa permite aplicar deducciones, de ahí la necesidad de explicar de qué forma podemos rebajar la ‘factura’ que nos supone este impuesto. Y es que esas deducciones son la única ‘alegría’ que nos permite tener nuestro sistema tributario.

 

Todas las deducciones aplicables

 

Queremos recordarte que, previamente a la aplicación de las deducciones, hay que determinar la base imponible del impuesto y, posteriormente, aplicar el 25 %. Así se obtendrá la cuota íntegra. A este importe es al que habrá que descontarle las deducciones al impuesto de sociedades, que pueden dividirse en:

 

a) Deducción para evitar la doble imposición internacional

 

La deducción por doble imposición internacional tiene dos vertientes y, por consiguiente, dos formas de aplicación:

 

  • 1. Jurídica: se produce cuando la renta de un sujeto pasivo se grava en dos países distintos. Parece injusto, ¿no? Por eso, la normativa permite deducirte la renta satisfecha en otro país o la renta satisfecha en España, según el caso que sea.
  • 2. Económica: se manifiesta también cuando la renta de dos sujetos diferentes se grava en dos países diferentes. La normativa recoge tal hecho, en relación con el cobro de la participación en beneficios que ya han sido gravados en la entidad que los abona.

 

Si estas afectado por una de estas deducciones, ya podrás conseguir un ahorro considerable en tu declaración.

 

b) Deducciones para el fomento de actividades concretas

 

Se trata de una serie de deducciones establecidas en la normativa que tienen un objetivo concreto. En este caso, el fin es fomentar la riqueza de nuestro país. Son cuatro deducciones. Las dos primeras están enfocadas en fomentar actividades muy concretas y las otras dos en fomentar el empleo:

 

 

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1. Deducción por investigación, desarrollo e innovación tecnológica

Para aplicar dicha deducción, los gastos tendrán que estar asociados a las actividades de la empresa y, además, tienen que aplicarse a la realización de aquellas. Para las actividades de investigación y desarrollo, el porcentaje de deducción será del 25 %, y en innovación tecnológica, el 12 %.

2. Deducción por inversiones en trabajos cinematográficos, series y espectáculos

El porcentaje de la deducción por inversiones cinematográficas, así como para series, será del 25 %, con carácter general. En cambio, para los espectáculos en vivo de artes escénicas, será del 20 %.

 

El impuesto de sociedades es el tributo que grava la renta de las sociedades que operan en el territorio nacional

 

3. Deducción por creación de empleo

La empresa tendrá derecho a una deducción de 3.000 €, siempre que se den los siguientes requisitos:

 

  • a) Trabajador menor de 30 años.
  • b) Suscripción de un contrato de trabajo con carácter indefinido, en la modalidad de apoyo a emprendedores.

4. Deducción por creación de empleo para trabajadores con discapacidad.

La citada deducción abarca 2 casos:

 

  • a) La cantidad de 9.000 € a deducir de la cuota íntegra, por cada persona con un grado de discapacidad entre el 33 % y el 65 %.
  • b) El importe de 12.000 €, por cada persona con un grado de discapacidad igual o superior al 65 %.

 

¿Qué opinas del papel que realiza el legislador para fomentar estas actividades? Si tienes una empresa, verifica detenidamente si se te aplica alguna de las deducciones comentadas.  Es muy probable que te ahorres una cantidad considerable de dinero en tu declaración anual. No obstante, lo que has leído forma parte de un resumen, ya que existen otros aspectos a tener en cuenta relacionados con el impuesto de sociedades: bonificaciones, límites, casos especiales según el tipo de deducción, etc.

 

El asesoramiento fiscal último trimestre es necesario para que no tengas ningún problema cuando vayas a hacer el cierre del ejercicio. ¿Quieres saber más? Échale un vistazo a este artículo que te resolverá varias dudas.

 

El asesoramiento fiscal para el cierre del ejercicio

 

El asesor fiscal te puede ayudar todo el año, pero es cierto que el cierre del ejercicio es uno de esos momentos críticos en los que te conviene tener claro la hoja de ruta a seguir. Hay algunos elementos en los que este profesional te proporcionará una ayuda de garantías.

Lo cierto es que el cierre del ejercicio puede resultar un poco complicado para el profano en la materia. No en vano, hay que recordar que la mayoría de los autónomos y PYMES tienen unos conocimientos tributarios genéricos. Esto hace que, si carecen de asesoramiento, sea fácil que se expongan a sanciones por no presentar documentación a tiempo.

Como no se trata de tener problemas con la Agencia Tributaria por mala praxis, se indican cuáles son los documentos que tienes que presentar ante la misma y las fechas límite:

 

1. Certificado de retenciones de IRPF

El certificado de retenciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se tiene que presentar antes del 20 de enero del año posterior. El modelo que hay que utilizar para presentarlo ante Hacienda es el 111. Es bueno tener en cuenta esta cuestión porque es algo que piden las autoridades tributarias para la declaración del tributo.

 

Conocer las obligaciones fiscales del cierre de ejercicio te ahorrará problemas a medio plazo y te dará más margen de maniobra. También te va a interesar: «¿Por qué los autónomos necesitan un asesor fiscal

 

2. Declaración de IVA

Como norma general, la declaración de IVA se tiene que presentar antes del 20 del mes posterior al trimestre que se cierra. Sin embargo, cuando se trata del cuatro trimestre podrás presentar la liquidación antes del 30 de enero. El documento que tienes que presentar para que no haya ningún problema es el modelo 303. La declaración informativa del tributo, que también hay que presentar, es el modelo 390.

Como principio general, es bueno que presentes la declaración cuanto antes mejor. En cualquier caso, sí puedes aprovechar este plazo extra para solucionar pagos y ajustes de tesorería.

3. Declaración de IRPF

La declaración de IRPF es otro de los compromisos que no debes postergar si sigues el mecanismo de los pagos a cuenta fraccionados. Si utilizas los modelos 130 o 131 tienes como fecha límite el 30 de enero del mes posterior al trimestre que se va a liquidar. La declaración anual de retenciones, que es el modelo 190, se puede presentar hasta el 31 de enero.

Hay que decir que esta fecha solo es relevante para quien tenga un pago fraccionado del IRPF. Las personas que no se hayan acogido a este sistema realizarán la liquidación con normalidad cuando corresponda.

 

El asesoramiento fiscal para el cierre del ejercicio

 

4. Cobrar a clientes morosos

El cobro de clientes morosos es importante siempre, pero sí es cierto que con el cierre del ejercicio toma una dimensión distinta. Recuerda que, si has facturado y no cobras, el IVA lo pagarás igual y, en muchos casos, tendrás descuadres contables que te pueden traer problemas.

5. Comprobar que las amortizaciones son correctas

Las amortizaciones son un aspecto que hay que revisar año tras año y tienes que comprobar dos cuestiones. En primer lugar, que se respete lo que se establece en las tablas de amortización como principio general. Por otra parte, que no haya habido algún cambio legislativo. Ambos puntos son fundamentales para que te ahorres situaciones complicadas-

Si eres empresario, seguro que uno de los retos más importantes con los que debes lidiar es el pago de diversos impuestos, especialmente el impuesto de sociedades. Conocer sus aspectos más destacados te ayudará a entender mejor en qué consiste y cómo puedes presentarlo para no tener problemas posteriores con su presentación.

Cinco puntos que debes conocer del impuesto de sociedades

Aunque presentar la liquidación de este impuesto puede parecerte una montaña complicada de escalar, tener estos puntos básicos en cuenta te facilitará el proceso y te ayudará a entender su funcionamiento para evitar incidencias.

1. Un impuesto con ventajas

Para liquidar este impuesto, tendrás que presentar el modelo 200. Por lo tanto, estás proporcionando a Hacienda información económica sobre tu empresa. Pero no debes ver esto como un problema, ni mucho menos.

Este documento es también un archivo al que recurren los bancos, así como tus posibles proveedores e incluso clientes, para decidir si realmente les interesa trabajar contigo. En consecuencia, es importante que tengas claro que una declaración de pérdidas, aunque te evite efectuar pago alguno, te puede llevar a perder oportunidades de trabajo.

Por lo tanto, podemos decir que la liquidación de la tasa societaria te ayuda a ofrecer una buena imagen de tu empresa.

 

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2. Consecuencias de no presentar las cuentas

Es muy importante que seas consciente de que no presentar el impuesto, ya sea por voluntad propia o por simple olvido, puede tener consecuencias muy graves para tu empresa. De hecho, puedes llegar a pagar multas de hasta 300 000 euros. ¡Razón más que suficiente para hacer la liquidación dentro de los plazos establecidos!

3. Presentación nueva cada año

Un hecho muy habitual en muchas empresas es recurrir a plantillas previamente diseñadas para confeccionar la liquidación de este impuesto. A simple vista, puede parecerte un sistema muy útil y rápido, pero debes tener en cuenta que se trata de fórmulas estandarizadas que no te ayudarán a realizar una declaración adecuada.

En consecuencia, no podrás acceder a anotaciones, recomendaciones o salvedades que te puedan resultar necesarios para diversas circunstancias que estén ocurriendo en tu empresa en ese año concreto.

 

Cinco puntos que debes conocer del impuesto de sociedades

 

4. Datos actualizados

Si no quieres que la administración te devuelva las cuentas, debes tener especial cuidado en actualizar los datos del órgano de administración. Si no lo haces al presentar tu informe de auditoría, Hacienda te puede retornar incluso la hoja registral.

Por lo tanto, es indispensable que seas especialmente escrupuloso a la hora de asegurarte de que presentas los datos actualizados y correctos.

5. Consejos para reducir las cuotas

Tener en mente algunos consejos básicos te ayudará a reducir las cuotas que tu empresa debe pagar después de efectuar la liquidación. Aquí tienes algunos que te resultarán muy útiles.

  • Si tienes operaciones con cobro aplazado en un término de más de un año, puedes diferir el pago del impuesto computando los ingresos correspondientes a medida que los recibas.
  • Los dividendos generados por la venta de acciones deben estar certificados para asegurar que no tienen la consideración de ingresos tributables.
  • Los asesores económicos de tu empresa te ayudarán a verificar si tu empresa ha visto cómo su economía se ha deteriorado por no cobrar saldos pendientes de clientes.
  • Es necesario que registres en tu contabilidad la amortización que hayas hecho en tu empresa de los bienes y derechos inmovilizados, para que se puedan deducir así los gastos a nivel fiscal.

En definitiva, tener en cuenta estos puntos y aplicarlos a la hora de confeccionar y presentar este impuesto te dará seguridad de cara a evitar posibles problemas con Hacienda. Merece la pena que les prestes atención.

Un asesor fiscal para autónomos es un profesional externo necesario para determinadas tareas relacionadas con las declaraciones y liquidaciones de tributos. Te decimos cuáles son las razones para que contrates a este especialista para tu negocio.

 

Las razones para contratar a un asesor fiscal

La mayoría de los autónomos tienen un conocimiento básico acerca de sus obligaciones fiscales. El problema es que la normativa es compleja, por lo que resulta relativamente fácil que cometas errores que supongan cuantiosas sanciones por parte de los organismos tributarios.

 

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Otra situación engorrosa es la de la optimización de recursos. A un profesional no le interesa perder en tareas fiscales un tiempo que podría utilizar en menesteres más lucrativos. Si tienes en cuenta el tiempo que le dedicas a este tipo de cuestiones y que dejas de emplear en vender tus productos o servicios, seguramente no te compense asumir en solitario esta función.

El asesor fiscal puede solucionarte varios problemas y, a la larga, contar con sus servicios te saldrá a cuenta. Estas son las razones por las que es beneficioso contratar a un profesional en este ámbito:

 

1. Conocerás la normativa de deducciones, exenciones y bonificaciones

Uno de los aspectos fundamentales es que conozcas la normativa actualizada, tanto nacional como autonómica, así como las ordenanzas de los ayuntamientos. Esto te permitirá saber cuáles son las deducciones, exenciones y bonificaciones de las que puedes disfrutar, así como los tipos de gravamen que tienes que abonar.

Hay que recordar que algunos tributos como el IRPF están sujetos a un tipo mixto estatal y autonómico. En consecuencia, te interesa saber cuál es la situación de partida y contar con la ayuda de un especialista que tenga arraigo en tu territorio.

2. Planificarás mejor los pagos de tributos

La planificación del pago de los tributos es fundamental para que no tengas problemas de tesorería. El asesor fiscal te puede indicar cuáles son los plazos de abono de los tributos y cómo hacerlos efectivos. Esta información te facilitará que tomes las decisiones oportunas. Todo lo que sea anticiparte es positivo para aportar ese valor añadido que te permite ser competitivo.

Recuerda que, si bien el organismo central que recauda los impuestos es la Agencia Tributaria, también hay haciendas autonómicas. La idea es que te ahorres problemas derivados del desconocimiento.

 

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3. Delegarás las liquidaciones de impuestos

La realización de declaraciones censales y liquidaciones de tributos hace perder mucho tiempo. Uno de los principales problemas de los autónomos radica, precisamente, en que tienen que utilizar su tiempo en lo realmente importante. El objetivo es que consigas cubrir esta área de forma fiable con alguien de confianza que te haga ahorrar tiempo.

Los asesores fiscales se encargan de confeccionar los documentos y enviarlos, con la autorización del cliente, a los organismos tributarios. Otra de las ventajas es que conseguirás cubrir esta cuestión por un precio económico.

4. Dispondrás de una defensa eficaz para realizar reclamaciones

Los autónomos no suelen saber cómo realizar reclamaciones ante la Agencia Tributaria, porque estas tienen que estar motivadas y seguir un determinado protocolo. La opción de pagar con una rebaja porcentual una sanción, aunque no nos corresponda, es tentadora para algunos profesionales que desconocen si tienen razón.

El asesor fiscal se encarga de todo tipo de reclamaciones, alegaciones o solicitudes de aplazamiento en los pagos. Contar con este servicio te ayudará a pagar menos a Hacienda porque, muchas veces, no reclamamos simplemente debido a que desconocemos cuáles son nuestros derechos.

El asesor fiscal es una figura clave para que te preocupes en exclusiva de tu trabajo y delegues estos trámites. Te animamos a que cuentes con el servicio de este especialista.

 

Se aproxima el último trimestre fiscal del año. Si eres autónomo o tienes una sociedad limitada es el momento en que te das cuenta de que vas a tener que pagar muchos impuestos. No obstante, hay algunas medidas que todavía puedes tomar para cumplir con las leyes y pagar menos.

¿Qué puedes hacer para reducir tus impuestos dentro de la Ley?

Las normas fiscales en nuestro país te permiten acogerte a diferentes deducciones a la hora de declarar tus ingresos. Y también realizar otras operaciones que te evitarán pagar tantos impuestos. Entre ellas, pueden mencionarse las siguientes:

1. Invierte en un plan de pensiones

La gran baza como producto de ahorro a largo plazo que te ofrecen los planes de pensiones no es su rentabilidad. Son los beneficios fiscales que llevan aparejados. Concretamente, puedes desgravar todo lo aportado a ellos durante el año de tu base imponible de ganancias.

Explicado con un ejemplo, si has ganado 40.000 euros este año y aportas 6.000 a un plan de pensiones, puedes restar esta última cantidad de la primera. Con ello además tienes la posibilidad de bajar de tramo de cotización, con lo cual tu ahorro será doble.

Como sabes, el de la renta es un impuesto progresivo que funciona por tramos. Cuanto más alto sea el tuyo, más porcentaje de tus ingresos tendrás que pagar. Por tanto, un plan de pensiones te puede ayudar a pasar de ese tramo al inferior.

 

 

2. Deduce por tus gastos como profesional

Si eres autónomo, te interesa saber que las cuotas a colegios profesionales y a sindicatos son deducibles. También si has tenido algún tipo de gasto en abogado o procurador por un juicio laboral puedes descontarlo. Incluso son deducibles las donaciones a entidades sin ánimo de lucro.

3. No olvides las deducciones autonómicas

Cada autonomía tiene sus propias deducciones en el Impuesto sobre la renta. Aspectos como la guardería de tus hijos o sus gastos de transportes son algunos ejemplos de ellas. Por eso, consulta a tu asesor las deducciones que ofrece tu comunidad autónoma.

4. Las pérdidas compensan las ganancias

Si has perdido dinero con alguna inversión, te servirá para compensar tus ingresos. Más aún, esas pérdidas pueden compensarse durante los cuatro años siguientes a aquel en el que se han producido. Por ello, para rebajar tu tarifa fiscal, revisa si has tenido alguna mala inversión en ese tiempo.

Del mismo modo, para no pagar tantos impuestos puedes dejar dividendos sin cobrar. O también obtenerlos en forma de acciones. Tendrás que pagar por ellas cuando las vendas, pero habrás conseguido diferir ese pago en el tiempo.

5. Invierte en empresas nuevas

La inversión en empresas de nueva creación cuyo capital social no supere los 400.000 euros tiene una exención del 20 % sobre la cantidad aportada. Por ejemplo, puedes crear una sociedad con un socio que ejerza de administrador de la misma.

La complejidad del Impuesto de Sociedades

Más complicado es reducir pagos a Hacienda si tienes una sociedad. Porque este impuesto no señala explícitamente qué gastos son deducibles, sino aquellos que no lo son. Por ejemplo, los dividendos obtenidos, las multas y sanciones o los gastos en algunas donaciones.

 

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No obstante, de la lectura de la ley pueden extraerse algunos gastos que sí son deducibles. Por ejemplo, podrás descontar en tu empresa los derivados de investigación e innovación, los incentivos a la inversión o los gastos de formación. Y también los que se deriven de la creación de empleo e incluso las inversiones encaminadas a mejorar el medio ambiente.

En conclusión, aunque te encuentres en el último trimestre del ejercicio, todavía puedes hacer cosas para reducir tus pagos a Hacienda. Lógicamente, siempre dentro de la más estricta legalidad.