Ahora que se termina el ejercicio fiscal en curso, ya va siendo hora de prepararnos para el ejercicio correspondiente al año que entra. Para ello es fundamental conocer la variación de impuestos en el 2020 que se pueda producir. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondientes a 2020 no están aprobados.

 

Las subidas de impuestos que nos depara el 2020

 

El objetivo del Plan de Estabilidad es elevar la presión fiscal desde el 35,1 % al 37,3 % del PIB en 2022. Las principales novedades afectan al impuesto de la renta sobre las personas físicas (IRPF), al impuesto de patrimonio, al de sociedades (IS) y la introducción de tasas que gravan las transacciones financieras y la actividad de las empresas tecnológicas. Así, como ya hemos dicho antes, estas medidas serán difícilmente aplicables para el año entrante, debido a que se mantiene la prórroga presupuestaria. De momento, nuestro bolsillo no se verá afectado.

 

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1. El impuesto a los carburantes

El impuesto de fiscalidad verde trata de que el coste de un litro de diésel sea el mismo que un litro de gasolina. Estarán exentos de este impuesto los transportistas y los agricultores, ya que cuentan con una bonificación. Los principales afectados serán aquellos conductores de vehículos diésel que pasen muchas horas en la carretera.

 

2. La tasa Tobin

Este impuesto trata de establecer un gravamen del 0,2 % sobre las operaciones de compra de acciones españolas por parte de operadores del sector financiero, independientemente del lugar de residencia de los compradores. En otras palabras, no seremos los ciudadanos de a pie los principales afectados, sino que se verán afectadas las entidades financieras.

 

3. El impuesto de sociedades (IS)

Está previsto un tipo mínimo para grandes empresas del 15 %. Además, si existen dividendos en el extranjero se aplicará un gravamen del 5 % (actualmente existe una exención del 100 %).

Para aquellas empresas que facturen menos de un millón de euros se prevé una reducción de dos puntos porcentuales en el impuesto de sociedades, pasando del 25 % al 23 %. Si tenemos una pequeña o una mediana empresa estamos de enhorabuena.

 

Las subidas de impuestos que nos depara el 2020

 

4. Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF)

Se prevé un aumento del IRPF a las rentas más altas. Concretamente, de dos puntos porcentuales para aquellas rentas superiores a los 130.000 € y de cuatro puntos porcentuales para las rentas que excedan de 300.000 € (llegando al 26,5 %). Este aumento afectaría a más de 120 000 personas, que son las que tienen las mayores rentas del país.

 

5. El impuesto de patrimonio

El Plan de Estabilidad recoge para este impuesto un aumento del 1 % si el patrimonio tiene un valor superior a los diez millones de euros. De esta forma se pretende recaudar más de 330 millones de euros.

Ahora bien, la competencia sobre este impuesto está transferida a las comunidades autónomas, por lo que cada una de ellas será libre de aplicar diferentes bonificaciones o reducciones.

 

6. La tasa Google

Estamos ante una tasa dirigida a las empresas tecnológicas para que paguen sus impuestos en los países en los que se genere su actividad. Afectaría a empresas con ingresos superiores a los 750 millones de euros. Es una tasa que a nosotros, como contribuyentes, no nos afectará.

A modo de conclusión, a pesar de que el Plan de Estabilidad presentado ante la Unión Europea recoja dichas medidas, es difícil que las vayamos a ver el año próximo debido a la inestabilidad política. Esta situación impide aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, por lo que se prorrogan los ya vigentes.

 

Llevar adelante un negocio independiente y continuar en ascenso hacia el logro de tus metas es un trabajo, de por sí, a tiempo completo y que implica mucha dedicación. Ten en cuenta que no se trata solo del esfuerzo invertido, sino que también debes adquirir conocimientos en cada etapa para que tu negocie funcione. Si a todo ello le añadimos la necesidad de estar al día en materia fiscal, vemos cómo la figura del asesor fiscal es vital.

 

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¿Por qué es conveniente contratar los servicios de una asesoría fiscal para pymes y autónomos?

 

1. Ahorro de tiempo. Como motivo de gran peso está el hecho de que puedas dedicarte a tus actividades sin necesidad de invertir más tiempo en tareas en las que, probablemente, no seas especialista y donde es prioritario conocer a fondo las normas que rigen tu negocio para no cometer errores. Delegar el trabajo a una asesoría te ahorrará tiempo, preocupaciones y, sobre todo, problemas fiscales.

2. Cumplimiento de normativas. Ya te mencionamos que lo más probable es que no seas especialista en materia fiscal. Esto quiere decir que podrás satisfacer por tu cuenta algunas responsabilidades como autónomo, pero solo personas con un grado de especialización en materia fiscal podrán ayudarte a cumplir con el 100 % de las obligaciones de tu negocio. Además, siendo este su trabajo, te mantendrán al día sobre reformas, actualizaciones y cualquier cuestión formal cambiante con respecto a estas.

3. Gestión documental. Ten tu documentación disponible cuando la necesites, bien organizada e incluso en acceso remoto gracias a las nuevas tecnologías. Una asesoría fiscal llevará por ti toda la documentación necesaria sin que tengas que preocuparte por esta labor y cuentes siempre con la certeza de que los archivos necesarios están ahí para ti.

4. Siempre al día. ¿Pago de impuestos? ¿Declaraciones? Hay incluso trámites o procesos que requieren que estés el día con Hacienda. Es aquí donde no tienes que quebrarte la cabeza por resolver problemas de un momento a otro. Todas tus actividades estarán garantizadas con cumplimiento fiscal óptimo gracias a los servicios especializados en autónomos de una asesoría.

 

Por qué es conveniente contratar los servicios de una asesoría fiscal para pymes y autónomos?

 

5. Personalización. Hoy en día las labores a distancia se facilitan gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías; sin embargo, el trato presencial no deja de ser una opción más que necesaria, pues a veces es preciso que nos expliquen detalladamente por qué se hizo o se tiene que hacer tal o cual movimiento. Finalmente, lo que está en juego es tu negocio.

6. Servicios complementarios. Una asesoría fiscal que se precie cuenta con un equipo multidisciplinar que complementa íntegramente las necesidades de los autónomos. De esta forma, puedes contar con apoyo jurídico, contable y laboral en caso de necesitarlo.

7. Guía de personas experimentadas. Contar con asesoramiento de especialistas con gran experiencia no solo se trata de cumplir con tus obligaciones, sino también de poder contar con aliados que te pueden ayudar a resolver conflictos sobre cómo actuar en determinadas circunstancias para que tu negocio siga el mejor camino posible.

8. Sistemas actuales fáciles. Por último, no podemos olvidar el uso de las nuevas tecnologías. Los sistemas actuales con que cuentan las asesorías te facilitarán el día a día. Si necesitas crear o recuperar facturas, corroborar alguna información, ver tus procesos en tiempo real, todo será muy fácil, incluso podrás hacerlo desde el móvil.

 

Como ves, los servicios de una asesoría fiscal a autónomos van más allá del cumplimiento de meros trámites administrativos. Es un requisito vital que mantendrá tu negocio a flote, sin mayor esfuerzo, de tal forma que puedas dedicarte de lleno a tu trabajo, sin perder tiempo y, sobre todo, sin faltar a ninguna normativa que pueda afectarte legalmente.

 

 

El asesoramiento fiscal para particulares y personas jurídicas es un servicio imprescindible cuando se gestionan carteras de activos de gran valor o si simplemente se desconoce la normativa tributaria. De esta forma se pueden prevenir cuantiosas sanciones por parte de la administración tributaria derivadas de autoliquidaciones incorrectas o de no pagar un tributo determinado. A continuación te ofrecemos diversas razones por las cuales es una buena idea que recurras a este tipo de profesionales.

 

Las razones por las que deberías recurrir a un asesor

 

Los asesores fiscales son un conjunto de profesionales que actúan en dos ámbitos. El primero de ellos es preventivo, es decir, reducir la cuantía de los impuestos a pagar. El segundo ámbito es ofensivo y consiste en defender nuestros intereses ante la existencia de un procedimiento de inspección o sancionador.

 

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1. Conocimiento de la normativa tributaria

Un buen asesor fiscal conoce la normativa que los particulares y las empresas jurídicas deben cumplir. Esta normativa es muy importante porque no solo se trata de prevenir sanciones, sino que muchas veces se regulan diversas ayudas y deducciones que pueden ser aprovechadas para reducir la cantidad a liquidar. Además, un asesor deberá conocer los cambios normativos que se produzcan a lo largo del ejercicio económico.

En el caso de las empresas deben cumplimentarse una serie de trámites periódicos, tales como el pago de nóminas y del impuesto de la renta sobre las personas físicas (IRPF) de los trabajadores; liquidaciones trimestrales del IVA, declaraciones del impuesto de sociedades (IS) o la elaboración de las cuentas de la empresa.

 

2. El ahorro de tiempo

Delegar toda la actividad tributaria de la empresa en una serie de profesionales dedicados a ella te traerá a la larga una serie de beneficios. Generalmente se optimizan los recursos con los que cuenta la empresa a la vez que se ahorra tiempo y trabajo.

 

3. La importancia de contar con un equipo multidisciplinar

A la hora de realizar el asesoramiento en materia tributaria, es necesario tener en cuenta que se ven afectadas diversas áreas del negocio, tales como la contable, la laboral y la jurídica.

Esto otorga innumerables beneficios, ya que de esta forma se obtienen diferentes puntos de vista de la situación, lo que permite tomar las decisiones adecuadas.

 

 La importancia de contar con un equipo multidisciplinar

 

4. Trato personalizado

Si cuentas con los servicios de una asesoría podrás conocer los problemas del día a día, y de esta manera realizar los cambios convenientes con la finalidad de mejorar el día a día en tu empresa.

 

5. Mejora de las relaciones con la Administración

En cualquier momento podemos recibir notificaciones y comunicaciones de la Administración, ya sean resoluciones o multas.

A la hora de responder a dichos requerimientos es necesario cumplir con una serie de formalidades. Así, una buena asesoría conocerá el abanico de recursos administrativos que pueden presentarse, los plazos para presentarlos y el órgano competente para hacerlo.

De esta forma evitarás el riesgo de presentar recursos defectuosos, lo que daría lugar a no poder defender tus derechos ante la Administración tributaria.

 

6. Las comunicaciones judiciales

Cuando nos encontramos dentro de un proceso judicial es fundamental conocer qué derechos tenemos. Así, un buen asesor sabrá cuál es el órgano competente y te ayudará a defender tus intereses que pudieran verse afectados.

A modo de conclusión, es necesario recalcar que contar con un buen asesoramiento en materia tributaria te permitirá conocer los diversos puntos de vista existentes sobre este mismo hecho. Esto te permitirá defender tus derechos e intereses legítimos, a la vez que ahorrarás en tiempo. Un buen asesor te permitirá ganar en tranquilidad.

 

El impuesto de sociedades es el tributo que grava la renta de las sociedades que operan en el territorio nacional. Al tratarse de un impuesto, la normativa permite aplicar deducciones, de ahí la necesidad de explicar de qué forma podemos rebajar la ‘factura’ que nos supone este impuesto. Y es que esas deducciones son la única ‘alegría’ que nos permite tener nuestro sistema tributario.

 

Todas las deducciones aplicables

 

Queremos recordarte que, previamente a la aplicación de las deducciones, hay que determinar la base imponible del impuesto y, posteriormente, aplicar el 25 %. Así se obtendrá la cuota íntegra. A este importe es al que habrá que descontarle las deducciones al impuesto de sociedades, que pueden dividirse en:

 

a) Deducción para evitar la doble imposición internacional

 

La deducción por doble imposición internacional tiene dos vertientes y, por consiguiente, dos formas de aplicación:

 

  • 1. Jurídica: se produce cuando la renta de un sujeto pasivo se grava en dos países distintos. Parece injusto, ¿no? Por eso, la normativa permite deducirte la renta satisfecha en otro país o la renta satisfecha en España, según el caso que sea.
  • 2. Económica: se manifiesta también cuando la renta de dos sujetos diferentes se grava en dos países diferentes. La normativa recoge tal hecho, en relación con el cobro de la participación en beneficios que ya han sido gravados en la entidad que los abona.

 

Si estas afectado por una de estas deducciones, ya podrás conseguir un ahorro considerable en tu declaración.

 

b) Deducciones para el fomento de actividades concretas

 

Se trata de una serie de deducciones establecidas en la normativa que tienen un objetivo concreto. En este caso, el fin es fomentar la riqueza de nuestro país. Son cuatro deducciones. Las dos primeras están enfocadas en fomentar actividades muy concretas y las otras dos en fomentar el empleo:

 

 

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1. Deducción por investigación, desarrollo e innovación tecnológica

Para aplicar dicha deducción, los gastos tendrán que estar asociados a las actividades de la empresa y, además, tienen que aplicarse a la realización de aquellas. Para las actividades de investigación y desarrollo, el porcentaje de deducción será del 25 %, y en innovación tecnológica, el 12 %.

2. Deducción por inversiones en trabajos cinematográficos, series y espectáculos

El porcentaje de la deducción por inversiones cinematográficas, así como para series, será del 25 %, con carácter general. En cambio, para los espectáculos en vivo de artes escénicas, será del 20 %.

 

El impuesto de sociedades es el tributo que grava la renta de las sociedades que operan en el territorio nacional

 

3. Deducción por creación de empleo

La empresa tendrá derecho a una deducción de 3.000 €, siempre que se den los siguientes requisitos:

 

  • a) Trabajador menor de 30 años.
  • b) Suscripción de un contrato de trabajo con carácter indefinido, en la modalidad de apoyo a emprendedores.

4. Deducción por creación de empleo para trabajadores con discapacidad.

La citada deducción abarca 2 casos:

 

  • a) La cantidad de 9.000 € a deducir de la cuota íntegra, por cada persona con un grado de discapacidad entre el 33 % y el 65 %.
  • b) El importe de 12.000 €, por cada persona con un grado de discapacidad igual o superior al 65 %.

 

¿Qué opinas del papel que realiza el legislador para fomentar estas actividades? Si tienes una empresa, verifica detenidamente si se te aplica alguna de las deducciones comentadas.  Es muy probable que te ahorres una cantidad considerable de dinero en tu declaración anual. No obstante, lo que has leído forma parte de un resumen, ya que existen otros aspectos a tener en cuenta relacionados con el impuesto de sociedades: bonificaciones, límites, casos especiales según el tipo de deducción, etc.

 

El asesoramiento fiscal último trimestre es necesario para que no tengas ningún problema cuando vayas a hacer el cierre del ejercicio. ¿Quieres saber más? Échale un vistazo a este artículo que te resolverá varias dudas.

 

El asesoramiento fiscal para el cierre del ejercicio

 

El asesor fiscal te puede ayudar todo el año, pero es cierto que el cierre del ejercicio es uno de esos momentos críticos en los que te conviene tener claro la hoja de ruta a seguir. Hay algunos elementos en los que este profesional te proporcionará una ayuda de garantías.

Lo cierto es que el cierre del ejercicio puede resultar un poco complicado para el profano en la materia. No en vano, hay que recordar que la mayoría de los autónomos y PYMES tienen unos conocimientos tributarios genéricos. Esto hace que, si carecen de asesoramiento, sea fácil que se expongan a sanciones por no presentar documentación a tiempo.

Como no se trata de tener problemas con la Agencia Tributaria por mala praxis, se indican cuáles son los documentos que tienes que presentar ante la misma y las fechas límite:

 

1. Certificado de retenciones de IRPF

El certificado de retenciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se tiene que presentar antes del 20 de enero del año posterior. El modelo que hay que utilizar para presentarlo ante Hacienda es el 111. Es bueno tener en cuenta esta cuestión porque es algo que piden las autoridades tributarias para la declaración del tributo.

 

Conocer las obligaciones fiscales del cierre de ejercicio te ahorrará problemas a medio plazo y te dará más margen de maniobra. También te va a interesar: «¿Por qué los autónomos necesitan un asesor fiscal

 

2. Declaración de IVA

Como norma general, la declaración de IVA se tiene que presentar antes del 20 del mes posterior al trimestre que se cierra. Sin embargo, cuando se trata del cuatro trimestre podrás presentar la liquidación antes del 30 de enero. El documento que tienes que presentar para que no haya ningún problema es el modelo 303. La declaración informativa del tributo, que también hay que presentar, es el modelo 390.

Como principio general, es bueno que presentes la declaración cuanto antes mejor. En cualquier caso, sí puedes aprovechar este plazo extra para solucionar pagos y ajustes de tesorería.

3. Declaración de IRPF

La declaración de IRPF es otro de los compromisos que no debes postergar si sigues el mecanismo de los pagos a cuenta fraccionados. Si utilizas los modelos 130 o 131 tienes como fecha límite el 30 de enero del mes posterior al trimestre que se va a liquidar. La declaración anual de retenciones, que es el modelo 190, se puede presentar hasta el 31 de enero.

Hay que decir que esta fecha solo es relevante para quien tenga un pago fraccionado del IRPF. Las personas que no se hayan acogido a este sistema realizarán la liquidación con normalidad cuando corresponda.

 

El asesoramiento fiscal para el cierre del ejercicio

 

4. Cobrar a clientes morosos

El cobro de clientes morosos es importante siempre, pero sí es cierto que con el cierre del ejercicio toma una dimensión distinta. Recuerda que, si has facturado y no cobras, el IVA lo pagarás igual y, en muchos casos, tendrás descuadres contables que te pueden traer problemas.

5. Comprobar que las amortizaciones son correctas

Las amortizaciones son un aspecto que hay que revisar año tras año y tienes que comprobar dos cuestiones. En primer lugar, que se respete lo que se establece en las tablas de amortización como principio general. Por otra parte, que no haya habido algún cambio legislativo. Ambos puntos son fundamentales para que te ahorres situaciones complicadas-

Si eres empresario, seguro que uno de los retos más importantes con los que debes lidiar es el pago de diversos impuestos, especialmente el impuesto de sociedades. Conocer sus aspectos más destacados te ayudará a entender mejor en qué consiste y cómo puedes presentarlo para no tener problemas posteriores con su presentación.

Cinco puntos que debes conocer del impuesto de sociedades

Aunque presentar la liquidación de este impuesto puede parecerte una montaña complicada de escalar, tener estos puntos básicos en cuenta te facilitará el proceso y te ayudará a entender su funcionamiento para evitar incidencias.

1. Un impuesto con ventajas

Para liquidar este impuesto, tendrás que presentar el modelo 200. Por lo tanto, estás proporcionando a Hacienda información económica sobre tu empresa. Pero no debes ver esto como un problema, ni mucho menos.

Este documento es también un archivo al que recurren los bancos, así como tus posibles proveedores e incluso clientes, para decidir si realmente les interesa trabajar contigo. En consecuencia, es importante que tengas claro que una declaración de pérdidas, aunque te evite efectuar pago alguno, te puede llevar a perder oportunidades de trabajo.

Por lo tanto, podemos decir que la liquidación de la tasa societaria te ayuda a ofrecer una buena imagen de tu empresa.

 

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2. Consecuencias de no presentar las cuentas

Es muy importante que seas consciente de que no presentar el impuesto, ya sea por voluntad propia o por simple olvido, puede tener consecuencias muy graves para tu empresa. De hecho, puedes llegar a pagar multas de hasta 300 000 euros. ¡Razón más que suficiente para hacer la liquidación dentro de los plazos establecidos!

3. Presentación nueva cada año

Un hecho muy habitual en muchas empresas es recurrir a plantillas previamente diseñadas para confeccionar la liquidación de este impuesto. A simple vista, puede parecerte un sistema muy útil y rápido, pero debes tener en cuenta que se trata de fórmulas estandarizadas que no te ayudarán a realizar una declaración adecuada.

En consecuencia, no podrás acceder a anotaciones, recomendaciones o salvedades que te puedan resultar necesarios para diversas circunstancias que estén ocurriendo en tu empresa en ese año concreto.

 

Cinco puntos que debes conocer del impuesto de sociedades

 

4. Datos actualizados

Si no quieres que la administración te devuelva las cuentas, debes tener especial cuidado en actualizar los datos del órgano de administración. Si no lo haces al presentar tu informe de auditoría, Hacienda te puede retornar incluso la hoja registral.

Por lo tanto, es indispensable que seas especialmente escrupuloso a la hora de asegurarte de que presentas los datos actualizados y correctos.

5. Consejos para reducir las cuotas

Tener en mente algunos consejos básicos te ayudará a reducir las cuotas que tu empresa debe pagar después de efectuar la liquidación. Aquí tienes algunos que te resultarán muy útiles.

  • Si tienes operaciones con cobro aplazado en un término de más de un año, puedes diferir el pago del impuesto computando los ingresos correspondientes a medida que los recibas.
  • Los dividendos generados por la venta de acciones deben estar certificados para asegurar que no tienen la consideración de ingresos tributables.
  • Los asesores económicos de tu empresa te ayudarán a verificar si tu empresa ha visto cómo su economía se ha deteriorado por no cobrar saldos pendientes de clientes.
  • Es necesario que registres en tu contabilidad la amortización que hayas hecho en tu empresa de los bienes y derechos inmovilizados, para que se puedan deducir así los gastos a nivel fiscal.

En definitiva, tener en cuenta estos puntos y aplicarlos a la hora de confeccionar y presentar este impuesto te dará seguridad de cara a evitar posibles problemas con Hacienda. Merece la pena que les prestes atención.

Un asesor fiscal para autónomos es un profesional externo necesario para determinadas tareas relacionadas con las declaraciones y liquidaciones de tributos. Te decimos cuáles son las razones para que contrates a este especialista para tu negocio.

 

Las razones para contratar a un asesor fiscal

La mayoría de los autónomos tienen un conocimiento básico acerca de sus obligaciones fiscales. El problema es que la normativa es compleja, por lo que resulta relativamente fácil que cometas errores que supongan cuantiosas sanciones por parte de los organismos tributarios.

 

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Otra situación engorrosa es la de la optimización de recursos. A un profesional no le interesa perder en tareas fiscales un tiempo que podría utilizar en menesteres más lucrativos. Si tienes en cuenta el tiempo que le dedicas a este tipo de cuestiones y que dejas de emplear en vender tus productos o servicios, seguramente no te compense asumir en solitario esta función.

El asesor fiscal puede solucionarte varios problemas y, a la larga, contar con sus servicios te saldrá a cuenta. Estas son las razones por las que es beneficioso contratar a un profesional en este ámbito:

 

1. Conocerás la normativa de deducciones, exenciones y bonificaciones

Uno de los aspectos fundamentales es que conozcas la normativa actualizada, tanto nacional como autonómica, así como las ordenanzas de los ayuntamientos. Esto te permitirá saber cuáles son las deducciones, exenciones y bonificaciones de las que puedes disfrutar, así como los tipos de gravamen que tienes que abonar.

Hay que recordar que algunos tributos como el IRPF están sujetos a un tipo mixto estatal y autonómico. En consecuencia, te interesa saber cuál es la situación de partida y contar con la ayuda de un especialista que tenga arraigo en tu territorio.

2. Planificarás mejor los pagos de tributos

La planificación del pago de los tributos es fundamental para que no tengas problemas de tesorería. El asesor fiscal te puede indicar cuáles son los plazos de abono de los tributos y cómo hacerlos efectivos. Esta información te facilitará que tomes las decisiones oportunas. Todo lo que sea anticiparte es positivo para aportar ese valor añadido que te permite ser competitivo.

Recuerda que, si bien el organismo central que recauda los impuestos es la Agencia Tributaria, también hay haciendas autonómicas. La idea es que te ahorres problemas derivados del desconocimiento.

 

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3. Delegarás las liquidaciones de impuestos

La realización de declaraciones censales y liquidaciones de tributos hace perder mucho tiempo. Uno de los principales problemas de los autónomos radica, precisamente, en que tienen que utilizar su tiempo en lo realmente importante. El objetivo es que consigas cubrir esta área de forma fiable con alguien de confianza que te haga ahorrar tiempo.

Los asesores fiscales se encargan de confeccionar los documentos y enviarlos, con la autorización del cliente, a los organismos tributarios. Otra de las ventajas es que conseguirás cubrir esta cuestión por un precio económico.

4. Dispondrás de una defensa eficaz para realizar reclamaciones

Los autónomos no suelen saber cómo realizar reclamaciones ante la Agencia Tributaria, porque estas tienen que estar motivadas y seguir un determinado protocolo. La opción de pagar con una rebaja porcentual una sanción, aunque no nos corresponda, es tentadora para algunos profesionales que desconocen si tienen razón.

El asesor fiscal se encarga de todo tipo de reclamaciones, alegaciones o solicitudes de aplazamiento en los pagos. Contar con este servicio te ayudará a pagar menos a Hacienda porque, muchas veces, no reclamamos simplemente debido a que desconocemos cuáles son nuestros derechos.

El asesor fiscal es una figura clave para que te preocupes en exclusiva de tu trabajo y delegues estos trámites. Te animamos a que cuentes con el servicio de este especialista.

 

Se aproxima el último trimestre fiscal del año. Si eres autónomo o tienes una sociedad limitada es el momento en que te das cuenta de que vas a tener que pagar muchos impuestos. No obstante, hay algunas medidas que todavía puedes tomar para cumplir con las leyes y pagar menos.

¿Qué puedes hacer para reducir tus impuestos dentro de la Ley?

Las normas fiscales en nuestro país te permiten acogerte a diferentes deducciones a la hora de declarar tus ingresos. Y también realizar otras operaciones que te evitarán pagar tantos impuestos. Entre ellas, pueden mencionarse las siguientes:

1. Invierte en un plan de pensiones

La gran baza como producto de ahorro a largo plazo que te ofrecen los planes de pensiones no es su rentabilidad. Son los beneficios fiscales que llevan aparejados. Concretamente, puedes desgravar todo lo aportado a ellos durante el año de tu base imponible de ganancias.

Explicado con un ejemplo, si has ganado 40.000 euros este año y aportas 6.000 a un plan de pensiones, puedes restar esta última cantidad de la primera. Con ello además tienes la posibilidad de bajar de tramo de cotización, con lo cual tu ahorro será doble.

Como sabes, el de la renta es un impuesto progresivo que funciona por tramos. Cuanto más alto sea el tuyo, más porcentaje de tus ingresos tendrás que pagar. Por tanto, un plan de pensiones te puede ayudar a pasar de ese tramo al inferior.

 

 

2. Deduce por tus gastos como profesional

Si eres autónomo, te interesa saber que las cuotas a colegios profesionales y a sindicatos son deducibles. También si has tenido algún tipo de gasto en abogado o procurador por un juicio laboral puedes descontarlo. Incluso son deducibles las donaciones a entidades sin ánimo de lucro.

3. No olvides las deducciones autonómicas

Cada autonomía tiene sus propias deducciones en el Impuesto sobre la renta. Aspectos como la guardería de tus hijos o sus gastos de transportes son algunos ejemplos de ellas. Por eso, consulta a tu asesor las deducciones que ofrece tu comunidad autónoma.

4. Las pérdidas compensan las ganancias

Si has perdido dinero con alguna inversión, te servirá para compensar tus ingresos. Más aún, esas pérdidas pueden compensarse durante los cuatro años siguientes a aquel en el que se han producido. Por ello, para rebajar tu tarifa fiscal, revisa si has tenido alguna mala inversión en ese tiempo.

Del mismo modo, para no pagar tantos impuestos puedes dejar dividendos sin cobrar. O también obtenerlos en forma de acciones. Tendrás que pagar por ellas cuando las vendas, pero habrás conseguido diferir ese pago en el tiempo.

5. Invierte en empresas nuevas

La inversión en empresas de nueva creación cuyo capital social no supere los 400.000 euros tiene una exención del 20 % sobre la cantidad aportada. Por ejemplo, puedes crear una sociedad con un socio que ejerza de administrador de la misma.

La complejidad del Impuesto de Sociedades

Más complicado es reducir pagos a Hacienda si tienes una sociedad. Porque este impuesto no señala explícitamente qué gastos son deducibles, sino aquellos que no lo son. Por ejemplo, los dividendos obtenidos, las multas y sanciones o los gastos en algunas donaciones.

 

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No obstante, de la lectura de la ley pueden extraerse algunos gastos que sí son deducibles. Por ejemplo, podrás descontar en tu empresa los derivados de investigación e innovación, los incentivos a la inversión o los gastos de formación. Y también los que se deriven de la creación de empleo e incluso las inversiones encaminadas a mejorar el medio ambiente.

En conclusión, aunque te encuentres en el último trimestre del ejercicio, todavía puedes hacer cosas para reducir tus pagos a Hacienda. Lógicamente, siempre dentro de la más estricta legalidad.

 

Tanto si estás comenzando con tu negocio como si ya llevas un tiempo operando, conocer las claves de la asesoría fiscal para empresas te permitirá contratar el servicio eficiente y adecuado a tus necesidades que esperas. Maximizar tu beneficio será más sencillo cuando los servicios que contrates sean de utilidad y calidad, ya que ayudarán a tu negocio a moverse en la dirección que deseas. Para ello deberás buscar en tu asesor fiscal las siguientes características:

1. Cercanía

Es importante que con el tiempo se construya una relación de confianza, para que podáis poner en común las preocupaciones y anhelos actuales del negocio y llevarlo así a donde desees. Para ello es importante un trato cercano en el que sientas que puedes comunicarte libremente.

2. Transparencia

En todo asesor externo se busca honestidad y claridad. De esta manera podrá orientarte sobre las decisiones de tu negocio y ofrecerte alternativas cuando considere que no sean buenas y puedan perjudicarte en un futuro. Así tomarás las decisiones habiendo considerado todos los escenarios posibles.

3. Confianza

Una asesoría fiscal va a ayudarte a tomar decisiones de gran impacto para la salud de tu negocio. Este tipo de decisiones puede incluso llegar a tener consecuencias penales, por lo que un servicio que te ofrezca fiabilidad y en el que puedas confiar es fundamental.

4. Formación

Un equipo profesional que te ofrezca un buen servicio en materia fiscal no solo habrá de tener formación específica sobre el tema, sino que además se encargará de actualizar sus conocimientos a medida que la ley cambie para ofrecer a sus clientes un servicio de calidad y actualizado.

 

asesoría fiscal de las empresas

 

5. Experiencia

Además, tan importantes son los conocimientos como saber aplicarlos, por lo que la experiencia es también muy importante. De esta manera, la asesoría podrá ir un paso más allá y no solo asesorar sobre la legislación sino también sobre su aplicación, permitiendo valorar la conveniencia en distintos escenarios.

6. Proactividad

Una de las ventajas de contar con un servicio externo con experiencia es la posibilidad de delegar en un equipo con mucha especialización y que esté dedicado exclusivamente a una parte de la gestión de tu negocio. Por este motivo, debe ser capaz de llegar donde tú no lo hagas y sugerirte constantemente mejoras y modificaciones para optimizar los procesos.

7. Flexibilidad

Al ser un equipo externo, en tu asesoría fiscal deberán adaptarse a tus necesidades, facilitando la gestión de tu negocio. De esta manera serán ellos quienes trabajen para conseguir la información minimizando al máximo el impacto de su actividad en el negocio.

8. Adaptabilidad

Como los negocios evolucionan con el tiempo, las necesidades que tengas al principio irán evolucionando a lo largo del tiempo. Contar con un servicio que pueda adaptarse a tus necesidades para que puedas ir escalando a medida que creces será la inversión perfecta.

9. Adaptado a las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías facilitan la gestión empresarial. Constantemente aparecen sistemas y programas que permiten optimizar la gestión fiscal de las empresas. Con un asesor que te ofrezca un servicio adaptado los procesos se realizarán de manera más rápida y eficiente, lo que repercutirá en una mejora de la productividad.

10. Servicios complementarios

Si tu asesoría fiscal, además, te ofrece otro tipo de soportes como el contable o el legal, te permitirá acceder a un servicio integral actuando, más que como proveedor, como un socio para ayudarte a optimizar la gestión de tu empresa.

Podemos resumir todos estos puntos diciendo que tu asesor fiscal debe trabajar como un socio comercial que te ayude a llevar el negocio al destino que desees a través de una relación de confianza y transparencia.

En términos económicos, se denomina presión fiscal o tributaria de un país a la parte de su producto interior bruto que está destinado a pagar impuestos. Individualizándolo en cada ciudadano, sería la cantidad de tus ingresos que destinas al abono de tributos y cotizaciones sociales.

La presión tributaria en España comparada a la de la Unión Europea

En definitiva, la presión tributaria de un país mide el porcentaje de los ingresos que la sociedad dedica al pago de impuestos. Por tanto, habrás comprendido que siempre va ligada a la riqueza económica de esa nación. Y también por ello es interesante que sepas cómo es la española respecto a la de otros países de la Unión Europea.

En términos generales, te diremos que la presión tributaria en España es de un 35,2 % según datos de junio de 2019. Frente a esta, la media de la Unión Europea es algo superior, concretamente de un 40,30 %. No obstante, esta última cifra puede llevarte a engaño, ya que se trata de una media.

Por ejemplo, en Francia la presión tributaria es de un 48,30 %, mientras que en Irlanda tan solo es de un 23,40 %. Entre aquel máximo y este mínimo se mueven las de los restantes países de la Unión Europea. Como asesores vamos a analizar estas cifras impuesto por impuesto.

1) Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

Seguramente sea el que más te interese, ya que se trata de un impuesto directo sobre tus ingresos por trabajo. Pero también es el más difícil de comparar, ya que tiene varios tramos.

No obstante, para que te hagas una idea, vamos a poner el ejemplo de un asalariado medio, casado y con dos hijos, cuya esposa obtiene igualmente ingresos. En España, el matrimonio tendría que pagar por este impuesto en torno al 23 % de sus salarios. Frente a esto, la media de la Unión Europea se sitúa, aproximadamente, en un 17 %. Pero en Dinamarca sería del 28 %, mientras que en Luxemburgo sería solo del 9 %.

 

 

La presión tributaria en España comparada a la de la Unión Europea

 

2) El Impuesto sobre el Valor Añadido

Otro de los impuestos al que estarás acostumbrado y quizá el más insolidario, ya que todos pagamos lo mismo por él como consumidores finales, al margen de nuestros ingresos. En nuestro país, el tipo medio está en el 21 %.

Es, aproximadamente, igual que en la mayoría de las naciones de nuestro entorno. No obstante, por ejemplo, Suecia y Dinamarca tienen el 25%, pero Hungría llega al 27 %. En el extremo contrario, Luxemburgo tiene el 17 % y Malta el 18 %. Todo ello, arroja una media aproximada del 21 %.

3) El Impuesto de Sociedades

En este caso, España está bastante por encima de la media europea. En nuestro país es del 25 %, frente a la media de la Unión que está en el 21,9 %. Como ejemplos concretos, te diremos que los países que más cobran por este tributo son Malta con un 35 %, Francia con un 34,4 % y Bélgica con un 34 %. En el otro extremo se sitúan Bulgaria con un 10 %, Hungría con un 10,8 % y Chipre e Irlanda con un 12,5 %.

4) Otros impuestos

También te interesará saber que el Impuesto sobre el Patrimonio ha desaparecido en toda la Unión Europea, salvo en Francia y en España. En cuanto al de Sucesiones y Donaciones, se mantiene en casi todos los países, pero con grandes diferencias entre ellos.

En conclusión, como español te interesará saber que estás sujeto a una presión tributaria algo inferior respecto a las demás naciones de la Unión Europea. Si en nuestro país es del 35,21 %, la media de nuestro entorno se halla en el 40,30 %.