Conocer sus normas básicas y saber calcular el despido procedente e improcedente es fundamental. No en vano, esto te permitirá conocer cuáles son tus obligaciones y cómo cumplirlas. El artículo te explica las diferencias y qué hay que tener presente al hacer el cálculo.

Cómo calcular la indemnización de los despidos

El Estatuto de los Trabajadores establece tres tipos de despido: procedente, improcedente y nulo. Los despidos procedentes son aquellos que se ajustan a derecho. El despido improcedente, sin ajustarse totalmente a la normativa, no es ilegal. Los despidos nulos son ilegales y exigen la readmisión del trabajador.

El modo de calcular los despidos está condicionado por el motivo que los ha originado. Hay despidos procedentes que reconocen el derecho a indemnización y otros que no. En cambio, en el despido improcedente el trabajador siempre tendrá derecho a cobrar una compensación.

Vamos a explicar cómo hacer el cálculo de las indemnizaciones en cada uno de los casos. La indemnización se tiene que pagar cuando se notifica el despido. Y, cuando se entregue la indemnización, también se tiene que entregar el finiquito, que incluirá las vacaciones no disfrutadas y la parte proporcional de las pagas extraordinarias.

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El despido procedente

El despido procedente puede ser disciplinario o por causas objetivas. En el primer caso, no se ha de pagar ninguna indemnización. El segundo caso sí establece el derecho a cobrar para el trabajador, porque se entiende que no ha habido un incumplimiento.

La indemnización del despido procedente es de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Lo cierto es que este caso suele darse en cierres empresariales, EREs o por reestructuración tecnológica.

 

Cómo calcular la indemnización de los despidos

 

En primer lugar, se calculará el salario diario y, a partir de ahí, se multiplicará por 20. Posteriormente, por el número de anualidades que correspondan. El número de anualidades no puede exceder las 12.

Despido improcedente

El despido improcedente es el que no se considera ajustado a derecho. Si bien se puede llevar a cabo, hay una penalización por ello. No lo tienes que confundir con el despido nulo, que obliga a la empresa a la readmisión del trabajador.

El cálculo de un despido improcedente es de 33 días por año trabajado. Hay un máximo de 24 mensualidades a cobrar, aunque hay excepciones. Las personas que fueron contratadas de forma indefinida antes de febrero de 2012 tienen derecho a que, hasta esa fecha, se les pague 40 días por año trabajado.

Por ejemplo, un despido improcedente de una persona contratada en 2007 tendría dos sumas. Lo primero, multiplicar el salario diario por 40 y, posteriormente, por el número de anualidades hasta febrero de 2012. El resto de la indemnización se calculará multiplicando el salario diario por 33 y el resultado por el número de anualidades.

¿Cuál es el protocolo para un despido?

Lo primero que hay que tener presente cuando se vaya a realizar un despido es recopilar pruebas. El despido se tiene que justificar y ha de ser notificado en tiempo y forma. Salvo en casos de despido disciplinario, debe haber un preaviso de 15 días. La notificación del despido ha de ser por escrito.

El trabajador tiene la obligación de firmar la carta de despido conforme se le ha notificado para cobrar el finiquito y la indemnización, aunque tiene derecho a hacer constar en su escrito su no conformidad.

Finalmente, hemos de decir que el plazo de reclamación de un despido improcedente es de 20 días. Si pasado este tiempo no ha habido reclamación, se considerará válido.

Ahora conoces más a fondo los casos de despido procedente e improcedente, su casuística y su procedimiento. Aun así, es conveniente que cuentes siempre con un asesor laboral para evitar problemas.

La responsabilidad de fichar en el trabajo quedó establecida para las empresas partir del 12 de mayo de 2019. Es bueno que sepas que esta obligación tiene contrapartidas y que está teniendo problemas prácticos de implementación. El artículo hace hincapié en estas situaciones que se han generado.

La obligatoriedad de controlar la jornada de trabajo

El Real Decreto 8/2019 estableció para las empresas la obligatoriedad de controlar el tiempo de jornada laboral de manera fehaciente. La responsabilidad, pues, quedó fijada para el empresario. Si la empresa no establece controles de jornada laboral, se expone a sanciones de hasta 6.250 euros.

Tienes que saber que la normativa no hizo sino ahondar en lo que ya dictaminaba la jurisprudencia. En algunos casos, ya se obligaba a registrar el horario para calcular las horas extra. Hoy esta obligación se ha generalizado para todos los negocios, con independencia de su tamaño. Si se trabajan horas de más, la empresa tiene la obligación de pagarlas como horas extra. Es bueno que tengas en cuenta esta situación para que no haya ningún tipo de problema.

Ahora bien, la obligación del registro horario también implica a los trabajadores. En caso de retrasos, la empresa tiene derecho a descontar los minutos no trabajados sin necesidad de reubicar. Esto obliga, pues, a que se cumplan religiosamente los horarios.

Los problemas de implementación de la nueva normativa

El problema radica en que no es tan sencillo generalizar el control horario. Hay varias empresas que, por sus características, tienen más difícil establecer el sistema. Este es el motivo por el que Trabajo ha ofrecido un periodo transitorio de adaptación y, por el momento, no multará. Los problemas más habituales de las empresas para la implementación práctica son los siguientes:

1. Soportes

Lo normal es que los controles horarios se hagan sobre soportes digitales. Ahora bien, en un primer momento ha habido empresas que han optado por la vía manual por falta de recursos. Esto supone que, hasta que se generalice el uso de los software de control horario, puede haber disfunciones.

 

La obligatoriedad de controlar la jornada de trabajo

 

El principal problema está en pequeños negocios o comercios que aún no actuaban de forma 100 % digital. Esta situación tiene que ser, pues, un aliciente para que realicen ya la transición.

2. Aumento de la burocracia

El registro horario supone, de forma directa, un aumento de la burocracia. Si eres autónomo o tienes una PYME, estás obligado a guardar los datos del registro durante 4 años. Las empresas tienen que proporcionar esta información a trabajadores, Inspección de Trabajo y sindicatos.

La consecuencia práctica de esta circunstancia es que has de contar con un sistema digital de almacenamiento. Otro aspecto importante es que el mismo sistema ha de ser de fácil acceso para facilitar información cuando la soliciten.

3. Incertidumbre por la protección de datos

Los datos de registro de jornada laboral son una información sensible y susceptible de ser preservada. Sin embargo, te sorprenderá saber que la normativa no dice nada al respecto. Esto ha creado una inseguridad jurídica porque lo que queda es recurrir a la norma genérica. Eso sí, ten en cuenta que no tienes la seguridad completa de que no te vayas a equivocar porque hay un margen de interpretación.

 

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Lo más previsible, como ha sucedido en otras ocasiones, es que sea la jurisprudencia la que acote los ámbitos. Es bueno que tengas presente esta circunstancia para atender a las variaciones normativas.

La responsabilidad de fichar en el trabajo ha generado varias situaciones complicadas. Si eres profesional o autónomo, es bueno que cuentes con un asesor laboral.

La indemnización despidos improcedentes está, en principio, exenta del pago de impuestos. Lo que sucede es que ha habido varios casos de fraude de ley en el cobro de la indemnización. Te explicamos cuál es el criterio judicial al respecto para que, cuando te asesores, lo tengas en cuenta.

El cobro del IRPF en la indemnización despidos improcedentes

La tendencia de muchos patronos y obreros era pactar el despido, pero haciéndolo pasar por improcedente. El resultado es que el trabajador cobraba la máxima indemnización y no tenía que pagar liquidación por IRPF. Este aspecto es muy importante porque supone un ahorro para la empresa y para el trabajador. No ha de extrañar, pues, que esta práctica haya sido habitual durante años.

Hay que decir que este limbo legal ha estado tolerado por la Agencia Tributaria, de manera que se utilizaba como forma de viabilizar prejubilaciones, sobre todo en despidos colectivos. Las primeras sentencias que hablan de irregularidades son relativamente recientes y en 2019 se han generalizado. Los tribunales están estableciendo baremos para determinar si el despido lo es o no.

Uno de los problemas del antiguo sistema es que era difícil detectar las bolsas de fraude. Hay que tener en cuenta que este despido se pacta ante el determinado Servicio de Mediación y Arbitraje de la Comunidad Autónoma. En consecuencia, para captar que ha habido un pacto en el despido, han de concurrir otras circunstancias que te muestren que ha habido un acuerdo.

Tradicionalmente, el pacto entre empresa y trabajador se utilizaba cuando al segundo le faltaba poco tiempo para jubilarse. La idea era acordar un despido que cubriese la indemnización solo hasta la jubilación para enlazarla con el correspondiente subsidio.

 

El cobro del IRPF en la indemnización despidos improcedentes

 

La jurisprudencia de la sala del Tribunal Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional

La Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (35/2006) establece que las indemnizaciones por despido están exentas de indemnización, siempre que este no surja de un pacto o acuerdo.

Según la Audiencia Nacional, en estos casos no hay un despido, sino un acuerdo voluntario de extinción laboral. La sentencia de 6 de febrero Rec. 326/2016 incide en la necesidad de implementar cambios y de cobrar impuestos cuando la indemnización es un acuerdo y no un despido. Hay varias maneras de comprobar si el despido es en realidad un acuerdo entre las dos partes; estos indicios son destacables:

  1. Cuando los trabajadores tienen una edad superior a los 62 años. Este es uno de los indicios más evidentes si concurren otras circunstancias porque la edad de jubilación está próxima.
  2. Cuando la indemnización se ajusta al tiempo que queda para la jubilación, y no a los años trabajados de forma efectiva. Lo normal sería que se pagase la indemnización según los baremos que hay por año trabajado.
  3. La empresa alega que tiene que reducir costes laborales y lo hace constar en un documento. Este aspecto es fundamental porque es una pista de que hay una intencionalidad económica en el despido y no incompetencia.
  4. Si ha habido varias personas despedidas por este motivo, todos han suscrito el mismo documento. Es evidente que este aspecto hace sospechar que el despido ha sido un pacto.
  5. La empresa reconoce la improcedencia del despido en la liquidación, de manera que renuncia a litigar.
  6. No hay una carta de despido y la extinción del contrato es verbal. El fin de la relación laboral se formaliza en el Servicio de Mediación.

La indemnización despidos improcedentes ha sido puesta en tela de juicio por su tributación. Conocer la jurisprudencia es sumamente importante porque, así, te ahorrarás situaciones desagradables.

Si eres trabajador por cuenta propia, también necesitas una asesoría laboral para autónomos. Con el apoyo de esta, tendrás mayor información sobre lo que te conviene cotizar y, si cuentas con empleados, también cumplirás con las leyes en lo que a estos respecta.

Ventajas para el autónomo de contar con una asesoría laboral

Como trabajador autónomo, estás obligado a cumplir las normas de la legislación laboral para ti y tus trabajadores, si los tienes. Por ello debes estar buen respaldado por profesionales. Estos te proporcionarán la tranquilidad de estar haciendo las cosas bien. Algunas de las ventajas que te aporta una asesoría laboral como autónomo son las siguientes.

1) Asesoramiento para tu jubilación

Dentro del colectivo de autónomos existen varios niveles de cotización. Y un despacho laboral te orientará desde el primer día de tu actividad sobre la que más te conviene aportar para tu jubilación. E igualmente acerca de si debes incrementar esa cotización para obtener la paga que deseas cuanto te retires.

2) Ayuda para que cumplas las leyes laborales con tus empleados

La legislación laboral es amplia y, en ocasiones, un tanto complicada. Especialmente en lo que respecta a los trabajadores por cuenta ajena. Pero, si tienes algún empleado a tu cargo, una asesoría laboral te dará todas las explicaciones y consejos que necesites para que lo tengas correctamente dado de alta y amparado por la Seguridad Social.

 

Ventajas para el autónomo de contar con una asesoría laboral

 

3) Elaboración de contratos, nóminas y seguros sociales

En relación con lo anterior, todos los trabajadores por cuenta ajena deben tener un contrato y recibir una nómina mensualmente. Y especialmente esta última no es fácil de hacer. Esto se debe a que, para que la nómina esté correcta, deben incluirse una serie de retenciones y pagos especiales.

Una asesoría laboral se encarga de redactar todos estos documentos para ti. Y otro tanto puede decirse de los que debes presentar todos los meses como cotización a la Seguridad Social.

Una correcta presentación de los citados documentos puede ahorrarte mucho dinero. Y ello por dos motivos: porque tu asesor siempre te recomendará las condiciones más ventajosas para ti y, además, porque te evitará posibles sanciones de la Administración.

4) Elaboración de todas tus declaraciones tributarias en materia laboral

Tema aparte son tus obligaciones tributarias en materia laboral. Como autónomo, tendrás que presentar declaraciones trimestrales de IRPF e IVA, así como resúmenes anuales. De todo ello se encarga igualmente una asesoría laboral.

5) Aviso de subvenciones y ayudas

La precariedad del mercado laboral hace que cada poco tiempo aparezcan subvenciones y otro tipo de ayudas a la contratación. Si cuentas con una asesoría laboral, esta se encargará de avisarte cuando alguna de ellas encaje con el perfil de tu negocio.

Imagina el ahorro de tiempo que te supone no tener que estar buscando estas ayudas por tu cuenta. Y también el beneficio económico que tendrás si te las conceden.

6) Tranquilidad, apoyo y ahorro de dinero

Quizá este punto sea el más importante de todos en lo que a tener asesoría laboral se refiere. Como autónomo, bastante tienes con desempeñar tu trabajo y mantener tu negocio a flote.

Por eso, cualquier apoyo que tengas es bueno. Este te lo brindará una asesoría laboral. Y además, como se encargará de hacer todos tus documentos legales, ahorrarás el dinero que te costaría tener una persona en nómina para realizarlos. E igualmente evitarás sanciones y, en definitiva, ganarás en tranquilidad.

En conclusión, tener una asesoría laboral resulta básico para los autónomos. Es la manera de que cumplas todas tus obligaciones en esta materia. E incluso de que sepas con antelación cuáles serán las condiciones económicas de tu jubilación.

Una de las necesidades básicas para tu empresa es contar con un buen asesor laboral. Esta figura es un experto tanto en la legislación relativa al mundo del trabajo como en la elaboración de los documentos correspondientes al mismo. Y tenerlo es fundamental por varias razones.

Las ventajas de tener un buen asesor en materia laboral

Un profesional de este campo se encarga de asesorar legalmente en todo lo relativo al ámbito laboral. Pero también de la elaboración de contratos, altas y bajas de trabajadores, cotizaciones y seguros sociales, así como otros documentos. Por tanto, contar con él para tu empresa te proporciona muchas ventajas. Cinco de las más importantes son las siguientes.

  • 1. Te proporciona tranquilidad

Saber que tu negocio cuenta con el respaldo de un experto en el ámbito laboral te permite estar tranquilo al respecto. Tienes la seguridad de que tu empresa está haciendo las cosas de acuerdo con la legislación. Y, además, sabes que, ante cualquier problema, él te dará una solución.

Igualmente, será el asesor quien esté pendiente de las fechas en que deben pagarse las nóminas, los seguros sociales y las declaraciones de IRPF para que todo ello se realice en el plazo marcado por la ley. Y esto nos lleva a la segunda ventaja.

  • 2. Libera de mucho trabajo a tu empresa

El asesor, debido a su faceta administrativa (elaboración de los citados contratos, nóminas o seguros sociales), descarga de mucho trabajo a tus empleados. Así, tanto estos como tú podéis centraros en vuestro negocio. Y ello supone una importante mejora de la productividad y, en definitiva, la obtención de más beneficios.

 

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  • 3. Se ocupa de realizar las gestiones laborales por ti

Entre los cometidos de estos asesores también se halla el de tratar con los diferentes organismos públicos las cuestiones relacionadas con tu empresa. Por ejemplo, la presentación de contratos y de altas o bajas en la Tesorería de la Seguridad Social, o representarte en actos de conciliación con uno de tus trabajadores. Como experto que es, tendrás la garantía de que todos estos trámites estarán realizados de manera correcta.

 

Las ventajas de tener un buen asesor en materia laboral

  • 4. Te supone un importante ahorro de costes

Si tuvieras que tener en plantilla a un empleado que se ocupase de todos los asuntos laborales, te supondría mucho más dinero que contratar a un asesor. Este es un profesional ajeno a la empresa y solo te cobra una cuota mensual que siempre es más económica.

Además, el experto en materia laboral realiza su trabajo siempre ajustándose a la legislación. Y ello te evita posibles sanciones o recargos de las administraciones públicas con el consiguiente ahorro de dinero para tu negocio.

  • 5. Te notifica la creación de subvenciones y otras novedades

El experto en materia laboral está constantemente actualizando sus conocimientos. Por ello, te mantendrá siempre al día respecto a las novedades legales que aparezcan y afecten a tu empresa. De esta forma, te libera de tener que hacerlo tú con el consiguiente esfuerzo y gasto de tiempo que ello supone.

Pero, además, el profesional de temas laborales está siempre informado respecto a subvenciones y ayudas que las distintas administraciones facilitan. Y también las pondrá en tu conocimiento a la vez que te asesora sobre la posibilidad de que tu empresa se acoja a ellas.

En conclusión

Un buen asesor en materia laboral te facilita mucho la gestión de tu negocio. Y ello por dos motivos: te proporciona la orientación legal que necesitas y se encarga de elaborar contratos, nóminas y otros documentos obligatorios para las empresas.

Una asesoría laboral en Madrid es conveniente para todas las empresas que realizan su actividad en la capital por varios motivos. Te indicamos las principales razones por las que trabajar con un asesor de esta ciudad.

Los motivos para trabajar con una asesoría laboral de la ciudad

Antes de nada, es importante que sepas que no estás obligado a trabajar con una asesoría laboral ni tampoco a que esta esté radicada en tu ciudad. De hecho, esta es una opción comúnmente utilizada por empresarios o pequeños autónomos. Pero, si no conoces con detalle la legislación laboral, sí deberías contar con esta ayuda.

No en vano, las pymes pierden mucho dinero por desconocimiento de la normativa del Ministerio de Trabajo. Hay varias razones de peso por las que te convendría trabajar con un profesional de tu ciudad. Son las siguientes:

  • 1. Conocimiento de la idiosincrasia de la ciudad

Un asesor laboral ha de saber, sobre todo, cómo hacer contratos y también dominar perfectamente la normativa nacional. Pero no es menos importante que conozca la idiosincrasia de la ciudad, ya que algunas pautas de contratación están influidas por ello. Por ejemplo, en una ciudad industrial los contratos tienden a ser más estables que en una ciudad turística.

Lo habitual es que un asesor laboral de tu ciudad te pueda dar un mejor servicio. Como norma general, el conocimiento del entorno es un factor positivo.

  • 2. Celeridad a la hora de resolver dudas y consultas

Lo cierto es que gracias a internet los plazos de tiempo para responder se han acortado significativamente, ya que existe la posibilidad del servicio online. Sin embargo, es conveniente señalar que, si tienes un contacto directo con tu asesor y este conoce la legislación regional, siempre será más rápida la respuesta que te puede ofrecer.

El tiempo es oro y no deberías desdeñar este aspecto. En la mayoría de las ocasiones, una mayor distancia implica también un mayor desinterés. Si el servicio que necesitas es frecuente, mejor tener a mano al profesional que te atienda.

  • 3. Conocimiento de la forma de trabajar de los juzgados y la Seguridad Social

Otro aspecto importante es que un asesor laboral que trabaje en Madrid conoce el ritmo de los juzgados de lo Social y de las delegaciones de la Seguridad Social. Una vez más, disponer en el momento de esta información puede ser sumamente útil si quieres tomar decisiones.

¿Qué ofrece una asesoría laboral en la capital?

 

Qué ofrece una asesoría laboral en la capital

 

Las asesorías laborales se encargan de varias funciones. Destacamos las más importantes que a ti, como autónomo o pyme, te interesan:

  • 1. Asesoramiento sobre contratos

Imagínate que vas a contratar a una persona pero no sabes cuáles son tus obligaciones. Lo primero que va a hacer un asesor laboral es explicarte los tipos de contratos a tu alcance para que elijas la modalidad que mejor se adapte a lo que buscas.

  • 2. Redacción del contrato

¿No sabes redactar contratos de trabajo? Tranquilo, porque eso es lo normal. El asesor laboral se encarga de redactar el contrato de trabajo incluyendo las cláusulas que consideréis oportunas en cada momento. Esto incluirá las renovaciones, despidos o redacción de nuevos contratos.

  • 3. Confección de las nóminas

La nómina es el documento que justifica vuestra relación laboral y, por tanto, es imprescindible que cumpla una serie de condiciones básicas. Los asesores laborales se encargan de esta función, incluyendo el salario base, los complementos y las retenciones que procedan.

Si quieres trabajar con una asesoría laboral en Madrid, en BKF Asesores te proporcionamos todo lo que necesitas; ya se trate de asesoramiento laboral, contable o jurídico, con nosotros podrás llevar a cabo lo que quieras de forma segura y acorde a la ley.

Los profesionales contrastados pueden ayudarte de varias maneras gracias a la asesoría laboral y la gestión de personal. Te damos más detalles sobre las funciones de un asesor laboral y te proponemos alternativas si eres PYME o autónomo.

Cómo te puede ayudar una asesoría laboral

El asesor laboral, al estar especializado en todas las tareas relacionadas con esta área, te puede ofrecer un servicio integral. No se trata solo de realizar trámites sino, también, de avisarte con antelación de todas las novedades en la legislación.

Los asesores laborales, pues, se han convertido en una pieza imprescindible para que una PYME funcione con normalidad. En primer lugar, porque evitan sanciones derivadas del desconocimiento. Por otra parte, porque tardan menos tiempo en realizar los trámites necesarios, con el consecuente ahorro de dinero y en otros recursos.

Te indicamos cuáles son las tres principales vertientes en las que te va a poder ayudar un asesor laboral. Si trabajas con un profesional, vas a notar la diferencia, siguiendo lo que establece el Ministerio de Trabajo.

1. Asesoría legal

La asesoría legal es fundamental porque la PYME que desconoce los detalles de la legislación está más expuesta a ser objeto de sanciones. Aquí se puede hablar de los tipos de contratos que se pueden firmar, de la prevención de riesgos laborales y de la importancia del control horario.

Conocer los derechos y deberes de los trabajadores es fundamental para confeccionar los contratos, teniendo en cuenta cuál es la idiosincrasia de la empresa. Por otra parte, la prevención de riesgos laborales se ha convertido en una obligación de las compañías cuyo incumplimiento puede tener consecuencias penales. Finalmente, hay que recordar que recientemente se ha introducido la obligación del control horario en las empresas para el pago de las horas extra.

En caso de que haya diferencias con la Administración, es posible presentar recursos con el objeto de adaptar el cumplimiento de la norma a la idiosincrasia del negocio. Es fundamental que sepas cómo formular un recurso para defender mejor tus derechos.

 

Asesoría legal

 

2. Confección de nóminas

El cálculo de la nómina es otro de los servicios que te ofrece una asesoría laboral. A nadie se le escapa que la confección de este documento reviste de una cierta complejidad y tiene que estar ajustado a derecho para que no haya problemas.

Es importante recordar que, en algunos casos, procede realizar retenciones por impuestos (IRPF) y otros conceptos y eso requiere de conocer las diferencias entre bruto y líquido. No te ha de extrañar que este cálculo lo tenga que hacer un profesional porque los tipos de gravamen cambian de un año a otro. Si confías en un asesor laboral, este se encargará de realizar los cálculos para que no haya problemas.

Una de las ventajas es que nosotros nos encargamos de calcular la nómina y de presentarla. Lo mismo hacemos con las cartas de despido y los finiquitos cuando son necesarios.

3. Gestiones con la Seguridad Social

Las asesorías laborales realizan las gestiones ante la Seguridad Social, calculando las cuotas que corresponden y realizando las correspondientes liquidaciones. El asesor laboral se encarga de realizar la labor de representación de la empresa en aquellos trámites en los que es posible.

Este paso es fundamental, pero también hay que recordar que, según el caso, hay bonificaciones y exenciones. Las cuotas a la Seguridad Social pueden tener rebajas que te conviene conocer para no gastar más dinero del estrictamente necesario.

Y tú, ¿necesitas asesoramiento?

La asesoría laboral y la gestión de personal es importante y en BKF Asesores te podemos ayudar. Si necesitas hacer alguna consulta no dudes en contactar con nosotros, pues nuestro amplio equipo de profesionales está a tu entera disposición.

Las retribuciones en variable son un elemento salarial que tiene que estar registrado en la nómina. Te hablamos de cómo la legislación española obliga a que se incluya este aspecto.

Los distintos tipos de retribuciones

Hay tres tipos de retribuciones en los contratos laborales: fija, variables o en especie. En todos los casos, y este matiz es importante, hablaremos de salario y lo diferenciaremos de pluses y complementos que se cobran por otros motivos.

Retribución fija

La valoración fija es aquella que está sujeta a un pago de una determinada cantidad todos los meses, quizás con un aumento en función del IPC o según dicte el Convenio Colectivo. Es importante señalar que los aumentos ya están pactados de antemano, de manera que no podemos hablar en ningún caso de una retribución variable.

Esta es la principal retribución que se cobra en la mayoría de los contratos, sobre todo en los del sector industrial, construcción y gran parte de los servicios.

Retribución variable

Las retribuciones variables son aquellas que están sujetas al cumplimiento de un determinado objetivo. Estos bonus también están establecidos, aunque el porcentaje puede variar y sí hay una correspondencia directa entre el rendimiento y lo que se cobra

Lo normal es que este tipo de contrato se firme en sectores como el comercial y, en ocasiones, las retribuciones variables son más cuantiosas que las fijas. También hay otros sectores en los que esta forma se aplica, como el deporte o los directivos.

 

 

Retribución en especie

Finalmente, las retribuciones en especie son aquellas contribuciones no monetarias que también forman parte del salario. Aunque es una fórmula en desuso, suelen incluirse derechos que habían obtenido en el pasado los trabajadores de grandes empresas y que se contractualizan. Las retribuciones en especie se aplicaban para todo tipo de compañías.

Hay una creencia errónea que considera que las retribuciones variables no tienen que estar reguladas, y nada más lejos de la realidad. Es conveniente que sepas cómo se registran para que no tengas problema si haces un contrato con este formato.

 

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Cómo se registran las retribuciones variables

Las retribuciones variables tienen que estar contractualizadas y, además, registradas a través de un sistema de medición propio. Si bien puedes elegir la medición, si es importante que informes y que lo tengas establecida antes de firmar el contrato. La legislación da un amplio margen para establecer el criterio de medición pero. una vez que se consensúe, se tiene que cumplir.

Esto implica que no se puede actuar desde la arbitrariedad y, en consecuencia, convendrá que en el acuerdo conste cuáles van a ser las retribuciones variables y los criterios que se utilizarán. Así podrás ofrecer seguridad jurídica a ambas partes, que sabrán a qué pueden atenerse. Uno de los problemas recurrentes de este tipo de retribución es que, por desconocimiento, se generan conflictos que acaban en el juzgado.

Si hay un cambio de criterios de medición y en el contrato esta eventualidad no está prevista, lo mejor sería redactar un nuevo documento para evitar problemas. La jurisprudencia indica repetidamente que los sistemas variables son una parte del contrato y que hay que incluirlos para que no haya ningún tipo de problema.

En definitiva, cualquier tipo de retribución variable tiene que estar explícitamente incluida en el contrato, indicando cantidades y porcentajes que se aplican. Si tienes dudas de cómo redactar el contrato, es fundamental que pidas asesoramiento.

En conclusión

Los autónomos y PYMES suelen desconocer determinados detalles de la legislación laboral. Y, precisamente por eso, es bueno contar con un asesoramiento especializado como el que te ofrece BKF Asesores.

Recientemente ha entrado en vigor el registro obligatorio de la jornada laboral efectiva de trabajo, que obliga a todos los empleados a fichar a la entrada y salida de su centro laboral. Esta norma viene regulada por el Real Decreto Ley 8/2019 de 8 de marzo. Pero su aplicación ha provocado muchas dudas tanto en los empresarios como en sus trabajadores. Por todo ello, vamos a explicarte qué es la jornada laboral efectiva.

Concepto de jornada laboral efectiva

En líneas generales te diremos que se entiende por jornada laboral el tiempo diario (también puede expresarse en semanas o meses) que el trabajador dedica al desarrollo de su actividad profesional. Por tanto, no te habrá resultado difícil adivinar que la jornada efectiva es el tiempo neto que el trabajador dedica a la actividad laboral, descontando periodos de descanso u otros como, por ejemplo, viajes para visitar a clientes, pausas para el café o salidas a fumar. Vamos a repasar contigo todas estas situaciones.

1. Desplazamientos para ver a clientes de la empresa

Para cuestiones como esta, el Ministerio de Trabajo ha editado una guía que trata de responderlas. Y, al tiempo, sirve como instrucciones a la Inspección para que sepa como actuar y también a los profesionales del ámbito laboral. Además, en lo que a esta circunstancia afecta, la jurisprudencia ha dictado que esos viajes deben considerarse parte de la jornada de trabajo.

Y lo mismo sucede con desplazamientos para hacer una reparación. Piensa, por ejemplo, en un fontanero que va a un domicilio para reparar una fuga. El viaje hasta ese lugar se considera parte del tiempo efectivo de trabajo.

 

Concepto de jornada laboral efectiva

 

Caso distinto es el de los desplazamientos del trabajador desde casa a la empresa y a la inversa. Estos no se consideran parte de esa jornada laboral, como por otra parte parece lógico.

En cuanto a si esas salidas deben quedar anotadas en el registro del que antes te hablábamos, la propia guía del Ministerio dice que no es necesario.

2. Pausa para el café

En sentido estricto, debes saber que salir a tomar un café o hacerlo en las áreas de descanso de la empresa no es parte del tiempo de trabajo efectivo y el empresario puede exigir al trabajador que recupere ese tiempo. Cosa distinta es que la dirección de la empresa lo haga o no. De hecho, casi siempre se permiten esas pausas. Tampoco es necesario registrar estas salidas y entradas del centro de trabajo.

 

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3. Salir a fumar

Otro tanto puede decirse de las salidas a fumar de los trabajadores. Ese tiempo no se considera parte de la jornada laboral. Pero las empresas no suelen exigir que se recupere, con más razón aún si tienes en cuenta que se trata de plazos de tiempo muy breves. Una vez más, te interesará saber que estas salidas no tienen que quedar registradas.

4. Parada para comer

Muchas empresas tienen jornada continúa. Pero, si esta supera la hora de la comida, están obligadas a permitir a sus trabajadores la parada para comer. De hecho, siempre que una jornada laboral supere las seis horas, el empleador tiene la obligación de facilitar a sus empleados un descanso de quince minutos como mínimo. No obstante, depende de cada convenio fijar si ese tiempo se considera de trabajo efectivo o no.

En conclusión, el concepto de jornada laboral efectiva ha despertado controversias últimamente debido a la obligatoriedad de registrar las entradas y salidas del trabajo. Por nuestra parte, esperamos haberte ayudado a entender mejor todo lo relativo a ella y haberte aclarado las dudas que pudieras tener.

España es uno de los países en los que se producen mayores violaciones de derechos laborales y, además, de forma reiterada. La Confederación Internacional de Sindicatos ha criticado la forma en la que se aplican los servicios mínimos, que son abusivos y en ciertas huelgas y cuentan con el objetivo de restar intensidad. En una asesoría laboral podemos ayudarte a proteger tus derechos laborales.

La explotación laboral en España

En la publicación del índice mundial de derechos laborales, España es un país que no ha quedado en muy buen lugar. Los países en dicho índice se clasifican en niveles del 1 al 5, siendo del grupo 1 los países en los que no suele haber problemas con la vulneración de derechos laborales y del grupo 5 aquellos países donde apenas hay derechos. Normalmente, estos son aquellos en los que también hay un conflicto militar.

España es del grupo 2, lo cual implica que sufrimos ataques reiterados a los derechos laborales por parte de empresas y gobiernos. Por tanto, es uno de los países en los que la Confederación considera que la lucha por la mejora de nuestras condiciones ha cesado. En este mismo grupo se encuentran países como Portugal, Rusia o Japón.

Sectores económicos donde existen peores condiciones

La explotación laboral grave se ha generalizado en la Unión Europea en los últimos años. Uno de los principales problemas es que le hemos prestado una atención escasa, tanto al problema como a sus efectos adversos. Además, la importancia también radica en que uno de cada cinco expertos nacionales reconoce a la agencia que ven más de dos casos por semana de explotación laboral grave.

 

La explotación laboral en España

 

Los sectores económicos donde más se producen son en el agrícola, en el hotelero, en los servicios de catering, en la construcción, en el trabajo doméstico, en la pesca y en el hotelero, con especial mención de los camareros de planta. Así lo señalan expertos como personal de apoyo a las víctimas, fiscales o jueces. Asimismo, se ha llegado a señalar que el problema es ya endémico.

Grupos de mayor riesgo

El índice que hemos señalado no muestra un total número de personas que sean objeto principal de la grave explotación laboral, ni tampoco la fuerza que estos representan. Lo que sí podemos ver es que el problema, aunque afecta a todos, se da con mayor frecuencia en extranjeros de terceros países que se trasladan a la Unión Europea, y a nacionales que se van a otro estado miembro (inmigración intraeuropea).

 

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Es difícil saber qué grupo se encuentra con un riesgo mayor, ya que ambos tienen mucho peso. No obstante, en los que se dan las formas más peligrosas de explotación, que incluso a veces acaban llevando a la esclavitud o a la servidumbre es en los extranjeros que proceden de terceros países, que están fuera de la Unión Europea.

A su vez, no todo es la procedencia. Muchas veces también podemos sufrir abusos laborales según las diferencias de ingresos que tengamos, así como los costes de vida a nivel general. Aunque la explotación afecta a países que se han visto azotados más fuerte por la crisis económica, también estamos en riesgos de ser explotados en aquellos lugares en los que el nivel de ingresos es mayor y la situación laboral más atractiva.

En conclusión, en España estamos en riesgo de sufrir explotación laboral grave. Pero el problema no desaparece tampoco yéndonos a otro país de la Unión Europea, pues la inmigración intraeuropea también es un factor de riesgo. En una asesoría laboral te podemos ayudar a gestionar la lucha por tus derechos laborales.