En momentos de incertidumbre económica como el actual, uno de los mayores temores de los trabajadores es el despido laboral. Este despido puede ser de dos tipos, claramente diferenciados: procedente o improcedente, cada uno de los cuales debe cumplir con una serie de condiciones legales y respetar los derechos del empleado.

 

¿Qué entendemos exactamente por despido improcedente?

Los despidos improcedentes son aquellos en los cuales el empleador decide dar por finalizado el contrato de trabajo de un empleado de manera unilateral sin presentar un motivo o una causa justificada. Por ejemplo, cuando se toma esta decisión antes de que un contrato haya finalizado de manera formal.

 

¿Cuáles son las condiciones para que sea considerado despido improcedente?

En el anterior párrafo explicábamos, de manera general, en qué consiste esta clase de despidos, pero ¿cuáles son las condiciones de un despido improcedente? Son las siguientes:

 

No cumplir con los requerimientos legales

Cada tipo de despido debe alinearse con la legislación vigente y poseer unas características determinadas, que se encuentran recogidas dentro de los artículos del 51 al 55 del Estatuto de los Trabajadores. Además, todos los despidos deben cumplir con estas condiciones:

  •  Explicar las razones y motivos por los que se decide llevar a cabo el despido.
  •  Recoger la fecha a partir de la cual se hace efectivo el despido.
  •  Entregar la carta de despido al trabajador en mano y por escrito.

 

Las razones dadas no justifican el despido

Cuando la empresa presenta una serie de razones que no están debidamente justificadas. El empleador no se ha basado en causas objetivas demostrables. En estos casos, el empleado está en su derecho de recurrir dicho despido, pues es la palabra de la empresa contra la de él.

 

El despido está basado en una razón discriminatoria

Se considera una decisión discriminatoria cuando se basa en uno o varios de los siguientes motivos:

  •  Se basa en la edad, raza o sexo del empleado.
  •  La decisión vulnera sus libertades públicas o sus derechos fundamentales.
  •  Vulnera los derechos relacionados con la conciliación familiar y la maternidad.
  •  Vulnera las condiciones propias de los representantes de los trabajadores.

 

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¿Cuáles son las consecuencias de este despido?

  •  La empresa debe readmitir al trabajador con las mismas condiciones que tenía antes del despido y respetar su antigüedad dentro de la empresa. Además, si no ha recibido ningún tipo de indemnización, deberá recibir un salario de tramitación correspondiente a los días en los que ha estado sin trabajar.
  •  De no ser así, la empresa debe pagar una indemnización al empleado. Esta indemnización variará dependiendo de la antigüedad del trabajador en la empresa. Además, si cumple con los requisitos estipulados en el Servicios Público de Empleo Estatal, tendrá derecho a paro.

Es importante aclarar que en los despidos improcedentes la empresa no está obligada a readmitir al empleado, por lo que será suficiente con que pague la indemnización correspondiente por ley.

 

¿Cuál es la indemnización según la normativa vigente?

Si te encuentras en esta situación, debes tener en cuenta el año que empezaste a trabajar. Si lo hiciste antes de 2012, tu indemnización será calculada en dos tramos. Por los años previos a esta fecha recibirás 45 días por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades, mientras que por los años posteriores tendrás derecho a 33 días por año trabajado con un máximo de 24 meses.

Es recomendable que tengas claras las condiciones de este tipo de despido, así como la indemnización que te corresponde. De esta manera, estarás debidamente informado en caso de encontrarte en esta difícil situación.

 

El cierre temporal de negocios derivado del confinamiento por la pandemia ha dado lugar a una crisis económica de dimensiones aún desconocidas. En consecuencia, numerosos negocios se están planteando si convertir un ERTE en definitivo. En esta entrada te explicamos las condiciones de empresa para un ERE.

 

El ERE, una medida drástica

El ERE (también conocido como Expediente de Regulación de Empleo) es una de las medidas más difíciles que pueden tomar las empresas cuando dejan de ser económicamente estables. Se trata del despido de un gran número de trabajadores que se lleva a cabo exclusivamente por causas de fuerza mayor y habiendo recibido la autorización previa.

A pesar de las numerosas modificaciones que se han realizado, la legislación es muy clara en este aspecto y estipula cuándo un despido colectivo se considerará un ERE y, por tanto, estará sujeto a una serie de condiciones especiales.

Principalmente, debes tener en cuenta el número de trabajadores que van a ser despedidos en un periodo de 90 días:

  •  10 personas, en caso de que la empresa tenga una plantilla de 100.
  •  El 10 % del personal, si la plantilla está compuesta por entre 100 y 300 trabajadores.
  •  30 miembros del personal, en caso de que la compañía tenga más de 300 empleados.

Asimismo, no olvides que no siempre es necesario despedir a los empleados. Si es suficiente, se pueden imponer reducciones de jornada de manera temporal.

 

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¿Bajo qué circunstancias puede una empresa activar un ERE?

A continuación, te damos a conocer las cuatro situaciones que pueden darse, de acuerdo con la legislación, para que un ERE esté justificado: económicas, productivas, técnicas y organizativas.

 

1. Económicas

La primera situación bajo la que puedes llevar a cabo un despido colectivo es cuando se produzca una disminución persistente de los ingresos del negocio. Es decir, cuando se alcancen tres meses consecutivos en los que el nivel de ventas sea inferior al del mes anterior y, además, inferior al registrado en el mismo trimestre del año previo.

 

2. Productivas

Algo similar ocurre con la demanda de los productos o servicios que preste la empresa, pues si se prevé que esta disminuirá considerablemente, el despido colectivo está igualmente justificado. Ten en cuenta que no hace falta que sea una pérdida de demanda real, sino que puede basarse en una estimación.

Valga como ejemplo que si una circunstancia grave en una región hace que la llegada de extranjeros se limite de manera significativa, una empresa dedicada al sector estará delante de una drástica caída de la demanda. En consecuencia, podrá despedir a parte de su personal.

 

3. Técnicas

Otro tipo de las circunstancias que lo permiten es cuando se produce un cambio brusco en los medios de producción. Por ejemplo, si una fábrica implanta una nueva tecnología que sustituye a la mano de obra humana, puede prescindirse de los empleados argumentando que es una vía para que la empresa incremente su rendimiento.

 

4. Organizativas

Este último tipo de causas es muy similar al anterior, ya que se basa en la implantación de una nueva tecnología que puede sustituir con plena eficacia al personal. Sin embargo, no estamos hablando de motivos técnicos, sino de la dificultad de organizar y de llevar a cabo el trabajo con normalidad.

Como has podido ver, existe multitud de circunstancias que avalan la aplicación de un ERE. Pero recuerda la importancia de contar con un asesor que se haga cargo de analizar la situación de la empresa y, si es necesario, de hacer las gestiones oportunas para que el despido colectivo se produzca legalmente.

 

Los pluses salariales son retribuciones al trabajador que pueden derivar directamente del trabajo que realizas. No obstante, hay ocasiones en las que, a pesar de ser una retribución que viene en tu contrato y que está relacionada con la actividad que realizas, no se considera directamente salarial, sino una compensación por algún tipo de gastos que no deberías abonar de tu dinero.

 

Por qué hay pluses salariales que no cotizan a la Seguridad Social

Hay pluses de tu salario que no cotizan a la Seguridad Social. La causa principal es que estos bonos están vinculados a otras razones diferentes al trabajo efectivo en sí. Algunos ejemplos más típicos son los de transporte, los de herramientas y los de vestuario, así como algunas indemnizaciones o las dietas. Muchas de esas percepciones pueden depender del sector concreto donde trabajes.

 

1. Gastos de transporte

Los gastos de transporte son percepciones que tienes que sufrir por el hecho en sí de ir a trabajar, ya que tienes que desplazarte; por ello, es uno de los bonos más frecuentes. Debido a este gasto de desplazamiento, muchas empresas abonan un extra al trabajador en compensación de dichos gastos. No obstante, como explicábamos en el párrafo anterior, la causa es diferente al trabajo efectivo que llevas a cabo en sí mismo.

 

2. Indemnizaciones

La Ley General de la Seguridad Social también excluye de la base de cotización las indemnizaciones. Con ellas nos referimos a las que recibes de la propia Seguridad Social, a las de despidos, traslados, fallecimientos o suspensiones, así como a otras que se deban a gastos relacionados con el trabajo.

De nuevo, estamos hablando de compensaciones que no están relacionados con el trabajo efectivo, sino con su cese, ya sea definitivo o temporal, o bien con cambios de domicilio, incluso aunque estos se produzcan a causa del empleo.

 

3. Dietas

Tampoco cotizan las dietas, que son los pluses que se te pagan para que puedas comer a causa de la jornada partida o bien que se te abonan en el caso de que tengas que desplazarte a otro lugar diferente a tu centro de trabajo habitual.

También, hay empresas que lo abonan cuando ese desplazamiento se hace fuera de la residencia habitual. Lo normal para esta clase de compensación, no obstante, es que tengas que acreditar tu gasto con una factura, aunque esto dependerá de la empresa.

 

4. El plus de vestuario

El plus de vestuario es menos habitual, ya que no en cualquier tipo de trabajo te exigirán un vestuario concreto. Sin embargo, cuando la empresa te imponga llevar un uniforme cada día, lo normal es que tengas este tipo de plus. El objetivo del mismo es que puedas mantener adecuadamente el vestuario laboral sin que para ti suponga un gasto de tu propio bolsillo.

De nuevo, como puedes ver, aunque está relacionado con el trabajo y es para su realización efectiva, no deriva de la actividad directamente.

 

5. El plus de herramientas

El plus de herramientas tampoco se da en todo tipo de trabajos, sino solo en aquellos en los que se necesitan artilugios concretos para realizar la actividad. Por tanto, este plus es el que la empresa te aporta para compensar el gasto que para ti supone tener que aportar dichas herramientas con tu propio dinero y poder realizar el trabajo concreto.

En definitiva, no todos los pluses salariales cotizan a la Seguridad Social. El criterio principal, como has podido ver, es que derivan de circunstancias distintas al trabajo efectivo. La cotización se limita, por tanto, a tu producción efectiva directa.

 

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La crisis del coronavirus y su impacto en la economía ha llevado al Estado a poner en marcha una serie de medidas de ayudas a pymes. Estas tienen como objetivo minimizar los daños en nuestro tejido empresarial y atenuar la destrucción consiguiente de empleo.

Normas de auxilio a la pequeña y mediana empresa

Las medidas encaminadas a ayudar a la pequeña y mediana empresa abarcan desde la moratoria en pagos hasta la concesión de una línea de créditos ICO avalados por el Estado. Si diriges una pyme, vamos a explicarte las más importantes para tu negocio.

Moratoria en el pago de impuestos

Como sabrás, este mes de abril debías presentar las declaraciones de IVA, IRPF y, en su caso, el pago fraccionado de sociedades. El plazo se había ampliado hasta el 20 de mayo. Sin embargo, posteriormente se ha establecido una moratoria de seis meses en el pago de todos los impuestos que debías presentar antes del 30 de mayo. Basta con que lo solicites y no lleva aparejado recargo.

Normas de auxilio a la pequeña y mediana empresa

Moratoria de cotizaciones

También puedes aplazar tus cotizaciones a la Seguridad Social durante un periodo de hasta 6 meses sin interés. Esta moratoria afecta a las aportaciones a este organismo que estén incluidas entre abril y junio. Igualmente, si tenías algún pago atrasado pendiente y cuyo ingreso estuviera planificado para esos mismos meses, también podrás aplazarlo.

Expedientes de Regulación Temporal de Empleo

Sin salir del ámbito laboral, se ha flexibilizado y simplificado la solicitud de ERTE. Con ello se pretende que puedas disminuir el gasto en personal sin que este pierda su empleo. Estos expedientes de regulación temporal incluyen también la posibilidad de que, mientras estén en vigor, no abones las cotizaciones a la Seguridad Social en el caso de que tu pyme tenga hasta cincuenta trabajadores.

Si su plantilla es mayor, deberás abonar el 25 % de esas cotizaciones. No obstante, solo pueden acogerse a esta medida aquellas empresas cuya actividad no sea considerada esencial. Por ejemplo, si fabricas pan, no podrás solicitar un ERTE. Ten en cuenta que, mientras esté vigente el estado de alarma, se prohíben los despidos por causa de fuerza mayor, económicas, técnicas o de producción.

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Aplazamiento en el pago de alquileres de locales comerciales y de suministros

Igualmente, si el local de tu empresa es alquilado, puedes pedir una moratoria en el pago de esa renta. Este aplazamiento estaría vigente mientras dure el estado de alarma, pero podrás prorrogarlo hasta 4 meses más. Para ello, debes cumplir un requisito: los ingresos de tu negocio deben haber caído, al menos, un 75 %.

Asimismo, mientras esté en vigor el estado de alarma puedes suspender el abono de tus facturas de electricidad, gas y otros derivados del petróleo.

Línea de créditos ICO

Con todo, una de las medidas estrella para aliviar la crisis ha sido la creación de una línea de créditos ICO. Pueden acogerse a estos tanto los autónomos como las pequeñas, medianas y grandes empresas. En lo que a pymes se refiere, puedes solicitarlos para cualquier necesidad de liquidez, como el pago a proveedores.

Asimismo, el límite de capital que puedes pedir es uno de estos tres: 1,5 millones de euros, el 25 % de los ingresos de tu negocio o dos años de tu gasto en personal. Una vez concedido el préstamo tienes 5 años para devolverlo y uno más de carencia. Pero lo más importante es que el Estado te avala el importe del crédito en un 80 %.

En conclusión, estas medidas, que aparecen en los Reales Decretos 8/2020 y 15/2020, son las que el Estado ofrece a las pymes para garantizar su subsistencia ante esta durísima crisis sanitaria.

¿Estás buscando una asesoría laboral por el coronavirus? Estos profesionales se han convertido en sujetos imprescindibles para millones de pymes, autónomos o asalariados, quienes demandan información en un contexto en el que las normativas y los decretos cambian continuamente.

Si quieres conocer cuáles son las consultas más habituales que se realizan, sigue leyendo.

Las consultas que se producen a asesorías laborales en España por el COVID-19

Son muchos los que acuden a sus asesores laborales de confianza o más cercanos para recibir información, orientación o ayuda en los trámites que cada profesional debe presentar. Se está viviendo un momento excepcional en el país, por lo que las medidas en la mayoría de casos también son excepcionales. A continuación, te resumimos las consultas más frecuentes.

1. ¿Debo llevar un justificante encima para justificar mi desplazamiento al puesto de trabajo?

. En primer lugar, deben ir a su puesto de trabajo los trabajadores de sectores esenciales, representantes sindicales o patronales y los trabajadores por cuenta propia cuya actividad no se encuentre suspendida. El justificante debe aportar todos los datos de la empresa y del trabajador, además de estar firmado por la primera.

Las consultas que se producen a asesorías laborales en España por el COVID-19

2. ¿Cuánto cobraré si mi empresa hace un ERTE?

Todos los trabajadores que estén en un ERTE cobrarán el 70 % de su base reguladora (promedio de los últimos 180 días trabajados). La empresa será la que envíe toda la documentación por el trabajador, sin que este tenga que realizar ningún trámite.

3. Soy autónomo y he cerrado mi negocio: ¿debo darme de baja en la Seguridad Social? ¿Qué debo hacer?

No. Es más, esto hará que no cobres la prestación especial por cese de actividad, de 661 € como mínimo, que se ha puesto en marcha. Debes presentar cese de actividad para percibir la prestación, que además te exonera del pago de la cuota de autónomos. Eso sí, solo si has reducido en un 75 % tu facturación con respecto al promedio de los últimos seis meses del 2019.

4. ¿Qué ocurre después del ERTE en mi empresa?

Aplicar ERTE significa congelar los contratos de los trabajadores de forma temporal. No se trata de un despido, por lo que una vez haya culminado el tiempo establecido en este ERTE y finalizado el estado de alarma, el trabajador volverá a la empresa conservando todas sus condiciones laborales.

5. ¿Puedo negarme a acudir a mi trabajo por miedo al contagio? ¿Debe informar la empresa de un caso positivo?

No. Cualquier trabajador de un servicio esencial debe acudir a su trabajo. Si no lo hace, la empresa podría imponer una sanción disciplinaria. En el caso de que se produzca un caso positivo, la compañía debe informar de este hecho lo antes posible.

6. ¿Puede despedirme la empresa por el coronavirus?

No. La situación actual es temporal, por lo que la compañía no puede justificar un despido individual ni colectivo por el COVID-19.

7. ¿Qué ocurre si como trabajador me he contagiado?

Si estás contagiado se considerará que estás de baja por accidente laboral. Esto ha cambiado recientemente, ya que antes se consideraba baja por enfermedad común.

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8. ¿Se puede obligar a los trabajadores a teletrabajar desde casa? ¿Cuáles son los derechos del trabajador?

No, como empresa no se puede obligar. El teletrabajo debe pactarse de mutuo acuerdo entre las partes. Los derechos como trabajador no cambian. Serán idénticos a cuando el empleado prestaba sus servicios físicamente.

La crisis del coronavirus nos ha pillado a todos por sorpresa. Por este motivo, es normal que existan decenas de dudas sobre la situación laboral de un trabajador, autónomo o sobre qué debe hacer el empresario.

 

¿Por qué las empresas utilizan el ERTE cuando se han visto especialmente afectadas por la crisis del coronavirus (COVID-19)? Se trata de ofrecer soluciones excepcionales a coyunturas que también lo son. Sin embargo, constatamos que todavía existen demasiadas dudas acerca de lo que comporta optar por esta fórmula.

A continuación te contamos las claves de esta modalidad laboral. Toma nota de ellas.

El ERTE, una de las salidas a la crisis del coronavirus

En primer lugar, vale la pena recordar que las siglas ERTE nos remiten al concepto de Expediente de Regulación Temporal de Empleo. Por lo tanto, hemos de distinguirlo claramente de los ERE, que son los Expedientes de Regulación de Empleo.

Mientras los ERE implican el despido definitivo de trabajadores, esta circunstancia no se da en los ERTE. Por eso, esta última fórmula resulta tan útil en el marco de la crisis del coronavirus. Como es de suponer que los efectos de la pandemia en el normal desarrollo de las actividades de una empresa han de ser temporales, se trata de buscar alternativas de solución a sus problemas que solo se apliquen durante el periodo de tiempo que vayan a durar estos inconvenientes.

A grandes rasgos, la figura del ERTE persigue combinar dos objetivos. Por una parte, que los trabajadores no sean despedidos durante la fase en la que la firma va a ser improductiva. Por otro lado, que la empresa no vea todavía más complicada su viabilidad por haber de afrontar el pago de salarios durante un intervalo temporal en el que no va a obtener ganancias.

Vale la pena incidir en las características concretas de este tipo de expediente regulador del empleo. Presta atención.

Qué ofrece una asesoría laboral en la capital

¿Por qué puede declararse un ERTE?

Aunque también puede solicitarse por causas técnicas, organizativas, económicas y productivas, en el contexto en el cual nos hallamos el criterio de concesión está condicionado por la fuerza mayor. Esta fuerza mayor va a estar vinculada de manera directa a los problemas suscitados por la crisis del coronavirus y la consiguiente declaración del estado de alarma.

Entre las circunstancias que demuestran esta afectación, destacamos los contagios dentro de la plantilla, las carencias de materias primas, las dificultades de transporte o los cierres de las instalaciones. La autoridad laboral comprobará si realmente concurren dichas circunstancias.

¿Quiénes han de solicitar el ERTE?

Lo pide la empresa con la aquiescencia de las autoridades sindicales y laborales competentes. Así que, en este sentido, el empleado no tiene que llevar a cabo ningún trámite.

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¿En cuánto tiempo se resuelve un ERTE?

La AEAT tiene que responder sobre un ERTE en un plazo de cinco días. Por otro lado, has de saber que está prevista su aplicación retroactiva desde la fecha de inicio del estado de alarma. Recuerda que sus efectos, por tanto, se extienden mientras dure esta situación excepcional,

¿Cuánto cobran quienes son incluidos en un ERTE?

Los trabajadores a quienes afecte un ERTE tienen asegurado el cobro del 70 % de su sueldo del semestre anterior. Esta asignación, por su parte, puede variar en función de la recepción de los complementos relativos al cuidado de los hijos. Acuérdate de que algunas empresas han decidido completar los pagos de los ERTE con sus propios suplementos.

Por último, te informamos de que el empresario que recurre a efectuar un ERTE se compromete a mantener los puestos de trabajo concernidos por él a lo largo de un semestre.

En definitiva, el ERTE es una modalidad de suspensión del empleo idónea para minimizar daños a empresarios y trabajadores durante la crisis del coronavirus.

En las crisis económicas ocupan un gran protagonismo. Es normal, entonces, que muchas personas nos preguntemos qué es un ERTE y para qué sirve. Por ejemplo, en plena crisis del coronavirus, está siendo muy utilizado para prescindir de la mano de obra. ¿Qué debes saber sobre él?

¿Qué es un ERTE?

Un ERTE es un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, recogido en el Estatuto de los Trabajadores, con el que una empresa puede prescindir de toda o parte de su plantilla en un determinado momento. Se produce tras haber negociado con las plantillas los términos de los despidos (aunque no es obligatorio, únicamente basta con comunicar la intención de realizarlo), suspendiendo todo tipo de contratos. Los empleados cancelan su actividad laboral, se van al paro de manera temporal y cobran una prestación. Cuando acaba el tiempo estipulado, el trabajador vuelve a su trabajo con las mismas condiciones anteriores al despido.

¿Para qué es usado por parte de las organizaciones en España?

Las organizaciones (de cualquier tipo) usan los ERTE para ajustar los costes laborales. Es una de las tres formas que contempla el actual Estatuto de los Trabajadores para salvaguardar los intereses económicos de las compañías. En todos los casos, este tipo de expediente se debe a causas técnicas, de producción, económicas y de organización. Sin estas causas, ejecutar un expediente de este tipo es imposible.

Para la organización, un ERTE es la mejor forma de proteger su patrimonio, pero también de aportar cierta tranquilidad al empleado, quien además de percibir una prestación (recibe el 70 % de la base reguladora), puede volver a la empresa tras el parón estipulado. La compañía se garantiza, así, que el trabajador siga contando con una vinculación laboral y que, cuando sea posible, se retome la actividad sin problemas y con los mismos empleados que antes.

¿Cuáles son las características de un ERTE?

Entre las principales características a aplicar por parte de la empresa y que el trabajador debe conocer, están las siguientes:

1. Duración del Expediente de Regulación Temporal de Empleo. Como te comentamos anteriormente, la empresa debe elegir la duración del ERTE, pero no existe en la normativa un tiempo máximo ni mínimo fijado.

2. Indemnizaciones. Al no ser despedidos por completo por parte de la empresa (como ocurre con el ERE), el trabajador no tiene derecho a recibir por parte de la organización ningún tipo de indemnización, independientemente del tipo de contrato laboral que tenga.

3. Negociación y cómo se comunica. Aunque la compañía puede negociar con los empleados y sindicatos las condiciones del ERTE, no está obligada a hacerlo en el caso de los despidos por fuerza mayor. Únicamente existe deber de comunicar a los representantes de los trabajadores la intención del ERTE.

4. Cobro de la prestación. Mientras dure el paro en la compañía, el trabajador cobrará el 70 % de la base reguladora. Si el ERTE se extiende más de seis meses, el empleado cobrará el 50 % de dicha base.

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5. Cotizaciones a la Seguridad Social. Durante este tiempo, la organización debe ingresar su aportación a la Seguridad Social como cada mes, por cada empleado. En caso de fuerza mayor, la empresa no debe realizar este pago, es decir, queda exonerada por completo.

Ahora que conoces qué es un ERTE, ¿tienes más dudas al respecto? ¿Cuál es tu situación? En plena crisis del coronavirus, cientos de miles de personas han perdido (temporalmente) su puesto de trabajo. Si tienes más dudas, te invitamos a que nos consultes: no olvides conocer todos los detalles de tu despido.

 

Son muchas las organizaciones que, hoy en día, valoran los servicios de un asesor laboral. Este profesional se ha convertido en una figura imprescindible para las empresas, ya que no solo evita posibles sanciones de la administración, sino que optimiza los recursos económicos y el trabajo en las compañías.

¿Por qué los asesores laborales son imprescindibles en todo tipo de empresas? Te enumeramos todos los motivos.

Servicios de una asesoría laboral: por qué son indispensables en las organizaciones

Te enumeramos una serie de razones, a continuación.

1. Trámites al día

Es uno de los motivos más importantes por los que debes confiar en una asesoría laboral. Los expertos, profesionales con una elevada experiencia, te ayudarán a llevar todos los trámites al día, especialmente los que hacen referencia a los modelos que se deben presentar ante los organismos, como la AEAT.

2. Confección de nóminas y todo tipo de documentos

Es de vital importancia que, en las nóminas, todo esté detallado, cumpliendo con la normativa legal vigente. Pero mucho más importante es que, todos los datos, estén bien calculados y reflejados en el documento que se entregará al trabajador. Por otro lado, un asesor te ayudará con otro tipo de documentos, como la presentación de finiquitos, bajas laborales o despidos.

3. Información sobre novedades laborales

¿Debe estar la empresa buscando periódicamente la información que afecta a su actividad en materia laboral? La respuesta es clara: no. Los empresarios y empleados de la empresa deben ocuparse, estrictamente, de su actividad. La productividad de la empresa no debe ponerse en juego. Estos profesionales especializados, como son los asesores, mandarán toda la información si la normativa cambia. Por ejemplo, cambios en el convenio colectivo, variaciones en el Salario Mínimo Interprofesional o novedades en las cotizaciones sociales.

4. Ahorro de tiempo y dinero

Algunas organizaciones ven un asesor de este tipo como un gasto. Esto es falso: un asesor en materia laboral ayudará a la compañía, independientemente de su tamaño, a gastar menos: la organización podrá reducir el personal administrativo o incluso prescindir de estos profesionales.

Si es el empresario el que se ocupa de las nóminas o trámites laborales, un asesor le ayudará a optimizar el tiempo: externalizando todas las tareas, podrá ocuparse de lo que verdad importa.

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5. Mejora de las relaciones de la empresa con el resto

La empresa, con profesionales de una asesoría, mejorará sus relaciones con todo tipo de personas o administraciones. Por ejemplo, el trabajador podrá disponer de completa información de sus condiciones laborales. Es más, la relación con la Seguridad Social debe ser fluida y sin sobresaltos, por lo que el asesor, que conoce todos los trámites y plazos, evitará problemas con este organismo.

6. ¿Inspección? ¡Evita las sanciones!

Muchas compañías, al no contar con asesor, no reconocen el riesgo al que se enfrentan: los errores en las declaraciones, modelos o contratos pueden derivar en una inspección, la cual puede acabar en sanción.

7. Información y concurrencia a subvenciones

¿Quieres optar a una ayuda o subvención? Seguro que si no tienes a un profesional asesor, no conoces las novedades públicas en el BOE al respecto o las ayudas a las que puede acceder a la empresa. Por este motivo, un asesor, te ayudará a concurrir y conseguir esa subvención que tanto tiempo, probablemente, deseabas.

8. Impulso de la protección de los trabajadores

La empresa podrá conocer todos los detalles de la prevención de riesgos laborales. Así, evitará posibles problemas a la hora de aplicar la normativa y podrá lograr reducir los siniestros.

Un asesor profesional te ayuda en estos ocho casos (¡y en muchos más!) para que la empresa vaya por buen camino. ¡La productividad de la compañía está en juego!

Muchas veces te habrás preguntado: ¿qué ocurriría si tuviera una asesoría laboral en mi empresa? La mayoría de las pequeñas y medianas empresas tienen el servicio de asesoría laboral externalizado. Por este motivo, queremos explicarte las razones de contar con esta asistencia, así como las gestiones por áreas que puede ofrecerte.

5 razones para contratar una asesoría laboral

Las relaciones laborales en una empresa son fundamentales en la actualidad, de ahí la atención que le prestamos nosotros. En materia laboral, se incluyen aspectos tan importantes como las nóminas de los trabajadores, la posibilidad de solicitar subvenciones, el ordenamiento jurídico al efecto, etc.

Gracias a la ayuda de una asesoría laboral, ahorrarás tiempo, esfuerzo y dinero. Además, te permitirá estar al día de los plazos en numerosas áreas: altas y bajas de los trabajadores, obligaciones administrativas, pago de impuestos, etc.

Contratos de trabajo

El ordenamiento jurídico otorga a las compañías una amplio abanico de posibilidades en cuanto a tipos de contrato se refiere. Los hay según las circunstancias y la actividad económica de cada empresa: de prácticas, de formación, por obra y servicio, indefinido, temporal, de relevo…

La elección del contrato de trabajo correcto no es una decisión fácil, de ello depende una correcta organización de la actividad empresarial. Además, en algunos casos, podrás beneficiarte de las bonificaciones que otorga la Seguridad Social.

Para una óptima elección, un asesor laboral te resolverá todas las dudas y te aconsejará sobre el convenio más adecuado para tus intereses.

Confección de nóminas, seguros sociales y comunicación con la Tesorería General de la Seguridad Social

La elaboración de las nóminas puede resultar tediosa y cargante, además de implicar una gran cantidad de tiempo en tu día a día, no obstante, esta tarea es imprescindible. Cada nómina es un caso particular en cuanto a salarios, tipos de retención, categorías profesionales y demás.

Por ello, la ayuda de una asesoría laboral te asegurará una liberación de tiempo y de responsabilidad, tiempo que podrás invertir en mejorar otros aspectos de la empresa.

Publicación, gestión y tramitación de ofertas de trabajo

Si necesitas ayuda externa para publicar y gestionar ofertas de trabajo en los distintos portales de empleo existentes, también podrás conseguir esta función. Los recursos humanos son un aspecto bastante delicado, por lo que te ayudamos con todos los trámites en la búsqueda de trabajadores. Sin embargo, la elección del candidato ideal, de las fechas de incorporación y de las condiciones laborales particulares siempre dependerán de ti.

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Gestión de bajas por maternidad y por paternidad

La materia reguladora de las bajas por maternidad y paternidad experimenta cambios legislativos de forma constante (duración, exención de tributación con el subsidio de la baja por maternidad en la declaración de la renta, etc.). Contar con un asesoramiento en este sentido es sumamente importante debido a la cantidad de beneficios que otorga el sistema social tanto para la paternidad como para la maternidad.

Prevención de riesgos laborales

Unas de las obligaciones de las empresas es el cumplimiento de la normativa relativa a la prevención de riesgos laborales. Para ello, la asesoría laboral te podrá guiar sobre las medidas a adoptar para cuidar la salud de tus trabajadores, así como mantenerte actualizado sobre la ley que regula dicha materia.

Si quieres potenciar y mejorar más áreas de tu negocio, necesitarás más tiempo y, para ello, es aconsejable que externalices determinados servicios, como, por ejemplo, el área laboral, fiscal y contable, además de recursos humanos. No tomes esta externalización como un gasto más, si no como una inversión a largo plazo.

La asesoría laboral a autónomos es indispensable cuando se trata de evolucionar como negocio, pues muchas veces es por cuestiones administrativas relativas a las normativas laborales que los autónomos se encuentran muros en su desarrollo. Esto ocurre por no recibir una asesoría adecuada o por no cumplir con aspectos legales obligatorios de sus actividades o servicios.

 

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¿Por qué debes contratar los servicios de una asesoría fiscal?

 

1. Ahorrar dinero y tiempo. No solo es obvia la posibilidad de optimizar tu tiempo para dedicarte a tus labores profesionales y no en papeleo y realización de trámites, sino que tendrás la certeza de estar pagando lo justo por la total realización de estos procedimientos.

2. Altas iniciales (y adecuadas). Si vas a iniciar actividades, considera que los procesos de altas ante el Sistema Nacional de Empleo y todo lo relativo a la Seguridad Social, así como cualquier particularidad de tu giro, estará en manos de expertos, por lo que no solo delegarás todo el trámite, sino que tendrás la garantía de que se hará de forma adecuada.

3. Preparación de contratos. ¿Necesitas hacer tratos con proveedores? ¿Tienes que establecer términos de algunos trabajos con tus clientes? ¿Requieres de los servicios de un tercero? No te preocupes, la asesoría laboral adecuada te permitirá crear los contratos indicados para cada caso.

4. Guía para aperturar centros de trabajo. En caso de expandirte o necesitar un espacio específico para desarrollar tus actividades, la asesoría laboral te ayudará en todo lo concerniente para que este proceso se dé de forma natural, en tus términos y siempre cumpliendo con tu responsabilidad legal.

5. Presentación de responsabilidad del IRPF. Una asesoría suele contar con un equipo multidisciplinario que te ayudará a resolver otras necesidades de tipo jurídicas, fiscales o contables. Por eso, ten la seguridad de estar al día en lo concerniente al IRPF y a cualquier otro movimiento necesario ante Hacienda.

6. Resolución de incapacidad para autónomos o de la prestación por cese de actividad. Si por algún motivo cesan tus actividades, cuenta con la asesoría suficiente para velar por tus intereses y no quedar desamparado.

 

Por qué debes contratar los servicios de una asesoría fiscal

 

7. Haz valer tus derechos. Una asesoría laboral íntegra te ayudará a cumplir tus obligaciones, sí, pero también a tener presentes tus derechos y hacer uso de estos cuando se requiera, para que nadie ni nada pasé sobre ti ni sobre tus actividades.

8. Cumplimiento de la normativa laboral. ¿Quién mejor que los especialistas en materia laboral para garantizarte el cumplimiento de las normativas al 100 %?

9. Cotizaciones. Con un gran camino recorrido en el ámbito laboral, ten por seguro que, gracias a la asesoría, tendrás las cotizaciones más acertadas tanto para tus clientes como para adquirir productos o servicios de terceros.

10. Asesoramiento en materia laboral. ¿Tienes dudas sobre cómo proceder en determinadas circunstancias? La asesoría te guiará hasta lograr tus fines positivamente. Esto puede incluir desde consejos para la contratación de seguros hasta la resolución de conflictos legales.

11. Gestión documental. Una asesoría laboral, entre otras cosas, te permitirá llevar al día tus papeleos, bien organizados y disponibles en cualquier momento en caso de hacer falta.

12. Subvenciones. Gracias a que los miembros de una asesoría laboral son especialistas en el tema, contarás con información actualizada sobre tus procesos susceptibles de subvención o bonificación y cómo obtenerlos.

 

Si eres autónomo y quieres desarrollar tu negocio, esto no quiere decir que debas hacerlo solo. Contar con aliados especialistas en materia laboral te permitirá solventar tus necesidades y obligaciones de la mejor forma posible a la vez que garantiza tus derechos y te ahorra tiempo y dinero.