Soy autónomo, gastos deducibles y gastos que no me puedo deducir

Los gastos deducibles del autónomo son aquellos que podemos descontar en la declaración de impuestos. Te indicaremos las principales partidas que podemos descontar.

Gastos deducibles: cuáles puedo descontar y cuáles no

Los autónomos pueden deducir determinados gastos cuando realizan sus liquidaciones de impuestos, pero el problema es que muchas veces desconocen cuáles pueden aplicar. El trabajo de asesoramiento es fundamental para que no tengas este problema y no pagues más de lo que te corresponde.

Gastos deducibles

El listado de gastos deducibles es susceptible de ampliarse o reducirse según el criterio de la Agencia Tributaria. Para que te puedas deducir un gasto, has de justificarlo con facturas nominativas, demostrar que está relacionado con la actividad que realizas y registrado en tu libro de gastos.

1. Puedes deducir el 50 % del combustible en tus declaraciones de impuestos, así como los gastos de mantenimiento, peajes o parkings.

2. Las comidas de un autónomo se pueden deducir aunque dependerá de la actividad que el trabajador desempeñe. Las dietas están limitadas a un máximo diario.

3. Los seguros médicos y la asistencia también se pueden deducir en el IRPF y otros tributos, con una cantidad variable que alcanza los 500 euros.

4. Las cuotas a la Seguridad Social también son susceptibles de deducirse en las declaraciones de impuestos.

5. Si tienes trabajadores a tu cargo, también serán deducibles los sueldos y salarios que les pagues.

6. Las compras y consumos de explotación también son gastos que te puedes deducir. No obstante, son una parte imprescindible para que puedas realizar tu actividad con normalidad. Los autónomos que trabajen en sus casas pueden hacer constar una parte de los gastos de luz o teléfono.

 

Gastos deducibles: cuáles puedo descontar y cuáles no

 

7. Los tributos de gestión municipal como el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) o el IAE (Impuesto de Actividades Económicas) se pueden deducir. En ocasiones excepcionales, puedes deducir el IVA soportado.

8. Si tienes que alojarte en un hotel por motivos directamente relacionados con tu profesión, este es un gasto que puedes hacer constar.

9. Los arrendamientos son otro de los gastos que podemos deducir en la declaración de impuestos, así como el leasing.

10. Los gastos financieros se pueden deducir, siempre y cuando sean intereses de demora por pagos a Hacienda o préstamos.

11.  Los servicios que te haya prestado un profesional independiente también se pueden descontar cuando presentes tu declaración fiscal.

12. Las amortizaciones son gastos que deduciremos en la declaración con cantidades anuales delimitadas por una tabla que proporciona la Administración.

 

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Gastos no deducibles

Muchas veces el problema de la deducción de gastos no está en el concepto, sino en las cantidades. En cualquier caso, sí existen una serie de gastos que no son deducibles y que te conviene conocer.

1. La mayoría los tributos como el IVA, el IRPF o el Impuesto de Sociedades (IS) no son deducibles. Ahora bien, recuerda que sí hay determinados tributos que se pueden desgravar.

2. Si tienes que pagar un préstamo, no puedes deducir esa cantidad cuando pagues los impuestos.

3. Las multas y sanciones no son deducibles en ningún caso porque se entiende que has incumplido una obligación.

4. Los gastos que no estén directamente relacionados con tu actividad. Aunque la Agencia Tributaria ya pone límites en las cantidades que te puedes deducir, es conveniente que seas razonable.

5. Los gastos que tengan una antigüedad superior a los 4 años, aunque puedan ser deducibles. En fiscalidad, ese es el periodo de prescripción.

¿Necesitas un asesor?

Disponer de un listado de gastos deducibles te facilitará el trabajo. Si tienes dudas o deseas presentar las liquidaciones correctamente, una asesoría como BKF Asesores te puede ayudar.