Aunque no te lo creas, y a pesar del daño de la pandemia, aún existen sectores que crean empleo en España. ¡Este puede ser el momento ideal para que busques nuevas oportunidades!

Sectores que generan puestos de empleo en España

Como ya sabrás, actualmente son muchas las personas que necesitan encontrar un nuevo trabajo. Por otra parte, algunos negocios buscan reinventarse.

En un entorno complejo también surgen oportunidades. Así lo demuestran los sectores que más están creciendo en la actualidad.

1. Logística

Algunos negocios han ampliado su oferta de servicios con la venta online. Pero, para que el envío llegue puntual hasta el domicilio del cliente, conviene contar con una excelente logística. Las ventas en línea crecieron durante el confinamiento y, en consecuencia, también el peso de los servicios logísticos.

2. Autocaravanas

El sector turístico ha sufrido un importante punto de inflexión durante el último año. Como consecuencia de las restricciones, muchas personas han pospuesto planes de viajes a destinos lejanos. Pero el deseo de viajar sigue muy presente. ¿Es tu caso? Lo que ha cambiado es la manera de planificar unas vacaciones. El turismo de proximidad crece. Y, con él, el alquiler de caravanas. Una forma de transporte que propicia el contacto habitual con la naturaleza.

Sectores que generan puestos de empleo en España

3. Marketing digital

Si existe una inversión que resulta imprescindible a nivel comercial, esa es el marketing. De este modo, es posible dar a conocer el lanzamiento de un nuevo producto o incrementar la visibilidad de una marca. Y, aunque existen distintas formas de promoción, el marketing digital atraviesa por un buen momento.

4. Empresas de limpieza y desinfección

Como sabes, las empresas han aplicado un protocolo de seguridad para cuidar el bienestar de los clientes y trabajadores. En ese sentido, los diferentes Gobiernos también lanzas sus propios protocolos de buenas prácticas en los centros de trabajo. La correcta limpieza y desinfección de las instalaciones de una empresa es esencial en estos momentos. Por ello, las compañías que están especializadas en este ámbito han experimentado un gran crecimiento en la demanda de sus servicios.

5. Alimentación

Los sectores esenciales, como su propio nombre indica, han sido fundamentales durante el último año. Ten en cuenta que existen muchas rutinas que han cambiado en la vida de las familias. Pero hay una que permanece de forma invariable: hacer la cesta de la compra. En la actualidad, es habitual que pasemos más tiempo en casa. Cocinar es una de las actividades que muchas personas disfrutaron durante el confinamiento, ¿fuiste tú una de ellas?

6. Formación online

Algunos profesionales quieren volver a estudiar y hacer cursos. Y esta expectativa no solo es frecuente en quienes están en desempleo. En un momento de cambios e incertidumbre en el que es más difícil hacer planes profesionales a largo plazo, la formación continua es la mejor preparación para adquirir nuevas herramientas. Aunque existen distintas metodologías de aprendizaje, la modalidad online es la que ha experimentado el crecimiento más notable. ¿Cuál es la razón de este impulso? Muchos alumnos priorizan la flexibilidad de horarios y la comodidad del estudio en casa frente a otras alternativas de aprendizaje.

7. Administración y dirección de empresas

Esta es una de las ramas laborales que ofrecen mayor nivel de empleabilidad actualmente. Muchos profesionales quieren desarrollar tareas en el ámbito de la administración, la dirección y la asesoría de empresas. Y es que esta sigue siendo una carrera con incontables salidas.

Estos son, por tanto, algunos de los sectores que más empleo ofrecen en la actualidad. Por el contrario, en otras empresas se produce la situación opuesta. Sin embargo, en un escenario de mayor dificultad, también puedes encontrar nuevas alternativas.

La constitución de empresas en el extranjero es algo común, pero que hay que meditar conforme al plan de negocios de la misma. Es un momento crucial para las empresas porque muchas de ellas han muerto en este proceso. Si quieres minimizar los riesgos, presta atención a los siguientes puntos:

Clima de inversión

Es necesario tener claro un conjunto de factores acorde a los intereses de las empresas para tener un buen clima de inversión. Esto es, que empleen una divisa reconocida y fácilmente negociable, mano de obra formada, sistema bancario avanzado, y estabilidad económica, jurídica y gubernamental, entre otros.

Con un buen clima de inversión se busca que la situación coyuntural del país no solo no perjudique a la empresa, sino que la impulse.

Constitución de la empresa

Las leyes varían en según qué territorios y, por lo tanto, este paso puede resultar más o menos tedioso en algunos países. Sin ir más lejos, incluso dentro de la Unión Europea tenemos varios ejemplos de ello. En España, para montar una empresa, las exigencias burocráticas impiden que puedas operar antes de, aproximadamente, un mes. En Estonia, por ejemplo, puedes tener una empresa constituida por internet en 3 minutos.

En este caso es muy importante atender a los costes inherentes de tener una sociedad (y de qué tipo) en ese país. Hay formas jurídicas más baratas que otras.

constitucion de una empresa en el extranjero

Entorno fiscal

Es importante prestar atención a los países que tienen firmados convenios de doble imposición con España. Esto evitará que tu empresa se vea gravada dos veces (por el país donde está constituida y por España).

Salvo excepciones, los países que no lo tienen, pueden presentar muchos inconvenientes para sus administradores.

Costes laborales

Los costes laborales conforman la principal partida presupuestaria de la mayoría de las empresas. Y lo es aún más en economías desarrolladas. Según un estudio de KPMG, los costes laborales se sitúan entre el 75 % y el 90 % para empresas del sector servicios y entre el 4 5% y el 60 % en empresas del sector industrial.

Regulaciones de salario mínimo, cotizaciones a la Seguridad Social, pensiones o seguros médicos son algunos de los ejemplos que podrían encarecer este apartado en tu proceso de internacionalización.

Suministros

El coste de los suministros (luz, gas, agua, internet…) ha pasado a un plano secundario para los europeos, pero no deja de ser un papel importante en otros países.

Los suministros, al igual que otros bienes, pueden importarse u obtenerse de diferentes formas (desde la nuclear hasta la fotovoltaica) que encarecen o abaratan su precio. Pero, con independencia de lo anterior, es preferible establecerse en un país con suministro estable (sin cortes) y con una buena red de internet en un entorno cada vez más globalizado (revisa la velocidad máxima de internet del país que estés estudiando).

En conclusión, son muchos los factores que tienes que tener en cuenta para la constitución de una sociedad en el extranjero. Hay muchos ejemplos de fracasos en estos procesos y es nuestro deber aprender de sus errores.

Factores que aquí, en España, se dan por sentado, pueden ser un problema en otros países. Por ello, es importante atender a la diferente legislación que conforma el clima empresarial del entorno y que afecta, por consiguiente, a la constitución de la empresa (sus diferentes formas y costes), el entorno fiscal (convenio de doble imposición y tarifas impositivas), los costes laborales (legislación del trabajador) y los suministros (estabilidad, coste y velocidad de internet).

España no se caracteriza por tener una legislación impositiva sencilla. Realmente es todo lo contrario. Existen muchos impuestos a tener en cuenta en España que afectan desde a la persona física hasta las grandes sociedades, pasando por el empresario individual o autónomo. Si quieres aprender más acerca de los impuestos a las empresas, esto es todo lo que debes saber:

Impuesto de Sociedades

Es el impuesto estrella para las empresas y, sin duda, el más conocido. Este impuesto grava un porcentaje sobre el resultante de la diferencia entre los ingresos y los gastos totales (aplicando reducciones y deducciones) en un año fiscal (1 de enero al 31 de diciembre).

En este caso, el tipo general se sitúa en un 25 %, pero no se aplica a todas las empresas:

  • Durante los dos primeros años, en el inicio de la actividad, podrás acogerte a la tarifa para emprendedores por el que solo pagarás un 15 % en IS.
  • Si formas una cooperativa (ideal para empresas del sector primario) podrás aplicarte un 20 %.
  • Por otro lado, si es tu intención fundar una organización sin ánimo de lucro podrás aplicarte un 10 % sobre los beneficios.

IVA

Al igual que el Impuesto de Sociedades, se trata de un impuesto estatal gestionado por el Gobierno. Al igual que los autónomos, las sociedades tienen que abonar este impuesto a la Agencia Tributaria.

Cuando, como sociedad, vendemos un producto o un servicio tenemos la obligación de repercutir un tipo de IVA (dependiendo de la naturaleza del bien) que pagará el comprador. No obstante, nosotros seremos los encargados de «guardar» ese dinero para posteriormente abonarlo rellenando el modelo correspondiente.

Para hacernos una idea, en 2020 el tipo medio de IVA fue del 15,8 %, pero su tipo general es del 21 %.

que impuestos existen para las empresas

IRPF

Al igual que sucede con el IVA, la empresa no paga IRPF como tal, pero sí es el encargado de abonar a la AEAT las retenciones aplicadas en la nómina de sus trabajadores.

Dicho pago se realizaría, al igual que en el caso de los autónomos, de forma trimestral. No obstante, para empresas con muchos trabajadores, este pago podría ser mensual.

IAE

El Impuesto sobre Actividades Económicas es un impuesto municipal, pero que se gestiona conjuntamente con el Estado. Se paga una vez al año a la Agencia Tributaria, que será la encargada de gestionar la cuota nacional y municipal.

No están sujetos al pago del impuesto aquellas empresas que tengan menos de dos años de vida o tengan una facturación inferior al millón de euros.

Impuestos locales, especiales o medioambientales

Dependiendo de la naturaleza de la actividad de nuestra sociedad, podríamos vernos sujetos al pago de impuestos especiales (como en algunos proceso del sector eléctrico, agua, carbón o determinados medios de transportes).

Por otro lado, se tendrá que pagar impuestos medioambientales por la producción de energía eléctrica, nuclear o la emisión de residuos o gases.

Con independencia de todo lo anterior, también es posible el pago de ciertos impuestos locales (como el IBI, el ICIO…), pero dependerán de tu localidad y de la naturaleza de tu actividad.

En conclusión, es importante tener muy claro los impuestos que tienes que afrontar como empresa para no tener problemas en un futuro con la Agencia Tributaria. El sistema impositivo español es muy complejo y los impuestos a las empresas son muchos y difíciles.

Como impuesto más importante destaca el Impuesto de Sociedades, que grava los beneficios aproximados del año fiscal. Pero después tendrás que presentar las retenciones aplicadas a tus trabajadores y el IVA de forma trimestral.

Por último, tendrás que afrontar diferentes impuestos municipales, especiales o medioambientales dependiendo de la naturaleza de tu actividad.

La contabilidad de nuestra empresa es una arteria vital de información que no solo nos servirá para tomar decisiones, sino que nos evitará problemas con la Agencia Tributaria en el caso de una inspección. La gestión contable en las empresas no es algo complicado si seguimos los siguientes consejos:

Automatización en la recogida de datos contables

En plena Era Informática no tiene sentido que sigamos llevando la contabilidad de nuestra empresa con papel y bolígrafo. La automatización contable consiste en la integración de todos aquellos movimientos en nuestros libros diarios de forma automática.

Por ejemplo, supongamos que compramos mercaderías por internet a nuestro proveedor. Con un sistema de pagos adecuados, el sistema detectará que estamos comprando a nuestro proveedor y lo anotará en el asiento contable correspondiente.

Evidentemente no todo podrá ser automático, ya que existen amortizaciones y depreciaciones que son difíciles de calcular con un software.

En cualquier caso, todas las facturas (de compras o ventas), cualquier cobro o pago y las remesas deberán de recogerse automáticamente.

Previsión de tesorería

Una vez tengamos integrado el punto anterior, la previsión de tesorería consistirá en ser informados en todo momento de lo que tenemos o dejamos de tener. Por ejemplo, nos permitirá calcular con facilidad las fechas de pago o cobro que tenemos pendiente para una tesorería eficiente.

Control presupuestario

Una buena gestión contable es capaz de asignar de forma eficiente un presupuesto de ingresos o de gastos.

Pero con independencia de lo anterior, será necesario estar también en condiciones de calificar las rentabilidades de esos mismos presupuestos en las categorías que se exijan.

gestion contable - Control presupuestario

Conciliación y automatización

La finalidad de la conciliación es procurar que los saldos de nuestras cuentas contables coincidan con el saldo bancario. De esta forma estaremos contribuyendo al principio contable de reflejar una imagen fiel de nuestra empresa.

Existen muchos packs contables que permiten la automatización en la conciliación empresarial. De hecho, muchos bancos están empezando a dar soluciones al respecto en la banca de empresa.

SII

El Sistema de Información Inmediata del IVA es un nuevo sistema para la gestión del Impuesto de Valor Añadido en las empresas impulsado por la Agencia Tributaria. Está disponible para empresas que facturen más de 6 millones de euros al año.

Se puso en marcha en el año 2016 con el fin de frenar el fraude fiscal y aligerar las declaraciones fiscales de las empresas.

Básicamente, el SII consiste en la presentación telemática del IVA mediante procesos automáticos que te eximen de presentar posteriormente los modelos inherentes al impuesto (347, 340, 390).

Otros factores para considerar

Es deber de la gestión contable en las empresas gozar de constancia para la mejora de los procesos. Por eso, es muy recomendable implementar un sistema de clasificación de gastos eficiente, una base de datos que permita cuentas de pérdidas y ganancias (así como balances) en un clic.

También es recomendable integrar los sistemas de nuestra empresa con los de la Agencia Tributaria para tramitación de impuestos y modelos oficiales. Por último, un cuadro de mandos que nos permita la exportación de la totalidad de los datos para su estudio es ideal.

Como vemos, la gestión contable en las empresas es un sector muy arraigado en sistemas inflexibles que poco a poco comienza a innovar e incorporar aspectos propios del siglo actual. La contabilidad significa información, y la información ha de ser tratada para tomar mejores decisiones.

Por todo ello, se recomienda la implantación de sistemas automatizados que permitan una previsión de tesorería y un control presupuestario eficientes. La conciliación y la automatización, así como adherirse al SII son mecanismos estratégicos que pueden disparar la productividad de nuestra empresa.

La constitución de sociedades es una actividad que normalmente está destinada a fines lucrativos (actividades empresariales), y la ley prevé distintas formas jurídico-societarias para ello. Sin embargo, las sociedades patrimoniales constituyen un caso especial, puesto que el objeto de su constitución no ha de ser el desarrollo de actividades económicas.

¿Qué son las sociedades patrimoniales?

El objeto de las sociedades patrimoniales es, simplemente, dedicarse a gestionar un patrimonio; con esto se quiere recalcar que la finalidad de desarrollar actividades económicas no debe ser la principal, aunque no se excluye estrictamente.

De hecho, la Ley de Sociedades de Capital establece que más del 50% de los activos de la sociedad patrimonial no puede estar afecto a actividades económicas de ningún tipo o, en su defecto, que tenga forma de valores.

Los activos que se computan serían los siguientes:

  1. Inmovilizado
  2. Existencias
  3. Deudores comerciales
  4. Partidas pendientes de cobro derivadas de la actividad económica

Los activos que no se tienen en cuenta para el cómputo del mencionado 50% son:

  1. Dinero o derechos de crédito obtenidos por transmisión de elementos sujetos a actividades económicas.
  2. Valores destinados a obligaciones reglamentarias y legales
  3. Valores que contengan derechos de crédito, que hayan surgido por el desarrollo de actividades económicas.
  4. Valores poseídos por sociedades de valores que hayan surgido de sus actividades constitutivas.
  5. Valores que, reteniéndose durante al menos un año, y que representen como mínimo un 5 % del capital de una entidad, estén destinados a su gestión y dirección.

que son las sociedades patrimoniales¿Para qué se utilizan las sociedades patrimoniales?

No es de extrañar que los dos tipos fundamentales de sociedades patrimoniales giren en torno a la gestión de bienes inmuebles o de capitales:

  1. Inmuebles: son entidades que tienen una bolsa inmobiliaria en propiedad, pero no está sujeta a fines de explotación. Los administradores de la sociedad patrimonial son libres de arrendar estos inmuebles, con la condición de que no tengan contratados a empleados por cuenta ajena.
  2. Valores: estas entidades cuentan con una cartera de valores propia, con la cual pueden realizar inversiones. Los administradores de la sociedad patrimonial no pueden utilizar dichos valores para gestionar aquellas sociedades de las que cuenten con participaciones, y ni mucho menos disponer de una estructura empresarial o contratar a empleados por cuenta ajena.

¿Qué ventajas tiene abrir una sociedad patrimonial?

La razón fundamental de constituir una sociedad patrimonial es poder acogerse a unas medidas fiscales menos lesivas, y no tanto utilizarla para lucrarse a través del desarrollo de actividades económicas. De hecho, es la mejor forma de preservar un patrimonio cuantioso frente a la inminencia de una elevada presión tributaria, por las siguientes razones.

  1. Tributación por el Impuesto de Sociedades. Los Administradores de la sociedad patrimonial se acogerían al tipo impositivo general del 25 %, en lugar de arriesgarse a tributar por el 45 % previsto en el IRPF para las rentas altas.
  2. Exención por inmuebles improductivos. El Impuesto de Sociedades permite que no se tribute por los bienes inmuebles destinados a usarse como segunda vivienda, no siendo así en el IRPF.
  3. Bonificación en el Impuesto de Sucesiones. Las sociedades patrimoniales se benefician de una exención tributaria hasta del 95 % en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, en los casos en los que se produzca una transmisión patrimonial de participaciones en entidades. Esta característica es quizá la más ventajosa cuando se prevé recibir una cuantiosa herencia.

Constituir una sociedad patrimonial es una opción interesante para aquellas personas que deseen blindar lo máximo posible su patrimonio, en especial cuando se avecina el momento de adquirir una cuantiosa herencia, gracias a sus beneficios fiscales en el Impuesto de Sucesiones y la posibilidad de tributar por el Impuesto de Sociedades.

Las gestorías para autónomos son las mejores aliadas para el colectivo, puesto que además de optimizar tu tiempo, también consiguen un ahorro en recursos. Algunos trabajadores por cuenta propia creen que suponen un gasto extra, y esto no es así. ¿Por qué deben contar con una gestoría?

Todas las razones por las que un autónomo necesita una gestoría

Es uno de los servicios más demandados por los autónomos. Una gestoría aporta al afiliado al RETA una protección sin comparación. Y no solo durante el desarrollo de su actividad, sino también al inicio o incluso finalización de su etapa como autónomo. A continuación, estos son los motivos por los que pueden necesitar una gestoría.

1. Proceso de alta, baja o cambios en el RETA sin problemas

Si estás pensando en emprender un negocio, la gestoría puede ser tu aliado desde el inicio. El alta, para muchos autónomos, suele ser complicado, pero más lo es cambiar los datos que aparecen en el modelo 036, por lo que necesitan ayuda para actualizar diferentes datos. Además, las bajas suelen ser farragosas, presentando múltiple documentación, por lo que los gestores aportarán un servicio sin igual.

2. Optimización de los recursos económicos de la actividad

Contar con profesionales de este tipo no es un gasto. Al contrario, es una inversión, la cual puede ayudar al trabajador a optimizar sus recursos y pagar, en impuestos, menos capital a final de cada mes o trimestre.

3. Ayuda a evitar problemas con Hacienda

Por supuesto, de un gestor se espera gran profesionalidad y conocimiento en materia tributaria. Por lo tanto, los gestores pueden ayudar a cada autónomo a presentar correctamente los modelos tributarios y, por ende, evitar sanciones por no pagar a tiempo los impuestos o las cantidades correspondientes.

4. Aliado en caso de inspección con la administración

En algún momento de la actividad de un trabajador por cuenta propia se produce la temida inspección tributaria. Si Hacienda llama a la puerta de estos trabajadores, lo más probable es que el fisco requiera de una serie de documentación en la que se muestre que la contabilidad o los documentos se presentan como se deberían. Ante esta tarea, una gestoría será de gran ayuda.

5. Ganancia de tiempo para lo que de verdad importa

La principal ventaja es la ganancia de tiempo. El trabajador por cuenta propia no dispone de tanto tiempo como otros trabajadores, ya que debe hacer funcionar su negocio y estar pendiente de él. Una gestoría presenta por él todos los documentos e impuestos, además de informarle de todo lo que afecta a su actividad. Así, el autónomo se preocupará por lo que de verdad importa y, su tiempo libre, lo destinará a su familia o aficiones.

6. Información sobre los cambios en la normativa

En el caso de que existan cambios en materia tributaria o de impuestos, el profesional autónomo se enterará al minuto de todo lo que ocurra. Cambios en la normativa contable, laboral, jurídica o fiscal… Todo lo conocerá al detalle para que pueda, en el menor plazo de tiempo posible, conocer todos los cambios.

7. Subvenciones y transformación del negocio

Si se puede optar a una subvención, la gestoría aprovechará todas las posibilidades al alcance del trabajador autónomo. Es más, puede apoyarle en la transformación de un negocio, sobre todo en materia digital.

Estas son las principales ventajas que debes conocer. El trabajador por cuenta propia, si cuenta con una gestoría, podrá disfrutar de su tiempo libre y ocupar su jornada laboral en lo que verdad importa: su negocio.

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Si tienes una pyme, seguro que habrás escuchado hablar de las deducciones del Impuesto de Sociedades. Sin embargo, muchos emprendedores desconocen cuáles son las más frecuentes, llegando a pagar más impuestos de lo que deberían. Por ello, en esta entrada, te explicamos cuáles son para que puedas optimizar los recursos en tu negocio.

 

Las deducciones para las pequeñas y medianas empresas en el Impuesto de Sociedades

Antes de desgranarte las deducciones más importantes, te recordamos que este impuesto grava las rentas que han obtenido las empresas en territorio español. A este impuesto se le pueden añadir deducciones, las cuales aminorarán la carga impositiva que sufren las empresas de todo tipo (en especial las pequeñas y medianas), y que pueden ser las siguientes:

 

1. Deducción por el impulso a determinadas actividades

Si la empresa decide apostar por un sector o actividad, como por ejemplo la Investigación y el Desarrollo, puede disfrutar de deducciones. Así, las deducciones más importantes por el estímulo de actividades son:

  •  Deducciones por la creación de empleo en diferentes colectivos. Por ejemplo, en el de las personas con discapacidad o jóvenes.
  •  Deducción de gastos por formación profesional.
  •  Deducciones por la conversación y mejora del medio ambiente.
  •  Deducción por la reinversión de los beneficios extraordinarios del negocio.
  •  Deducción en la inversión en producciones de cine, series, libros o espectáculos musicales. La desgravación puede llegar al 20% para producciones en España y que hayan superado un millón de euros de valor.
  •  Deducciones por las actividades investigadoras, en desarrollo o en la innovación en tecnología. En este caso, las deducciones pueden llegar hasta el 25 %.

 

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2. Deducciones por doble imposición

Este tipo hacen referencia a los impuestos pagados por lo mismo en el extranjero o tributado en dos sociedades. Existen de dos tipos:

  •  Interna. Hace referencia al reparto de los beneficios que pertenecen a dos o más sociedades que tienen domicilio fiscal en España. En este supuesto, la compañía podrá deducirse el 50 % de la cuota íntegra que corresponde a la base imponible de los beneficios, pero también la totalidad del impuesto en participaciones empresariales que cuenten con un porcentaje igual o superior al 5 %.
  •  Internacional. Se da cuando un sujeto pasivo grava la renta del impuesto en dos naciones o la misma se grava en dos sujetos pasivos y en dos países diferentes. Aquí, la deducción se puede dar, pero escogiendo el menor resultado del impuesto satisfecho fuera de nuestras fronteras, el que corresponda pagar en España o en caso de la entrega de beneficios gravados en el extranjero.

 

3. Bonificaciones

Muchas empresas pueden acogerse a bonificaciones. Algunas de las más comunes y que debes tener en cuenta, son:

  •  Las rentas que se obtengan en las dos ciudades autónomas de España, Ceuta y Melilla. La bonificación puede llegar al 50 % por los negocios realizados en estos dos puntos.
  •  El ahorro puede llegar al 50 % en la cuota al Impuesto si se declaran los beneficios de una cooperativa que está protegida especialmente. Estas pueden ser: las cooperativas de mar, las agrarias o las de trabajo asociado.
  •  Las bonificaciones llegan también a las rentas que procedan del alquilar de viviendas que cumplan con los requisitos actualmente recogidos en la norma. El ahorro puede suponer el 85 % del impuesto.

Para reducir la carga de impuestos de una pequeña y mediana empresa, la misma debe tener en cuenta las deducciones a las que tiene derecho en el Impuesto de Sociedades. La mayoría de organizaciones acuden a asesorías expertas para aplicar estas deducciones en su organización.

 

El teletrabajo se ha convertido en una de las principales herramientas que han usado las empresas para sortear los obstáculos de la crisis del coronavirus. Aunque se trata de una tendencia de la que se viene hablando desde hace años, su implantación masiva ha tenido lugar en los últimos meses.

 

Derechos y deberes del teletrabajo

A la espera de que patronal, Gobierno y sindicatos aprueben una ley que regule esta modalidad de trabajo de forma general, actualmente, empresa y trabajadores pueden acogerse al Acuerdo Marco Europeo, que posee una normativa muy específica de derechos y obligaciones al respecto. Aunque la mejor medida es el sentido común y llegar a acuerdos entre ambas partes que sean beneficiosos para todos.

 

Derechos del teletrabajador

Antes de comenzar con el trabajo desde casa, empresario y trabajador deberían ponerse de acuerdo también en cuestiones como la equipación, el coste y la responsabilidad del equipo técnico que se necesita para desarrollar la actividad. Como norma general, el acuerdo europeo dice lo siguiente:

  • El empresario tendrá que facilitar e instalar los equipos que el trabajador necesite, excepto si este quisiera utilizar su propio equipo.
  • Si el trabajo es regular, el trabajador tendrá derecho a que el empresario le pague ciertos gastos para realizar la actividad desde casa, por ejemplo, las comunicaciones.
  • El trabajador también tendrá derecho a solicitar a su empresa apoyo técnico en caso de necesitarlo.
  • El empresario tendrá que hacer frente a los costes que se generen en caso de pérdida de datos digitales o desperfectos del equipo de trabajo que utilice su empleado.
  • El trabajador tendrá derecho a establecer un horario concreto, así como las horas extras que realice, dejando constancia de todo ello mediante un método de Registro Horario, ya que es obligatorio en España desde el año 2019.
  • Con respecto al sueldo, aunque el trabajador no esté en la oficina, tendrá que recibir el salario completo que le corresponda, según su grupo profesional. Es decir, que no se debe premiar o castigar la ubicación del trabajador por parte del empresario.
  • Derechos de salud y representación colectiva. El teletrabajador también conserva intactos estos dos derechos, según queda estipulado en el Estatuto de los Trabajadores y en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

 

Obligaciones de los empleados que teletrabajan

El trabajador que opte por realizar su actividad laborar desde casa también está sujeto a una serie de obligaciones con respecto a su empresa. Aquí están algunas de ellas:

  • Medir el rendimiento: El trabajador ha de proporcionar pruebas de que realmente está trabajando en su casa para que el empresario confíe en él. Estas pruebas pueden ir desde el establecimiento y cumplimiento de objetivos, como la entrega de informes y trabajos periódicos, por ejemplo.
  • Cumplir un horario: En ocasiones, los empresarios exigen que el trabajador esté disponible durante unas horas concretas y no miden tanto la productividad como que cumpla esa disposición. En estas situaciones, el trabajador tendrá que comprometerse a hacerlo, aunque pueda elegir el lugar donde llevarlo a cabo.
  • Cuidar el equipo informático. Aunque sea el empresario quien tenga que correr con los gastos del equipo técnico, está en la responsabilidad de cada uno cuidarlo y no hacer un mal uso del mismo. De esta manera, la empresa puede poner cláusulas por las cuales no se responsabilizaría del equipo, por ejemplo, si se saca de una determinada localización o se utiliza fuera del horario de trabajo.

En definitiva, el trabajo desde casa es una tendencia en auge en las empresas españolas y quienes lo practican están sometidos a una serie de derechos y obligaciones reguladas por ley. El covid-19 ha acelerado esta transformación en la cultura empresarial más tradicional.

 

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La digitalización de las pymes es, en la actualidad, una realidad cada vez más sonada. En parte, por la revolución tecnológica que estamos viviendo, pero también por el auge del teletrabajo y de la venta de productos o de servicios online. Por eso, recientemente, la Unión Europea (UE) ha aprobado unos fondos para invertir en la implantación de las TIC.

 

Fondos de la UE enfocados al ámbito tecnológico

La UE ha aprobado una buena cantidad de fondos para que empresarios y autónomos de todos los negocios puedan digitalizar sus negocios. Además de la digitalización, ten en cuenta que se pretende impulsar la creación de empleo y la innovación.

 

1. Se incentiva la consolidación de las oficinas digitales

En primer lugar, con respecto a los fondos aprobados de la UE, cabe destacar el impulso hacia la consolidación de las oficinas digitales. Si este proceso es cada vez más común, con las ayudas destinadas a pymes y autónomos y los diferentes aspectos que abarcan, los cuales verás en los siguientes apartados, la implantación TIC y la creación de oficinas online que fomenten el trabajo a distancia será más fácil que nunca.

 

2. Planes de digitalización

La implantación de las TIC en tu pyme conlleva necesariamente un adecuado plan de digitalización. Por tanto, las ayudas también van destinadas a este aspecto. Estos planes abarcan diferentes elementos: la mejora de la experiencia de tus clientes a la hora de ofrecerle tus servicios, la gestión de los recursos de tu empresa, la simplificación de tus estructuras y, por último, otros factores más concretos, como el impulso de la factura electrónica.

 

3. Formación adecuada de talentos

Los fondos están en parte destinados al impulso de la creación de empleo. No obstante, a menudo ocurre que los puestos de trabajo que están más digitalizados se quedan sin cubrir por falta de una formación adecuada debido a las carencias de comunicación entre las universidades y el mercado laboral en sí.

Por ello, las ayudas también se centran en la inversión de una formación adecuada de los talentos para su captación posterior por pymes y grandes empresas.

 

4. Nuevas herramientas y metodologías ágiles

Digitalizar tu empresa supone mucho más que tener una web corporativa o que invertir en equipos. Por eso, las partidas para digitalizar las pymes se pueden enfocar a la implantación de nuevas herramientas o de metodologías más ágiles, como apostar por la inteligencia artificial (IA) o por la conectividad que mejore el funcionamiento interno y, por tanto, la efectividad o la productividad de la empresa. Es decir, lo que se ha venido a llamar el internet de las cosas.

 

5. Gestión directa

Los fondos que distribuye la Comisión Europea, los cuales incluirán actividades de seguimiento, subvenciones, la elección de los diferentes contratistas, la transparencia y la transmisión de dichos fondos, se hará de forma directa. Además, si optas a estas ayudas, supondrá que consigas una financiación por categorías (todas ellas puedes verlas online). Se trata, no obstante, de una financiación complementaria.

Con respecto a tus contratos o a las licitaciones, tu compañía podrá beneficiarse de los de las instituciones europeas. Además, puedes conseguir un premio de estímulo si tu proyecto está considerado como uno de los mejores.

En definitiva, la digitalización de las empresas está vinculada a una nueva forma de trabajar que está cada vez más consolidada en nuestro país. Además, la implantación de las TIC ya no aparece solo en las empresas del sector tecnológico, sino que se está extendiendo a todo tipo de sectores, en parte por la revolución tecnológica, pero también tras la COVID-19.

 

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Las sicav son muy frecuentes en España, en parte gracias a sus diferentes ventajas, como la exención de impuestos como el de actos jurídicos documentados o el de transmisiones patrimoniales. Se trata de unas sociedades de inversión con un capital variable, tal y como sus siglas indican. No obstante, debes cumplir una serie de condiciones. ¡Te las mostramos a continuación!

 

Condiciones para constituirla

Una sociedad de este tipo puede aportarte un gran número de beneficios, como podrás ver en el siguiente apartado, siendo los dos principales la neutralidad impositiva y la baja fiscalidad, que van íntimamente relacionadas. Sin embargo, también acarrea una serie de condiciones para su constitución. La primera de ellas es que el número de accionistas de la sociedad debe ser de cien personas o más. Además, el capital variable estará fijado estatutariamente, tanto en lo que se refiere al mínimo como al máximo, habiendo ciertas limitaciones para las inversiones.

Otra importante condición es que, al ser una sociedad de inversión y disfrutar de las ventajas que te vamos a mostrar, tendrás un control mayor sobre tu sociedad, como establece la ley, por parte tanto de la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera como de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Por último, es importante que conozcas que el capital mínimo de tu sociedad deberá ser de 2 400 000 euros. Tras constituirlo, podrás cambiarlo para subirlo o volverlo a bajar hasta diez veces.

 

¿Qué ventajas te aportará?

En muchas ocasiones, las condiciones que te hemos mencionado en el apartado anterior hacen que nos planteemos si es buena idea o no constituir este tipo de sociedades de inversión. Sin embargo, las ventajas, como verás a continuación, son muy positivas y son lo que hace que sean una de las empresas más constituidas en nuestro país.

 

1. Su gran liquidez

Comprar y vender las acciones de este tipo de empresas es muy sencillo, por lo que existe una gran liquidez. La razón principal es que las sociedades con estas características cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Igualmente, el capital de la empresa se puede cambiar hasta diez veces, ya sea para disminuirlo o para incrementarlo.

 

2. Su organización

Las sociedades con capital variable son una buena alternativa a otros mercados secundarios más tradicionales, ya que, además de la baja fiscalidad que tendrás, su organización se constituye como si se tratara de un sistema multilateral de negociación (SMN). Así, gracias a sus normas no discrecionales, estos sistemas se reunirán sobre instrumentos financieros de terceros, tanto intereses de compra como de venta.

 

3. No le afectan las políticas fiscales

A las sociedades de inversión no les afectan las políticas fiscales. Esto se debe a que tienen una tributación muy baja, por tanto, cuando se produce una subida de impuestos, realmente no llega a afectarles. A su vez, la característica que acabamos de mencionar de la baja tributación es otra ventaja anudada, ya que el impuesto de sociedades será solo del 1 %, en vez del 28 %. Eso sí, las plusvalías sí tributarán en el IRPF como capital mobiliario.

 

4. No dependes de la volatilidad

Al no depender de la volatilidad, podrás tener en tu empresa un control mucho mayor sobre lo que inviertes o no. La gestión de tu capital dependerá exclusivamente de ti, por lo que podrá ser exhaustivo.

En definitiva, una sociedad de inversión de capital variable te puede aportar numerosas ventajas, entre ellas la fiscalidad neutra. El objetivo principal es que, a través de la especulación de activos, puedas aplazar el pago de impuestos gracias a la inversión del dinero de la sociedad anónima.

 

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